INTERNACIONAL
26/12/2017 19:03 CET | Actualizado 26/12/2017 19:03 CET

Muere una mujer en Japón tras pasar más de 15 años encerrada por sus padres

Sus padres la recluyeron porque "padecía una enfermedad mental que le hacía ser violenta".

Tuit de la cadena japonesa NHK sobre el suceso.
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Tuit de la cadena japonesa NHK sobre el suceso.

Una mujer japonesa de 33 años ha muerto congelada tras pasar más de 15 años encerrada por sus padres en una pequeña habitación de su domicilio en el oeste del país asiático, según han informado este martes medios locales. Los datos de la autopsia han revelado que la fallecida, Airi Kakimoto, se encontraba en un estado de malnutrición extrema, con apenas 19 kilos de peso para sus 1,45 metros de altura.

Airi Kakimoto falleció por el frío en su casa de la ciudad de Neyagawa, en la prefectura de Osaka, según reveló su autopsia recogida por la cadena estatal NHK. El cadáver fue hallado por las autoridades tras ser advertidas por sus progenitores el sábado. Había estado confinada en una habitación de unos 3 metros cuadrados sin calefacción desde que tenía unos 16 o 17 años, según admitió su padre, Yasutaka Kakimoto.

ALIMENTADA UNA VEZ AL DÍA

Kakimoto, de 55 años, y su esposa, de 53, encerraron a su hija porque "padecía una enfermedad mental que le hacía ser violenta" y la habrían alimentado sólo una vez al día desde entonces, revelaron fuentes cercanas a la investigación a la agencia japonesa Kyodo.

La pequeña habitación en la que Airi permaneció confinada más de una década y media fue construida por su padre, según habría reconocido, y contaba con un inodoro improvisado y un tubo conectado a un tanque de agua instalado en el exterior para que pudiera beber.

El habitáculo tenía una puerta doble que sólo podía abrirse desde el exterior y una cámara de vigilancia, detallaron los medios.

Los padres de la mujer -quien se cree que falleció en torno al 18 de diciembre pese al reciente hallazgo- fueron detenidos el fin de semana por el abandono del cadáver de su hija, un cargo que presentan habitualmente las autoridades japonesas mientras reúnen pruebas suficientes para iniciar una acusación por homicidio.