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13/01/2018 05:30 CET | Actualizado 13/01/2018 05:40 CET

Sexo explícito y sangre en una obra de teatro que dura 24 horas en Madrid

Mostrará masturbaciones y hasta 'fisting'.

Un momento del pase gráfico de 'Mount Olympus'.
EFE
Un momento del pase gráfico de 'Mount Olympus'.

Con más de 800 entradas vendidas, la obra Mount Olympus. To Glorify the Cult of Tragedy, del director belga Jan Fabre, está haciendo vivir al público madrileño durante 24 horas una "verdadera catarsis física y mental" inspirada en la cara más oscura de la tragedia griega, con sexo explícito incluido.

Desde las 19:00 horas del viernes y hasta las 19:00 horas de este sábado, los Teatros del Canal de Madrid acogen este maratón de horror, sexo (con masturbaciones, erecciones y fisting, introducir el puño en el ano) y sangre; los ingrediente de las 33 tragedias de la mitología griega que se suben a escena.

"La idea era saber y preguntarme si realmente puede existir la catarsis en el teatro actual, la misma de las tragedias griegas, y la respuesta es que sí", ha explicado Fabre durante la presentación de la obra, cuyo título puede traducirse como "Monte Olimpo. Glorificar el culto a la tragedia".

Maratón de horror, sexo (con masturbaciones, erecciones y 'fisting') y sangre.

Quiere provocar en el público una "catarsis física y mental", como ha sucedido "en todas la ciudades" por donde ya ha pasado, como Berlín, París, Belgrado o Sevilla. "La gente llora, se duerme, grita, aplaude, y todo el mundo se queda hasta el final", ha asegurado.

"Cuando estrenamos en Berlín, los actores y los bailarines me preguntaban cuánta gente se iba a quedar durante toda la obra, y yo les decía que no me importaba porque representarla era una necesidad que yo tenía, un regalo que quería hacerme a mí mismo y también al público", ha agregado el director.

27 ACTORES EN CINCO IDIOMAS Y "MUY POLÍTICA"

La duración de la obra tiene "una relación" con el texto que ha creado, inspirado en las "Grandes Dionisias", el festival dramático de la Grecia del siglo VI antes de Cristo en el que se convocaba a tres poetas trágicos durante una jornada en la que cada uno representaba tres tragedias y un drama satírico.

"Para nosotros era fundamental romper la dictadura del tiempo, tanto para el público como para los actores. Se trata de reproducir ese lenguaje olvidado de las tragedias griegas que se acerca más al lenguaje de los sueños, de cambiar de experiencia, tanto para el público que no duerme o que duerme a ratos; tanto para los actores, que no actúan igual cuando duermen o sueñan a ratos", ha detallado.

Se trata de reproducir ese lenguaje olvidado de las tragedias griegas que se acerca más al lenguaje de los sueños.Jan Fabre

Son 27 los actores y bailarines que llevan a escena esta bacanal griega que se presenta en varios idiomas (inglés, francés, alemán, holandés e italiano) con sobretítulos en español de los textos de personajes como Antígona, Prometeo, Edipo o Electra.

Unas tramas en las que Fabre ve asuntos de la actualidad: "¿Qué significa una tragedia para el público actual? Podemos ver Medea como una obra que se refiere a una familia, pero realmente podemos ver ahí la historia de Siria, de una madre siria con sus hijos criados por miembros del Estado Islámico".

"Las grandes tragedias griegas se refieren a nuestra vida cotidiana, por eso también hay un trasfondo muy político en esta obra", ha añadido este artista siempre transgresor, que como parte de sus representaciones ha quemado dinero, ha hecho dibujos con sus propia sangre o ha lanzado gatos al aire.

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