NOTICIAS
18/01/2018 21:42 CET | Actualizado 18/01/2018 21:42 CET

Un fuerte temporal causa al menos siete muertos en Holanda y Alemania

Vientos de hasta 140 kilómetros por hora, árboles arrancados, coches volcados, peatones volando, aeropuertos y estaciones de tren cerradas...

Al menos cuatro personas han muerto este jueves en Alemania y otras tres en Holanda después de que potentes vientos hayan arrancado árboles, sacado camiones de la carretera y obligado a cancelar cientos de vuelos en los principales aeropuertos de ambos países. El temporal también ha dejado sentir sus coletazos en el norte de Bélgica, pero sin causar daños personales.

El Alemania el temporal Friederike, que recorrió el país a lo largo del día y obligó a paralizar todo el tráfico ferroviario de larga distancia por seguridad, ha causado además decenas de heridos. El Servicio Alemán de Meteorología (DWD) certificó que la fuerza de Friederike superó a la del temporal Kyrill, que hace 11 años causó cerca de 40 muertos en Europa, al registrarse rachas de viento de hasta 203 kilómetros por hora.

El temporal entró en Alemania por el oeste procedente de Holanda, con ráfagas de alrededor de 130 kilómetros por hora, y causó los primeros problemas graves en la estado de Renania del Norte-Westfalia, donde la compañía ferroviaria Deutsche Bahn (DB) suspendió la circulación de los trenes ya por la mañana.

A lo largo de la jornada las interrupciones se extendieron a los estados de Schleswig-Holstein, Hamburgo, Bremen y Baja Sajonia y a parte de Renania del Norte-Palatinado y, pasadas las 15.30 hora local (14.30 GMT), DB anunció la cancelación de todos los servicios de media y larga distancia, dejando a miles de pasajeros varados.

Un portavoz de la compañía justificó esa medida con el argumento de que no tiene sentido dejar partir un ferrocarril que tal vez deba detenerse a medio camino, ya que el transtorno es aún mayor para los pasajeros que si se hubieran quedado en la estación. En aeropuertos como los de Bonn-Colonia o Düsseldorf hubo también retrasos y cancelaciones de vuelos por motivos de seguridad.

La primera víctima mortal se registró en la ciudad de Emmerich, casi fronteriza con Holanda, donde un hombre de 59 años fue golpeado por un árbol derribado por el viento en su jardín, según fuentes policiales citadas por la prensa local. En el mismo estado de Renania del Norte Westfalia murió un camionero de 68 años en un accidente de tráfico causado por el temporal y en Turingia (este) murió un bombero al caerle un árbol, que dejó herido grave a un compañero suyo. En Brandeburgo (este), un transportista falleció al estrellarse su camión.

Los heridos por ramas y objetos arrancados por el viento, como fragmentos de tejados, se contabilizaban por decenas en los distintos estados federados, sin un balance global oficial.

La caída de árboles y ramas afectó también al tendido eléctrico y varias decenas de miles de personas se quedaron temporalmente sin electricidad en el oeste del país. Cerca de 100.000 personas de Renania del Norte-Westfalia y de la norteña Baja Sajonia se quedaron sin electricidad, informó un portavoz de la compañía eléctrica Westnetz, que añadió que esperaba restablecer el suministro en cuestión de horas, siempre que la tormenta no causara más daños.

Autoridades locales y regionales decidieron cerrar varios puentes y tramos de autopistas por motivos de seguridad, al volcar algunos camiones por los vientos huracanados y derribar el aire árboles y señalización viaria sobre la calzada.

El Servicio Alemán de Meteorología había alertado con antelación de vientos huracanados, nieve y hielo en la trayectoria de Friederike, que avanzó a lo largo del día por el centro del país hacía el este, en dirección a Polonia.

En Renania del Norte-Westfalia muchos colegios permanecieron cerrados y la gran plaza ante la catedral de Colonia fue clausurada a los viandantes, ante el riesgo de desprendimientos por el viento.

(Puedes seguir leyendo tras las fotos...).

  • EFE
  • EFE
  • EFE
  • EFE
  • EFE
  • REUTERS
  • EFE
  • EFE
  • EFE
  • EFE
  • EFE
  • EFE
  • EFE
  • EFE
  • REUTERS

En Holanda, al tiempo, se contabilizan tres muertos y seis heridos por un temporal que también ha acarreado el corte de algunas carreteras y la cancelación de trenes y de vuelos. En uno de los accidentes, a un hombre de 62 años que salió de su camión para quitar una rama de la carretera le cayó otra encima que lo mató en el acto, en la localidad de Wesenberg, al norte de Holanda, informó la policía local de la región de en su cuenta oficial de Twitter.

La segunda víctima mortal fue otro hombre que se encontraba dentro de su vehículo cuando le cayó encima un árbol, en la región de Enschede, al Este del país.

En otro incidente, el conductor de un autobús escolar resultó herido grave y cinco niños sufrieron heridas de diversa consideración, después de que el vehículo chocara contra un árbol a causa de la tormenta. Según informó la Policía, el accidente del autobús escolar tuvo lugar en la región de Brabante, al sur de Holanda, cuando el conductor perdió el control del vehículo y chocó contra un árbol debido a las condiciones meteorológicas.

La tormenta, con vientos de hasta 143 kilómetros por hora, ha activado hoy el código rojo en Holanda y provocado también el cierre temporal del espacio aéreo de los aeropuertos de Amsterdam y Rotterdam, provocando la cancelación de cientos de vuelos. Ambos aeropuertos han anunciado que el espacio aéreo se comenzará a reabrir de forma gradual a primera hora de la tarde, cuando se calcula que remita la tormenta. Algunos pasajeros, que entraron en sus aviones cuando el espacio aéreo todavía estaba abierto, se han visto obligados a permanecer en el interior de las aeronaves.

PULEVA PARA EL HUFFPOST