VIRALES
19/01/2018 13:08 CET | Actualizado 19/01/2018 13:08 CET

Años después de su muerte, una mujer le gasta una broma a su marido

"Me estoy imaginando a mi madre riéndose entre dientes".

Antonia Nicol
Phedre Fitton (d) se aseguró de reír la última con la broma que le gastó a su marido, Nigel Fitton (i).

A Phedre Fitton nunca le abandonó su sentido del humor, ni siquiera cuando en 2013 perdió una larga batalla contra el cáncer.

Poco antes de morir, la simpática mujer de 69 años pidió a su marido, Nigel Fitton, que siguiera regando las plantas del baño en su casa de Sudáfrica.

Él lo hizo religiosamente durante años, hasta que hace poco se mudó a una residencia de mayores y descubrieron que las plantas que había estado cuidando eran de plástico, ni más ni menos.

Este martes, Antonia Nicol, la hija de la pareja, compartió en Twitter los detalles de la hilarante broma que su madre le gastó durante años a su padre:

Antes de fallecer, mi madre dio a mi padre estrictas instrucciones de regar las plantas del baño. Él las ha estado regando religiosamente para mantenerlas vivas. Tenían tan buen aspecto que decidió llevárselas a su nueva casa, y ahí fue cuando descubrió que ¡eran de plástico! Me estoy imaginando a mi madre riéndose entre dientes.

"Hasta que no fuimos allí a ayudarle con la mudanza no nos dimos cuenta de que las plantas eran de plástico", contó Nicol al HuffPost EEUU el jueves. "Él se pregunta por qué seguían teniendo tan buen aspecto".

"Nos reímos mucho y fue bonito pensar que mi madre seguía ahí con nosotros", añade.

En los siguientes tuits, Nicol describe a su madre como "muy divertida" y "una absoluta leyenda" con un "atrevido sentido del humor".

"La habría encantado saber lo que mi padre ha estado haciendo", comenta.

Nigel se sintió "abrumado por el dolor" tras la pérdida de Phedre, a quien conoció cuando ambos tenían 16 años. Regar las plantas "le dio un quehacer", cuenta Nicol. Su padre "pensó que el lavabo tenía una fuga y que de ahí venían los charcos en el suelo".

Nicol compartió después una imagen de su padre recreando el momento de regar sus helechos de plástico:

Las publicaciones de Nicol se han hecho virales.

"Cuando lo tuiteé pensé que lo leerían unas 10 personas", reconoce. Por eso ahora se siente "pasmada" por el enorme interés que esta historia ha generado.

"También ha animado a la gente a abrirse sobre la pérdida de sus seres queridos", cuenta al HuffPost. "En una época en que sólo hay noticias terribles, ha sido muy bonito hablar de algo tan dulce".

Este artículo fue publicado originalmente en el 'HuffPost' EEUU y ha sido traducido del inglés por Marina Velasco Serrano

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