NOTICIAS
24/01/2018 14:11 CET | Actualizado 24/01/2018 14:17 CET

Multa de 20.000 euros al restaurante que cobró 1.143 euros a unos turistas japoneses

Pidieron cuatro filetes, un plato de pescado frito y dos copas de vino tinto.

Yulia Reznikov via Getty Images

El restaurante Osteria da Luca situado en pleno corazón de Venecia ha sido castigado con una multa de 20.000 euros por cobrar una cuenta de 1.143 euros a cuatro estudiantes japoneses por cuatro filetes, un plato de pescado frito y dos copas de vino tinto, según informa el diario La Nuova Venezia.

El establecimiento muestra en su entrada la marca de calidad Venice Quality Food, un logo que otorga la Asociación de Establecimientos Públicos (AEPE), con el patrocinio del ayuntamiento de Venecia, para valorar los restaurantes de calidad.

Los cuatro turistas japoneses no se lamentaron de la comida, sino del precio, que les pareció un robo. Por eso pusieron denuncia, tras su excursión a Venecia en una comisaría de Bolonia, donde residen estos estudiantes universitarios. Como prueba mostraron el recibo de la tarjeta de crédito, pero no la factura fiscal, que el restaurante no les dio, por lo que ha sido multado.

La multa ha sido impuesta después del control realizado por la policía local en un local que está regentado por ciudadanos chinos. No se encontraron irregularidades desde el punto de vista comercial y de salud para el cierre de la empresa.

DAÑO A LA IMAGEN DE VENECIA

Con este escándalo, que ha tenido gran repercusión internacional, Venecia está recibiendo un grave daño a su imagen. Y parece que no se trata de un grupo aislado.

Del grupo de turistas japoneses estafados, formaban parte otras tres estudiantes de la misma nacionalidad, que prefirieron comer en la Trattoría Casanova. Estas estudiantes también presentaron denuncias tras pagar 314 euros por dos platos de pasta y un segundo a compartir. Tampoco recibieron factura del local.

Desde hace años, con ocasión de cada Carnaval, el Guardia de Ministerio de Hacienda aumenta los controles en los locales del casco antiguo y les obliga a ofrecer factura de sus servicios.