INTERNACIONAL
05/02/2018 12:09 CET | Actualizado 05/02/2018 12:09 CET

Merkel y Schulz entran en el tiempo de descuento para pactar una coalición

Conservadores y socialdemócratas aún muestran discrepancias.

Angela Merkel llega a la sede de su partido, este lunes.
AFP
Angela Merkel llega a la sede de su partido, este lunes.

El bloque conservador que lidera la canciller alemana, Angela Merkel, y los socialdemócratas de Martin Schulz han entrado este lunes en el tiempo de descuento de las negociaciones para alcanzar un pacto de gobierno, con discrepancias todavía sobre la mesa.

El calendario fijado antes de comenzar esta última ronda negociadora preveía cerrar el acuerdo ayer domingo, pero incluía dos posibles días extras de reuniones y ambos bloques continúan hoy con sus conversaciones a puerta cerrada en la sede del Partido Socialdemócrata (SPD) en Berlín.

"Parto de la base de que hoy podemos acabar; no estoy seguro, pero tengo confianza", señaló a los medios el dirigente de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y primer ministro del estado federado de Hessen, Volker Bouffier, quien no descartó que el acuerdo pueda presentarse mañana por la mañana.

"La voluntad está ahí, creo que por todas las partes, pero los escollos son todavía grandes", recalcó por su parte Alexander Dobrindt, líder parlamentario de la Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera, aliada de Merkel.

MEDIDAS SOCIALES

Los problemas se centran en dos reivindicaciones del SPD, que quiere acabar con los contratos temporales injustificados y garantizar la igualdad de trato en los seguros sanitarios. Schulz dejó claro este domingo que se tomarían todo el tiempo necesario para conseguir un acuerdo "sólido", requisito imprescindible, a su juicio, para dar a Alemania el gobierno estable que necesita.

Entre los acuerdos cerrados, destaca el área de vivienda, donde se aprobaron medidas para frenar la subida de los alquileres, ayudas para familias con hijos y 2.000 millones de euros públicos para la construcción de viviendas sociales.

Ambos bloques apostaron también por fomentar la digitalización del país, con inversiones de hasta 12.000 millones de euros para impulsar la banda ancha en todo el territorio.

Durante la semana se habían cerrado ya diversos capítulos y se había llegado a un consenso en una de las áreas más conflictivas, la de la política migratoria y de refugiados.

Una vez cerrado el acuerdo final, éste se someterá al voto de los alrededor de 440.000 militantes socialdemócratas.

Se trata de una consulta vinculante y las juventudes del SPD y sectores de su ala izquierda han avanzado ya su intención de hacer campaña por el "no" a una nueva gran coalición con Merkel, que ven detrás de la debacle electoral de septiembre.

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