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08/02/2018 13:07 CET | Actualizado 08/02/2018 16:57 CET

Soraya Arnelas: "Es normal que critiquen mi vida personal porque la expongo en redes sociales"

La cantante extremeña asegura que no volvería a Eurovisión y se arrepiente de no haber patentado el 'poyeya'.

Ahora se habla de Amaia, Aitana, Miriam, Alfred y Ana Guerra, pero hace 12 años lo hacíamos de Sergio Rivero, Edurne o Fran Dieli. Entonces Soraya Arnelas quedó segunda en su edición de Operación Triunfo y tres años después, en 2009, fue elegida para representar a España en Eurovisión. En sus 14 años de carrera ha cantado en inglés y en español y ha cosechado éxitos como La noche es para mí —llevada al certamen de Moscú en 2009—, Self control, Dreamer o Sin miedo. Soraya es mucho más madura que cuando salió del programa con 24 años aunque, si fuese por ella, volvería a entrar en la Academia. Eso sí, tiene claro que no repetiría en Eurovisión.

En las distancias cortas, la extremeña se muestra natural, aunque no deja de decir las cosas claras y de ser contundente. Ahora Soraya es madre, asegura tener una virtud para quitarle hierro a las críticas y se califica como una "revolucionaria pacífica". La cantante prepara un nuevo trabajo, un libro de cuentos para su hija y ha publicado Qué bonito la primera sintonía de la Copa del Rey de baloncesto.

¿Cómo surgió la idea de escribir una canción para esta competición, además siendo la primera que lo hace?

Todo vino cuando presenté la gala de la ACB junto a Luis Larrodera. Los dos hablamos de por qué en el fútbol sí se habían hecho canciones, pero para la Copa del Rey de baloncesto, no. Es una canción que manda un mensaje muy positivo y que tiene todos los componentes para ser un himno, motivar a la afición y a los jugadores. Al pasársela a los directivos, les encantó y la eligieron.

Y dado el auge del deporte femenino, ¿te atreverías a hacer una canción para un equipo de mujeres?

Sí, claro. Lo he hecho para la Copa del Rey masculina, pero es un tema neutral, para todos los géneros, todas las razas, todas las personas. De hecho hay una frase que dice: "La Tierra no está dividida, de qué sirven las fronteras cuando ya no haya vida". Es decir, que se habla de que al final somos todos uno. No hay diferencias.

Soy una revolucionaria pacífica, guerreo con las palabras, pero no con los hechos"

¿Crees que es necesario mandar este tipo de mensajes?

Absolutamente. Esta canción es una de esas que se necesitan en el momento que estamos viviendo. Espero de verdad que sea inspiradora, que ayude muchísimo y que se convierta en un himno.

Si tuvieses que dedicársela a alguien, ¿a quién sería?

Se la dedicaría a mi hija, porque es la representación de los jóvenes del futuro. Me gustaría que fuera una canción para quienes van a conformar el día de mañana y dar el cambio.

Acabamos de vivir el final de esta edición de Operación Triunfo, ¿cómo recuerdas tu paso por la Academia?

La verdad es que gracias a esta edición de Operación Triunfo he podido recordar mi año allí. He tenido mucha añoranza de ese 2005. Además, he podido estar con ellos en la Academia y los he podido conocer, ha sido maravilloso. Me recuerda mucho a mi edición. Existe un paralelismo muy grande entre esta y aquella. Ambos veníamos de un programa que no había ido bien anteriormente, después de un parón muy grande, no sabíamos las circunstancias, ni cómo iba a ir. No estábamos preparados para nada, entonces lo vivimos desde la naturalidad, desde el aprender de corazón y hacer las cosas poniendo todos los sentidos. He llegado a ver vídeos de aquella época y decir: "Ostras, qué bonito fue". Tengo el síndrome de Estocolmo con Operación Triunfo, me habría quedado en la Academia toda mi vida.

Entonces, ¿volverías?

Sí, absolutamente. OT es una de esas cosas que no me arrepiento y en las que caería siempre, una y otra vez en la misma piedra.

¿Mantienes el contacto con tus compañeros?

Sí, con algunos he quedado estas Navidades. Por ejemplo, me vi con Sergio [Rivero], que fue el ganador de mi edición; con Rosa [López], con la que estuve cantando aquí en Madrid en su concierto: con Lorena [Gómez], con Bustamante...

A lo mejor en lo que fallé fue en que me tomé Eurovisión demasiado en serio"

Entonces, ¿hay más similitudes que diferencias entre Operación Triunfo 2017 y 2005?

La única diferencia que veo es el momento de mercado que están viviendo ellos, ya que en nuestra época no existía Facebook, ni Twitter. Veo un gran avance y un gran apoyo digital que nosotros en 2005 no teníamos y que es muy necesario para sus carreras. La mayoría de ellos están saliendo con 300.000 o 400.000 seguidores y tenían ya su cuenta personal dentro de la Academia para poder comunicarse con su público.

¿Son tan necesarias las redes sociales en el mundo de la música?

Por supuesto. Hoy lo son mucho, tanto para comunicarte, como para contar cosas y para normalizar nuestras vidas, para demostrar que somos personas, que la gente se piensa otras cosas (risas).

Carlos Pina

Una vez fuera de la Academia, ¿qué consejo le darías a Amaia como ganadora?

Ninguno, porque lleva muchos años de profesión, empezó a cantar muy pequeña. De hecho es una de las que más tablas tiene del programa. Participó en otro formato antes de Operación Triunfo, compone, toca el piano, es una gran artista. Lo único que le diría es que aproveche el momento y que se rodee de un buen equipo de personas, que lo escoja muy bien para que de alguna manera potencien lo que ella ya tiene. No para que la cambien, sino para que la empujen en la dirección correcta.

Y de cara a Eurovisión, ¿qué le dirías a ella y a Alfred?

No sé, creo que la gente al final si representas a tu país con dignidad, con ilusión, con trabajo y con pasión sabe el esfuerzo que has hecho. Es lo que me pasó a mí, que quedé penúltima y aún así la gente lo valoró. Tienen que entender que es un escenario más, muy importante en sus vidas, pero no se lo juegna todo a una carta, es decir, es un lugar donde seguir ampliando su profesión, ya está. Lo único que les diría es que aprovechen, que vivan la experiencia, que sigan ganando seguidores y que hagan contactos. Eurovisión te abre muchas puertas en Europa.

Hay bastante debate porque hay gente que piensa que Tu canción no es eurovisiva, ¿qué piensas?

Esa gente no tiene ni idea de Eurovisión. Las canciones eurovisivas no han triunfado en estos últimos años. Mira la mía, no podía ser más eurovisiva y quedé penúltima. Creo que no es un festival de la canción, hay muchas más cosas que no se ven con los ojos, sino con el corazón. Cuando Sobral ganó el año pasado, lo hizo con el corazón y eso es lo que van a hacer estos chicos. Alfred y Amaia se aman, se quieren y no hay verdad más bonita que el amor. Así que cuidadito este año (risas).

¿Cómo crees que va a quedar España?

Nos veo muy bien, creo que vamos a quedar entre los cinco primeros.

Eurovisión es como ir a la guerra"

A pesar del mal resultado en Eurovisión, ¿cómo viviste la experiencia?

Tuve mis más y mis menos, no iba el equipo que quería, ni con la puesta en escena que quería. Firmé un contrato y me debía a él, pero no fui con el equipo que había trabajado en la preselección en España. Luego hubo pequeños altibajos y no quedé como esperaba. Sobre todo porque esperaba ganar y traerme el festival. Sentía que se lo debía a mi público.

¿Te arrepientes de algo de lo que pasó?

Eurovisión es como ir a la guerra. A la guerra no vas a pasar el rato, vas a ganar. Te lo tomas muy en serio y a lo mejor eso es algo en lo que fallé, que me lo tomé demasiado en serio. Ahora no lo veo como lo veía en ese momento. Tendría que haber ido más a disfrutar y no tanto a ganar. No me arrepiento, pero no volvería. A OT sí, pero a Eurovisión, no. OT es una experiencia vital, de aprendizaje y Eurovisión, un examen final.

¿Después del certamen sufriste la presión que han tenido otros representantes?

No, no. Todo lo contrario, ante las dificultades y bajo presión, me crezco. Cuando me tocan cosas sencillas, me complico siempre. Lo primero que hice cuando volví de Eurovisión fue reunir a mi equipo de trabajo y decir: "Venga, dadme cosas, vamos a trabajar". En ningún momento agaché las orejas ni me vine abajo.

Pero has dicho en más de una ocasión que no has sido capaz de ver tu actuación.

No he visto mi actuación porque no estaba cómoda con lo que llevaba. No era lo que tendría que haber llevado y siento como que esa no es la actuación que tendría que haber hecho. Pero no pasa nada, no me traumatiza.

Has sido siempre una defensora activa del colectivo LGTBI, de hecho, fuiste pregonera del Orgullo Gay en 2008. ¿Cómo ves la situación del colectivo? ¿Existen estigmas aún?

Conozco la parte artística del colectivo y son muy artistas. Aunque la gente quiera evitarlo, ese arte no se puede controlar. Es gente muy creativa, con muchas ideas y muy abierta a probar y experimentar cosas. Solo hace falta ver quiénes son los diseñadores, maquilladores de estrellas... Su creatividad se debe a que han tenido que luchar mucho, están mucho más preparados en ese sentido y creo que eso le fastidia a otra gente. Es más envidia que otra cosa.

Y como artista, ¿cómo ves la situación de las mujeres en la industria musical?

Te debo reconocer que esto es un punto a favor de las mujeres: el fenómeno fan siempre ha sido mucho más de mujeres, por eso, el hombre ha dominado ese mercado. No hay más que recordar a las fans de Los Beatles. Siempre les ha beneficiado en ese sentido, las mujeres somos más pasionales. Pero a nivel contractual y de todo lo demás, no. No noto nunca la diferencia, de ninguna manera. Incluso de salarios. Eso no pasa.

Carlos Pina

También eres madre, ¿has tenido algún problema para compaginar la maternidad con tu profesión?

Soy mi propia jefa, entonces yo decido cómo, cuándo, con quién, en qué momento y todo. Cuando me quedé embarazada y tuve a mi hija, me reincorporé al trabajo lo más pronto que pude. Somos un equipo, trabajamos todos juntos y nos apoyamos. Así que entiendo que si yo quiero tener mi familia, el resto del mundo también y tiene que comer. Soy una persona que apoya a sus trabajadores.

Soy una persona clara, pero no soy guerrera a la hora de salir siempre con una espada en la mano. No me gusta crear conflicto. Soy una revolucionaria pacífica, guerreo con las palabras, pero no con los hechos.

¿Y tu hija te inspira y te ayuda a componer?

Mi hija me inspira muchísimo. De hecho, en mi último single se nota. Hay una frase que dice: "Qué bonito tus ojos de esperanza". Mi hija me ha salvado de una monotonía horrible, de ser yo sola la protagonista de mi vida. No dejo de serlo, pero ella es el pilar de nuestras vidas. Su padre y yo hemos tenido muchos momentos para nosotros y llega un momento en el que necesitábamos dedicarnos a otra personita.

Me arrepiento de no haber patentado el 'poyeya'"

Bueno, hace ya muchos años de poyeya [la cantante se equivocó durante la canción de Andrea Boccelli Vivo por ella en una gala de Telecinco], ¿te lo siguen recordando?

La gente te recuerda cosas todos los días y está bien, no me importa. No me arrepiento, ni me hace daño. Me arrepiento de no haber patentado aquel nombre (risas). Si lo hubiese hecho tendría una casa en el campo, que es el sueño de mi vida. No me quedo anclada en el pasado, es necesario saber de dónde viene cada uno, pero hay cosas más importantes. Estoy más en el presente y en el futuro. Han pasado muchos años y soy mucho más madura a la hora de tomar decisiones y de asumir las cosas, cómo veo ciertas opiniones.... Tengo la virtud de que quito mucho hierro a las situaciones, quizás en el momento me pueden tocar pero después paso página. Tengo una vida tan llena de proyectos, tan bonita, mi hija... ¿Tú crees que voy a estar pendiente a ciertas tonterías teniendo a mi hija y teniendo un proyecto como el que tengo y una gira que preparar? La gente tendría que pensar en las cosas buenas y dejar atrás las tonterías.

Carlos Pina

¿No te afectan las críticas que te han hecho de tu vida personal, por ejemplo, de tu hija?

Es normal que critiquen mi vida personal porque la expongo en redes sociales. Sé lo que entra en mi contrato. El problema lo tengo yo si me las trago y sufro. Mucha gente de la que me critica no sabe realmente quién soy. Esas opiniones me dan igual, me importa que mi hija me diga el día de mañana si para ella he sido una buena madre o no. El resto, después de 14 años, no me importa lo más mínimo.

Estás preparando también un libro de cuentos para tu hija, ¿cómo has decidido dar el salto a la literatura?

Mañana tengo la reunión con el ilustrador, son cuentos ilustrados, escritos por mí: Las Aventuras de Manuela. Además, un porcentaje de los fondos que se recauden irán destinados a una organización benéfica que tiene que ver con los niños. Todo fue porque sentí la necesidad de contar, de hablar, igual que empecé a escribir mis canciones.

Y tu nuevo trabajo, ¿para cuándo tienes preparada su salida?

Tengo compuestas muchas canciones, de hecho he quedado con varios productores para darles vida, ponerles melodía. Es un álbum que saldrá en 2019 y en él me vais a conocer de una manera brutal porque todos los temas hablan de experiencias propias, de mis historias. Hay muchos mensajes entre líneas. Después de 14 años me he sentido fuerte y segura para contar mis vivencias. Va a haber canciones dedicadas, que toquen el alma, también para bailar... Es un álbum en castellano, ya lo tengo estructurado.

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