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11/02/2018 10:41 CET | Actualizado 11/02/2018 10:42 CET

Ocho hábitos de los que debes deshacerte antes de dar el 'sí, quiero'

Si detectas alguna de estas costumbres, cuidado.

martin-dm via Getty Images

Cuando llevas mucho tiempo saliendo con alguien, es bastante frecuente que se vayan creando hábitos negativos y, de no ponerles freno, pueden desestabilizar los cimientos de tu relación.

Hemos preguntado a terapeutas, psicólogos, profesores y otros expertos de pareja sobre los patrones negativos que deberían desecharse en todas las relaciones antes de plantearse contraer matrimonio.

1. Esperar que tu pareja te lea la mente.

"Quítate la idea de la cabeza de que las cosas deberían venirte dadas sin necesidad de pedirlas. Sí, es genial que se anticipen a tus necesidades, pero nadie es capaz de leer mentes. Aunque no tengamos ninguna garantía de que vamos a recibir todo lo que queremos, debemos pedirlo. De hecho, pedir las cosas es señal de fuerza".― Winifred M. Reilly, terapeuta de matrimonio y familia.

2. Tratar de poner celosa a tu pareja

"El matrimonio consiste en construir una base segura para ambos. Cuando intentas hacer que tu pareja esté celosa a modo de castigo para recibir su atención, estás poniendo en peligro la seguridad de la relación. En lugar de andarte con jueguecitos, habla con tu pareja acerca de lo que te frustra y lo que necesitas".― Ryan Howes, psicólogo.

3. Preguntarle constantemente si te quiere.

"Este hábito hace que los 'te quiero' sean menos significativos, ya que no surgen de manera espontánea. Puedes decir 'te quiero' y tratar de ser correspondido. Puedes decir 'te quiero porque...' y esperar reciprocidad, al menos algunas veces. Sin embargo, pedir a tu pareja que te lo diga constantemente puede hacerte parecer inseguro (y es probable que lo seas, plantéatelo y trata de corregirlo). Si haces esto, también estás presionando a tu pareja en detrimento de otros momentos en los que de verdad quiere expresarte su amor. Si tu pareja es un poco tacaña con los 'te quiero', díselo, pero no se lo pidas". Pepper Schwartz, profesora de Sociología y sexóloga.

4. Estancarse en la rutina.

"Has conocido a alguien, lleváis un tiempo saliendo, puede que hayáis convivido y ahora estéis pensando en casaros. Vuestra concepción de lo que es divertido ahora consiste en ver la televisión juntos, ir al cine de vez en cuando y, en un arrebato de locura, escaparos un fin de semana a pasar una noche fuera. He entrevistado a cientos de parejas que llevan muchos años casados para mi libro 30 motivos para amar (30 Lessons for Loving). La mayoría coincide en que no basta con eso. Comienza a tener aventuras antes de casarte. Rompe con la rutina, prueba a salir de tu zona de confort. Haced una excursión a un camping o en canoa, pasad algunas semanas en una ciudad extranjera o, mejor aún, haced voluntariado durante unas semanas". ― Karl Pillemer, profesor de desarrollo humano en Cornell University (Estados Unidos).

5. Jugar a ver quién tiene la culpa.

"Algunas parejas tienen el hábito de culparse el uno al otro por sus propios errores. Por ejemplo: 'No has cerrado el grifo', 'Pues porque me llamaste cuando me estaba lavando las manos'. Esto es un hábito tóxico, ya que si estás tan ocupado defendiéndote a ti mismo y culpando a tu pareja, estáis perdiendo la oportunidad de ser amables el uno con el otro. En lugar de eso, debemos hacernos responsables de nuestras acciones; ese es el sello distintivo de una relación madura y emocionalmente saludable". ― Samantha Rodman, psicóloga y asesora de pareja.

6. Mirar el móvil constantemente.

"Nada denota más la desconexión entre dos personas que el hecho de que cada uno esté mirando su móvil cuando están cenando juntos o acurrucados en el sofá. Debería bastar con estar juntos. Intentad que el tiempo que pasáis juntos sea de calidad". ― Winifred Reilly

7. Amenazar con dejarlo cuando las cosas se ponen difíciles.

"Hay personas que amenazan con una ruptura cuando están discutiendo o cuando una pareja está atravesando una situación complicada. Pero cuando estás comprometido, debes dejar de lado esa táctica y percibir los problemas como algo que debéis resolver de manera conjunta. Existen excepciones (por ejemplo, una situación de abuso), pero, en general, cuando te comprometes a contraer matrimonio, estás comprometiéndote a estar ahí también en los momentos malos y no debes usar esas amenazas como arma". ― Ryan Howes

8. Interrogar a tu pareja acerca de dónde ha estado y con quién.

"Si quiere contártelo, lo hará. Si sospechas que algo anda mal e intentas pillar a tu pareja con una contradicción o bombardeándole a preguntas como si fueras un fiscal, solo conseguirás que las cosas vayan a peor. Tienes que bajar la guardia e intentar tener una conversación sincera sobre lo que ha hecho tu pareja un día concreto y que no dé la sensación de que estás tratando de controlar su vida como si fueras su padre. Si sigues preocupado, limítate a ser observador, pero interrogando a tu pareja solo conseguirás que se enfade, que se ponga a la defensiva, que se sienta insultado e incluso que acabe aprendiendo a mentir mejor". ― Pepper Schwartz

Este artículo fue publicado originalmente en el 'HuffPost' Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por María Ginés Grao.

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