INTERNACIONAL
04/03/2018 22:57 CET | Actualizado 05/03/2018 16:53 CET

Los antisistema y los euroescépticos triunfan en una Italia sin mayorías claras

La participación es del 75,2%. El Movimiento 5 Estrellas se sitúa como la fuerza más votada, pero queda por detrás de la coalición de centroderecha.

Italia lleva décadas viviendo en el caos político y las últimas elecciones generales no van a sacar de este embrollo al país: se añade más caos al caos. Sin un triunfador claro, la fragmentación se vuelve a adueñar del Parlamento y se necesitará negociar (mucho) para obtener una mayoría suficiente que permita gobernar con ciertas garantías de estabilidad.

Con un 95,63% de sufragios escrutados, el Movimiento 5 Estrellas ​​​​​ se ha convertido en la fuerza política más votada, con un 32,63% de los votos (unos 9 millones), mientras que el Partido Democrático (PD), segundo, logra 5,4 millones de apoyos: el 18,72% de los votos.

El tercer partido con más sufragios es la ultraderechista Liga, que consigue 5,1 millones de papeletas, lo que representa el 17,41% del total. Su socio de coalición, Forza Italia, el partido liderado por el ex primer ministro Silvio Berlusconi, se queda por detrás en votos, con el 14,03% y en torno a 3,9 millones de papeletas. El tercer miembro de la coalición, Hermanos de Italia, se sitúa con cerca del 4,3% de los votos, con 1,2 millones de sufragios.

Con estos resultados ningún partido podría gobernar en solitario y deberá buscar apoyos en otras formaciones para garantizarse un gobierno estable. El diputado saliente del M5S y vicepresidente de la Comisión de Asuntos Exteriores y Comunitarios, Alessandro di Battista, ha expresado su optimismo y ha calificado los resultado de apoteósicos.

La coalición de partidos de centroderecha sumaría más votos que los antisistema, por encima del 35% de los votos, aunque sin mayoría parlamentaria suficiente para gobernar. Esta coalición, integrada por Forza Italia, de Silvio Berlusconi; la xenófoba y euroescéptica Liga, de Matteo Salvini; y Hermanos de Italia, de Giorgia Meloni, obtendría entre 225 y 265 escaños en el Parlamento.

El candidato a primer ministro de esta alianza de derechas es el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, discípulo de Berlusconi. El magnate no ha podido presentarse al estar inhabilitado, pero vuelve a concurrir como un "hacedor de reyes", tal como lo han calificado diversos medios. Sin embargo, las proyecciones dan una ventaja de entre dos y tres puntos a la Liga de Salvini sobre Forza Italia, que consumaría así un sorpasso por la derecha al partido de Berlusconi y tendría argumentos de peso para disputar la candidatura a Tajani. Una de las grandes promesas electorales de Salvini es la deportación masiva de medio millón de inmigrantes.

El bloque de centroizquierda, liderado por el gubernamental Partido Demócratico del ex primer ministro Matteo Renzi, sería el gran perdedor al quedar por debajo del 19%. El vicesecretario del partido y ministro de Agricultura de esta formación, Maurizio Martina, ha sido contundente: "Se trata de una derrota muy clara y evidente". Renzi ha presentado su dimisión como líder de la formación este lunes por la mañana, según ha informado la agencia de noticias estatal, aunque hay cierta confusión al respecto, ya que el portavoz de su partido ha dicho no estar enterado.

Si se confirman estos resultados tras el recuento definitivo, será necesario que los partidos negocien para evitar el bloqueo parlamentario y formar un Ejecutivo estable. Para llegar a la mayoría hacen falta 316 parlamentarios. Además, la suma de votos de Movimiento 5 Estrellas, la Liga y fuerzas posfascistas podría llegar a superar la mitad del electorado y confirmaría el giro de Italia hacia posiciones radicales de corte antisistema y euroescépticas.

MOMENTO INCÓMODO PARA BERLUSCONI

La participación es de cerca del 75'2%, según datos del Ministerio del Interior. Es el mismo porcentaje que en las últimas elecciones generales de 2013, aunque en aquella ocasión la votación duró dos días.

La jornada ha transcurrido con tranquilidad, aunque ha estado marcada por algunos errores y retrasos debido el nuevo sistema de votación que ha estrenado Italia. La anécdota principal ha sido la acción de una integrante del colectivo feminista Femen cuando Berlusconi se disponía a votar.

Cuando el magnate se ha acercado a la urna en un colegio de Milán ha sido sorprendido por una activista del grupo Femen, que se ha subido a la mesa electoral sin camiseta y le ha gritado "Berlusconi, tu tiempo ha acabado".

El excavaliere ha tenido que salir de la sala durante unos momentos hasta que la mujer ha sido llevada fuera. Después de votar ha comparecido ante los periodistas, que le han preguntado por el incidente, a lo que el magnate ha contestado que la joven de Femen le ha parecido "una chica guapa".

CONFUSIÓN CON LAS PAPELETAS

Las votaciones se han producido en un clima de tranquilidad aunque ha habido grandes filas y problemas con las papeletas por el complejo sistema con el que votan los italianos, que prevé un método mixto mayoritario y proporcional, con circunscripciones uninominales y plurinominales.

En varios colegios de ciudades como Palermo (sur) o Roma se han detectado errores en los nombres de los candidatos escritos en los papeles y en algunos casos, como en un colegio de la capital, una urna con 36 votos ha tenido que ser anulada, aunque las personas han sido contactadas para que pudieran repetir su sufragio. La confusión ha sido tal que incluso el ex primer ministro Matteo Renzi ha tenido que pedir ayuda para votar.

En Palermo sin embargo el fallo fue identificado y se procedió a imprimir de nuevo las papeletas correctas, si bien no todas han llegado a tiempo a los colegios electorales afectados antes de la apertura y muchos ciudadanos han tenido que esperar.

LA JORNADA ELECTORAL EN ITALIA

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