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15/03/2018 08:15 CET | Actualizado 15/03/2018 08:15 CET

La historia detrás del cacao de tu crema hidratante

Una pequeña comunidad de Colombia lo produce entre amenazas y persecuciones.

¿Alguna vez te has parado a pensar en el trabajo que hay detrás de la crema o el jabón que utilizas cada mañana? En el caso de Charity Pot, el producto solidario de la firma británica de cosmética Lush, se trata del trabajo de una pequeña comunidad colombiana de alrededor de 2.000 campesinos que busca llevar una vida pacífica en el medio del conflicto entre guerrillas y paramilitares.

La Comunidad de Paz de San José Apartadó, al norte del país, se fundó en 1997, y hoy exporta a más de 75.000 kilos de cacao al año. Casi toda su producción va destinada a esta firma británica. Lo hace bajo amenazas y dificultades constantes.

LUSH/ COMUNIDAD DE LA PAZ

Actualmente cuenta con la colaboración de tres grupos de acompañamiento internacional que le ayudan a gestionar su negocio y que comprueban de primera mano cómo trabajan. Desde el principio de su actividad, los miembros de esta comunidad han estado acompañados por las Brigadas Internacionales de Paz que fueron las primeras en echarles una mano tras ser "masacrados, torturados o desaparecidos". Así lo explica Germán, uno de los miembros de la comunidad, a El HuffPost durante el Lush Summit que se celebró en Londres en febrero.

"Tenemos la esperanza de recuperar nuestras tierras y sanar el dolor, pero ha sido muy difícil, y lo sigue siendo, porque la situación cambia muy poco", explica este campesino. "Siempre hemos sido muy estigmatizados", comenta Germán apuntando que espera que eventos como este y la exportación para una marca de gran volumen les ayude a visibilizar su situación.

LUSH /COMUNIDAD DE LA PAZ

La producción de cacao les ha dado la posibilidad de ser independientes económicamente y estar un paso más cerca de la neutralidad y la paz. "Estamos mostrando cómo producir un cacao orgánico y respetar la naturaleza, además de preservar la tierra para las nuevas generaciones", explica Germán. Hasta que el cacao que producen está listo para exportar a la fábrica, los campesinos de esta comunidad trabajan durante dieciocho meses. El primer paso es la siembra.

La Comunidad de la Paz cuenta con el controvertido sello de comercio justo, un reconocimiento que pone en valor sus buenas prácticas en la producción cacao y les sirve como certificación de que tienen un impacto económico y social vital en su territorio. Su relación con Lush también les ha ayudado en este sentido: "No solo nos garantiza el comercio a nivel económico sino también la incidencia política".

LUSH/ COMUNIDAD DE LA PAZ

Germán y sus compañeros no tienen la intención de parar su actividad. Quieren continuar trabajando y produciendo cacao pese a los obstáculos que atraviesan. "Seguimos creyendo que es la única salida para una paz verdadera y un ejemplo a nivel nacional y mundial. A pesar de tanta violencia nosotros los campesinos, la población civil, no tenemos venganza".

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