VIRALES
13/04/2018 10:04 CEST | Actualizado 13/04/2018 10:22 CEST

Este tipo tiene el gesto más rastrero que se recuerda en 'First Dates' tras lo que hizo en el baño con la cita de la mesa de al lado

"Yo me liaría contigo. Te lo juro de verdad".

CUATRO

Miguel, un camarero de 39 años que vive en Madrid, protagonizó uno de los gestos más rastreros que se recuerdan en el restaurante de First Dates cuando, en un momento dado de la cena, comenzó a poner ojitos al protagonista de otra de las citas, sentado en la mesa de al lado, con quien decidió marcharse al baño.

El objeto de deseo de Miguel era Javier, un trader de bolsa de Barcelona de 38 años, quien se presentó en el restaurante del amor de Cuatro autodefiniéndose como "arrogante, con ego y chulo": "Soy más que los demás", afirmó sin sonrojo, en una muestra de autoestima un tanto sobreactuada.

CUATRO

Pincha aquí para ver el momento en la web de Cuatro

El caso es que tanto Iñigo —la cita de Miguel— como Silvia —la cita de Javier— se quedaron solos en sus respectivas mesas sin sospechar ni un ápice lo que estaba sucediendo en el baño en ese momento.

"Me voy al baño. Si me puedes esperar un poquito. No aguanto más", afirmó con falsedad Miguel, levántandose de la silla camino al aseo. En paralelo, en la mesa de lado, Javier hacía lo propio: "Voy a ir un momento al baño. ¿Dónde está?", preguntó a Silvia, quien ingenua de ella le sugirió que siguiera al chico de la mesa de al lado.

CUATRO

En el baño saltaron chispas. Miguel directamente se declaró a Javier, sin medias tintas: "A ver, el chico es súper majo, te lo juro, que es súper majo, te lo juro. Pero yo me liaría contigo. Te lo juro de verdad", le reconoció, sin vergüenza alguna.

Mientras, Javier le respondía que él, por su parte, no había sentido nada con Silvia: "Yo no tengo feeling con esta chica", le explicó.

Con estos precedentes, y tras la explicación de Miguel ante la cámara de que su cita era "un niño súper encantador", pero que le tiraba para atrás "que tenga esa tripota", os podréis imaginar cuáles fueron las sentencias finales.

Oye, visto lo visto, casi mejor para todos. ¿No?

Si quieres leer más historias como esta visita nuestro Flipboard

ESPACIO ECO