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14/04/2018 10:11 CEST | Actualizado 14/04/2018 10:11 CEST

Estos son los alimentos y las bebidas con más calorías ocultas

Tal vez estés consumiendo más de las que crees.

El Instituto británico de estadística reveló que, en Reino Unido, las personas comen y beben un 50% más de calorías de lo que piensan, lo que supondrían unas 1.000 calorías ocultas en el caso de los hombres y unas 800 en el caso de las mujeres.

La dietista Duane Mellor sostiene que las etiquetas de los productos a veces no son del todo precisas, por lo que los consumidores no son conscientes de la cantidad de calorías que ingieren.

"En muchos productos figuran las calorías, pero la cifra que aparece suele ser en proporción a 100 gramos u otras cantidades que no reflejan las cantidades que se consumen en realidad", cuenta Mellor al HuffPost Reino Unido. Además, añade que puede resultar complicado estimar el consumo de calorías cuando comemos fuera porque muy pocos restaurantes señalan la información nutricional en los menús.

A la luz de estos resultados, la edición británica del HuffPost ha preguntado a algunos expertos por los alimentos y las bebidas que suelen tener "calorías ocultas" y que se cuelan en nuestros platos sin darnos cuenta.

Café

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Mellor advierte que muchas personas no asocian las calorías con los líquidos, y eso puede ser preocupante si todos los días pasas por tu cafetería favorita antes de ir al trabajo, por ejemplo.

"Un café latte grande con sirope contiene aproximadamente 250 kcal, que supone el 10% de la energía recomendada al día para un hombre. Las calorías se disparan debido a la gran cantidad de leche, el azúcar y el sirope", explica.

Michelle McGuinnes, dietista y portavoz de British Dietetic Association, coincide en que los cafés con sabores están entre los principales alimentos con calorías ocultas, pero también apunta que no hay por qué descartarlos completamente.

"Este tipo de cafés suelen estar preparados con leche entera. Una opción para reducir calorías es pedir leche desnatada. En cuanto al tamaño, es mejor optar por un café más pequeño y elegir siropes sin azúcar (o evitarlos)", aconseja. En cualquier caso, hay que "intentar limitar la cantidad de cafés de este tipo en la dieta".

Zumos y batidos

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Mellor sostiene que los zumos de frutas contienen muchas más calorías de las que pensamos; esto se debe principalmente al azúcar, por lo que conviene consumirlas con moderación. "Aunque el azúcar de los zumos sea natural y proceda al 100% de la fruta, pertenece al grupo de 'azúcares libres', y no debería constituir más de un 5% de la energía que consumimos, por lo que debemos evitar servir más de 150 mililitros. Recuerda que un vaso de zumo de naranja tiene una cantidad de energía similar a una cerveza", explica.

Los batidos o smoothies suelen contener incluso más azúcar que los zumos, dado que se les añade siropes o miel. "Es importante evitar que la mayoría de las calorías procedan de líquidos. En lugar de eso, es recomendable beber agua o alguna bebida sin azúcar y, cuando sea posible, prepararse el batido en casa a fin de poder controlar los ingredientes", sugiere.

Tentempiés

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La asociación británica Public Health England va a lanzar una serie de directrices encaminadas a que las personas controlen su consumo de calorías más fácilmente. Esta asociación recomienda a los adultos que empleen la regla "400-600-600": tomar 400 calorías para el desayuno y 600 calorías tanto para la comida como para la cena. El resto de calorías recomendadas diariamente (2.000 en el caso de las mujeres y 2.500 en el caso de los hombres) pueden ser tentempiés.

Para que los tentempiés no disparen nuestra ingesta de calorías, Mellor recomienda evitar las galletas y tortitas, aunque sean de avena. "Existen tipos de avena que son saludables, las galletas están hechas con mantequilla o margarina y azúcar, por lo que tienen más calorías de las que pensamos", sostiene.

McGuinnes añade que la bollería salada contiene "muchas calorías para una cantidad de comida tan pequeña". "Algunos de estos productos están rellenos y pueden contener hasta 500 kcal, y mucha grasa. No es un alimento equilibrado", señala.

Aderezos y aliños

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McGuinnes asegura que un aliño cremoso o dulce añade calorías a nuestros platos sin que nos demos cuenta. A menudo incluyen grasas y azúcares a lo que, de otra manera, sería una opción saludable, como la ensalada. "Intenta usar aderezos con pocas calorías, como una vinagreta de aceite y vinagre", aconseja.

La dietista también recomienda evitar el extra de queso en hamburguesas, pasta o bocadillos cuando se coma fuera. "El queso es una buena fuente de calcio y, si se consume con moderación, forma parte de una dieta equilibrada y es una opción saludable; pero, a menudo, el queso se sirve de forma excesiva. Una manera sencilla de reducir el exceso de calorías es controlar la cantidad de queso que consumimos y no pedir queso siempre que comamos fuera", sugiere.

Aceite para cocinar

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De nada sirve mirar las etiquetas de los productos para controlar las calorías si no tenemos en cuenta las que se suman en el propio proceso de cocinar.

Un revuelto de verduras es una opción estupenda para una dieta saludable, pero Mellor advierte que el aceite que se usa al prepararlo puede incrementar las calorías más de lo que pensamos. "Al freírlas, la mayoría de verduras absorben una gran cantidad de grasa. Por ejemplo, los champiñones crudos tienen unas 7 kcal por 100 gramos, pero pueden pasar a tener 110 kcal con el aceite", explica. Para reducir la cantidad de calorías que se suman a tu dieta durante este proceso, limita la cantidad de aceite o mantequilla que usas para cocinar.

Este artículo fue publicado originalmente en el 'HuffPost' Reino Unido y ha sido traducido del inglés por María Ginés Grao.

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