NOTICIAS
17/04/2018 04:58 CEST | Actualizado 17/04/2018 04:58 CEST

Un borracho escala una montaña de los Alpes creyendo que iba hacia su hotel

Y después se coló en un restaurante a dormir la mona.

WIKIMEDIA / PATAFISIK

Un turista estonio de 30 años llamado Pavel estaba de viaje por el norte de Italia y decidió celebrar sus vacaciones por todo lo alto bebiendo más de la cuenta. Salió de una fiesta completamente ebrio y se dirigió a su hotel en el Valle d'Aosta. O eso pensaba.

En realidad se embarcó en una gesta sin saberlo y escaló una montaña de 2.400 metros de altura, pasando de largo su alojamiento y llegando al restaurante Igloo en la cúspide, perteneciente a una pista de esquí. Según el diario italiano La Stampa, es difícil reconstruir su ruta exacta.

Eran entre las dos y las tres de la madrugada. Probó la llave; al ver que no funcionaba, forzó la cerradura y se echó a dormir en un banco, no sin antes beberse dos botellas de agua que encontró en el local. Los trabajadores de Igloo lo encontraron cinco horas después completamente dormido.

Para realzar aún más la hazaña, Pavel carecía tanto de la ropa de abrigo como de los zapatos adecuados para ascender semejante montaña.

Un operativo de búsqueda se activó tras detectarse su desaparición y antes de haber sido localizado. El estonio podría ser sancionado con una multa por ello.