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02/05/2018 09:16 CEST | Actualizado 02/05/2018 19:03 CEST

Reconoce que es "un puñetero desastre" y tiene la cita más desastrosa de 'First Dates'

De donde no hay chispa, no se puede sacar.

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Jesús es un jubilado de 68 años que ha venido desde Oviedo a First Dates (Cuatro) para encontrar a una pareja con la que mitigar la soledad que padece desde que se quedó viudo.

"Yo soy un desastre, pero no un desastre, un puñetero desastre. Mi mujer, y con esto no quiero mencionarla cada dos momentos, fue la que me cuidaba, la que coordinaba mi ropa y la que me ponía un poquito presentable. Ahora yo lo intento, hay veces que lo consigo pero, normalmente, no lo consigo".

Jesús tenía claro como tenía que ser la mujer de su cita: una persona con la que disfrutar de la vida social. "Me gusta mucho el vinín, tomar la sidra, porque en el bar hablas, comentas, que ya estoy bastante tiempo solo en mi casa".

Primero conoce a Liliana, la amiga de su cita, y, cuando el presentador Carlos Sobera le dice que ella no será su compañera de cena sino que lo será otra concursante llamada Carolina, Jesús le contesta a Sobera: "No tengo yo edad para sustos".

Carolina, por su parte, se define como "una señora conservadora" a la que le gusta "hablar bien" y utilizar un vocabulario "correcto", es una mujer viuda que, muy emocionada, le explica a Sobera lo enamorada que estaba de su primer marido, que murió prematuramente.

La cita no transcurrió con fluidez entre Jesús y Carolina. "Yo soy una persona a la que no le gusta salir de noche", dijo ella. "A mí sí, a mi me gusta salir", le responde él. "Salgo de casa e igual llego a casa a las 2 que a las 5 de la mañana",remata.

"Esta frase no he hizo ninguna ilu", explicó más tarde Carolina para decir después que a ella lo que le gusta es ir al cine o la zarzuela con sus amigas pero no salir hasta tarde.

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Pero la cosa no acaba ahí. Carolina le confiesa a Jesús que, la primera vez que fue a un baile, quedó horrorizada con que las mujeres bebieran "cubatas".

"Pues a mí eso tampoco me parece tan mal. Las mujeres, y ahora mismo más con la igualdad, tiene el mismo derecho a beber, a entrar en casa, a salir de casa, siempre que no moleste a los demás", argumenta Jesús.

Así que, tal y como fue la noche en la que no coincidían prácticamente en nada, era bastante difícil que la pareja terminara congeniando. No lo hicieron y, por eso, prefirieron no tener una segunda cita como pareja. "Como amigos", se despidieron ambos.

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