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04/05/2018 20:02 CEST | Actualizado 04/05/2018 22:52 CEST

"No es un caso aislado, se llama patriarcado"

Las marchas de protesta por la sentencia a La Manada coinciden con otro fallo polémico en Barcelona: un acusado de penetrar a su sobrina, condenado a 6 años

Marcos del Mazo via Getty Images

El calendario crea coincidencias dolorosas y esclarecedoras. El mismo día en el que miles de personas se han manifestado de nuevo en Madrid y otras ciudades de España para protestar por la sentencia contra La Manada, se ha conocido otro fallo, fechado en febrero, que no hace sino empapar de vinagre las heridas. "No es un caso aislado, es el patriarcado", han gritado las manifestantes al tiempo que la publicación de este fallo parecía darles la razón.

El tribunal de la Audiencia de Navarra, que juzgó a La Manada, consideró que los cinco individuos que metieron a una joven en un portal durante los Sanfermines de 2016 en Pamplona y la penetraron hasta once veces mientras ella permanecía paralizada no incurrieron en violación, sino en abuso sexual. Han sido condenados, por este delito, a nueve años de cárcel.

A unos 500 kilómetros de Pamplona, en la Audiencia de Barcelona, otro tribunal emitió una sentencia idéntica en su fondo a la de La Manada. El fallo, que ha publicado el diario El Món este viernes, tampoco observa violación en la conducta de un individuo acusado de penetrar a su sobrina de 16 años, que no opuso resistencia por quedar en estado de shock.

El acusado, al igual que los integrantes de La Manada, no necesitó utilizar la fuerza... así que los jueces lo han condenado por abuso sexual y no por violación: seis años y medio de cárcel y una indemnización de 20.000 euros para su sobrina. La Fiscalía solicitaba 14 años de prisión para él.

Las similitudes entre el razonamiento de los jueces que descartaron el delito de violación en Pamplona y el de los que han hecho lo propio en el caso de Barcelona son evidentes. Una víctima paralizada por el terror, un atacante o varios que se aprovechan de su primacía y el temor de la víctima a sufrir un daño mayor...

El fallo conocido este viernes está firmado por tres magistradas y relata que la chica quedó "sorprendida y en estado de shock" cuando el 31 de julio de 2011, a mediodía, el hermano de su padre la abordó en el lavabo de su casa y luego la llevó a su habitación, donde la penetró, sin que "ofreciera resistencia".

"No ha resultado acreditado que el procesado, para llevar a cabo dichos actos, hiciera uso de la fuerza física o amenazas a la menor", concluye el tribunal en su sentencia, por lo que rebaja la petición de la Fiscalía, que reclamaba 14 años de prisión por un delito de agresión sexual, hasta los 6 años y medio, por abuso sexual.

"No es abuso, es violación", clama buena parte de la sociedad española desde que se hiciera pública la sentencia contra los miembros de La Manada. "No es abuso, es violación" han seguido gritando miles de personas este viernes en las calles. A la vista de sentencias como esta, es posible que sigan haciéndolo.

En Madrid, la manifestación convocada por el Movimiento Feminista de Madrid bajo el lema Stop cultura de la violación ha sido secundada por miles de mujeres y hombres. Según la organización, la movilización ha congregado a más de 50.000 personas.

La movilización ha partido desde el Ministerio de Sanidad, que tiene las competencias de Igualdad, alrededor de las 19.15 horas, al grito de "no es abuso, es violación" y "tranquila, hermana, aquí está tu Manada". La marea morada, encabezada por una pancarta con el lema "La calle, la noche, también son nuestras', se ha dirigido después a la sede del Tribunal Supremo, "máximo ejemplo de la justicia patrialcal".

Manifestación contra la cultura de la violación 4 de mayo