INTERNACIONAL
13/05/2018 14:58 CEST | Actualizado 14/05/2018 04:39 CEST

Al menos 17 muertos y 45 heridos en varios ataques contra iglesias en Indonesia

El Estado Islámico ha reivindicado la autoría.

EFE

Al menos 17 personas han muerto en tres atentados con explosivos en iglesias en las ciudad de Surabaya en el peor atentado en Indonesia contra cristianos desde el 2000. Entre los fallecidos se encuentra un niño de 10 años y el número de heridos ha ascendido a 45.

Tres personas más han fallecido y tres han sido heridas en otra explosión en un apartamento horas después. La Policía cree que lo habitaban los autores del atentado.

Los ataques tuvieron lugar de forma sucesiva esta mañana en la misa del domingo en una iglesia protestante, una católica y otra pentecostal en la segunda mayor ciudad del país asiático, en el noreste de la mayoritariamente musulmana isla de Java.

En un comunicado, el Estado Islámico ha reivindicado el ataque a través de los canales yihadistas de Telegram, cuya autenticidad no ha podido ser comprobada. Asegura que los ataques fueron perpetrados por "soldados del califato" y tuvieron como blanco los "cruzados", como se refieren a los cristianos.

Según el relato del grupo, el primer atentado fue cometido con un coche bomba, el segundo por un suicida con chaleco explosivo y el tercero, por una motocicleta equipada con explosivos.

La primera de las explosiones tuvo lugar en la iglesia católica Santa María, donde murieron al menos cuatro personas, incluido el autor. Imágenes de una cámara de seguridad muestran a un conductor en moto que se adentra en la iglesia e instantes después una nube de humo sale de la entrada del edificio.

A continuación ha habido explosiones en la iglesia protestante de la calle Diponegoro, donde murieron dos personas, y en la iglesia pentecostal de la calle Arjuno, donde hubo otras dos víctimas. La novena falleció al llegar a un hospital. Las autoridades no han precisado dónde murieron las otras personas.

La Policía ha neutralizado una bomba en el exterior de la iglesia en Diponegoro. El presidente de Indonesia, Joko Widodo, ha afirmado desde el exterior de la iglesia pentecostal que "el terrorismo es un crimen contra la humanidad, y no tiene relación con ninguna religión".

Una familia con niños, responsable del atentado

Responsables de la Policía han explicado que el atentado fue cometido por una familia completa de seis personas, entre las que habría dos niñas. La familia -formada por la madre, el padre, dos hijos de 16 y 18 años y dos niñas de 9 y 12 años- estaba vinculada al movimiento Yamaah Ansharut Daulah, un grupo afín al EI, afirmó el jefe de la policía nacional, Tito Karnavian.

La Policía investiga las conexiones entre esa familia y otra de seis miembros que habitaba una vivienda donde ha explotado una bomba horas después de los ataques, un apartamento situado cerca de una comisaría de policía en Siduarjo, a unos 11 kilómetros al sur de Surabaya.

El portavoz de la policía indicó que tras la explosión, en la que murió la mujer y uno de los hijos, las fuerzas de seguridad acudieron al piso y encontraron al padre sosteniendo el interruptor de un explosivo, por lo que fue abatido.

La Policía investiga si la explosión fue debida a un error y la pareja pretendía atentar en otro lugar, además de las posibles conexiones con los atentados ocurridos durante la misa del domingo.

El peor ataque desde el año 2000

Este es el peor ataque de este tipo en el archipiélago asiático desde que una serie de atentados con bomba en la Nochebuena del 2000 en varias ciudades terminaron con la vida de 18 personas e hirieron a cerca de 100.

Aunque en los últimos años el objetivo principal ha sido la policía, las minorías religiosas, en especial la cristiana, también han sido blanco de los ataques islamistas.

El suceso tiene lugar después de que el martes un grupo de prisioneros matase a cinco policías durante un motín con rehenes en una prisión de máxima seguridad al sur de Yakarta que duró cerca de 36 horas y en el que murió también uno de los reos, un convicto terrorista.

Indonesia, un país de mayoría musulmana donde el 88% de los más de 260 millones de habitantes practican una forma moderada del islam, establece la máxima alerta las semanas antes del ramadán, que comienza dentro de dos días, porque son fechas elegidas por yihadistas para cometer atentados.

El país asiático ha sufrido varios ataques yihadistas, entre ellos el perpetrado en la turística isla de Bali en 2002, que causó 202 muertos.

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