EEUU abre su polémica embajada en Jerusalén con un baño de sangre en Gaza

EEUU abre su polémica embajada en Jerusalén con un baño de sangre en Gaza

Al menos 59 palestinos mueren por disparos de soldados israelíes, en una protesta contra el provocador paso de Trump que es la más sangrienta en cuatro años.

"¡Qué día tan maravilloso!", escribía a media mañana el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. "¡Un gran día para Israel!", confirmaba, poco después, el presidente de EEUU, Donald Trump. Los dos mandatarios se regodeaban, cruzando mensajes de Twitter, de la apertura de la embajada norteamericana en Jerusalén, un paso con el que Washington reconoce la ciudad triplemente santa como capital israelí -algo que contraviene las convenciones internacionales porque al menos media ciudad está ocupada a los palestinos- y con el que se refuerza aún más la alianza inquebrantable entre los dos países.

Pero mientras los dos halcones se daban ciberachuchones en público, Gaza se empapaba de sangre. Otra vez. El Ejército de Israel ha matado este lunes a, al menos, 59 personas y ha herido a casi 2.700, en el día más mortífero desde la Operación Margen Protector (que dejó más de 2.300 muertos en la franja en el verano de 2014). Palestinos que protestaban contra una medida que reduce aún más las posibilidades de lograr un estado propio con Jerusalén Este como capital. Que reclamaban, como desde hace dos meses, el derecho al retorno de los cinco millones de refugiados de su pueblo esparcidos por el mundo. Hoy, con más sentido, porque se cumplen 70 años de la declaración del Estado de Israel, del inicio de su Nakba o catástrofe, la diáspora de 700.000 personas aún no concluida y multiplicada en sus descendientes.

Embajada, manifestaciones y tiros, aniversarios... Eso y, también, un añadido: el retorno a Israel de Netta Barzilai, la ganadora de la edición de este año de Eurovisión, "feliz" de darle a sus conciudadanos "una razón para regocijarse en estos días". Esta no es una pincelada frívola: Barzilai hacía su servicio militar durante la ofensiva de hace casi cuatro años, cantando en el coro militar para las tropas que atacaron Gaza por tierra, mar y aire, y prometió el sábado desde el escenario que Jerusalén será la sede del concurso el año que viene. Otra vez la capital que no es capital, pero sí lo es para Trump y Netanyahu, por la que hoy han muerto medio centenar de civiles.

Estas son todas las cosas que han pasado hoy en el rincón más disputado del planeta, sumido en un conflicto viejo de siete décadas, donde se pone el foco a ráfagas, pero donde los problemas y el sufrimiento son diarios.

Matanza en Gaza

Según las autoridades sanitarias de Gaza, han sido 59 los palestinos muertos por las tropas israelíes dentro de la franja, a los que se suman 2.700 heridos. Se teme que la cifra de víctimas mortales aumente en las próximas horas, ya que al menos una treintena de los heridos se encuentran en estado de extrema gravedad, 71 tienen consideración grave, unos 800 de gravedad media y cerca de un millar sufrieron heridas leves, abunda la agencia EFE. Entre los muertos hay al menos seis menores de edad. El Ministerio de Salud gazatí también desveló que hubo disparos contra periodistas y personal médico, por los que un paramédico murió y dos fueron heridos.

Más de 1.200 de los heridos lo fueron por munición real, cinco por balas recauchutadas, 98 por restos de metralla, 196 por golpes y contusiones y más de 700 fueron atendidos por asfixia por gases lacrimógenos. El dato es relevante porque deja ver el uso de fuerza extrema por parte de las IDF, uno de los mejores ejércitos del planeta plantado ante grupos de personas, muchas de ellas jóvenes, que cuentan con piedras, neumáticos y cócteles molotov como munición, sumada a la desesperación de vivir en una cárcel al aire libre, donde dos millones de personas llevan confinadas casi 11 años.

(Puedes seguir leyendo tras las fotos...).

  Un grupo de manifestantes palestinos escapa ante los disparos y los botes de humo lanzados por Israel.REUTERS
  El hermano del palestino Shaher al-Madhoon, muerto en las protestas de hoy, llora en una morgue del norte de la franja.REUTERS
  Un grupo de palestinos identifican los cuerpos de varios de los muertos hoy en la frontera con Israel, en el norte de Gaza.Mohammed Salem / REUTERS

La situación en la franja -sometida a bloqueo, a la que apenas puede entrar material sanitario y que en 2014 vio cómo las bombas israelíes destrozaban 17 hospitales, 56 ambulatorios y 45 ambulancias- es tan grave que las autoridades han tenido que pedir al vecino Egipto medicinas y material médico de emergencia, así como equipos médicos especializados en cirugía vascular, ortopedia, anestesia y cuidados intensivos; también han solicitado que se autorice la salida de heridos para ser atendidos en centros especializados en Egipto.

El Ejército israelí afirma que los más de 40.000 manifestantes que hoy se han dado cita cerca de la frontera entre los dos territorios "lanzaron bombas incendiarias y artefactos explosivos a la verja de seguridad y a las tropas israelíes, así como neumáticos ardiendo, piedras y objetos inflamables con la intención de ocasionar incendios en territorio israelí y causar daño a los soldados". De ahí que decidieran responder "con material antidisturbios y fuego real" y actuando "de acuerdo con los procedimientos estándar operativos", indican en un comunicado. Netanyahu ha defendido que han actuado en "legítima defensa" frente al intento de Hamás, actualmente al frente del gobierno de la Franja, de "destruir" Israel.

En paralelo a las cargas fronterizas, el Tzahal ha golpeado además cinco supuestos "objetivos terroristas" en una zona de entrenamiento militar del movimiento islamista Hamás, en el norte de Gaza. "El ataque fue llevado a cabo en respuesta a los actos violentos de las últimas horas llevados a cabo por Hamás a lo largo de la valla de seguridad" que separa Gaza de Israel, informó el Ejército en un comunicado. Horas antes, dos posiciones militares de Hamás, también en el norte de Gaza, fueron bombardeadas desde el aire y con artillería en respuesta a un incidente en el que efectivos del movimiento islamista palestino dispararon contra fuerzas israelíes en la zona, aseguró el Ejército. En ninguno de estos ataques se registraron víctimas, informó Hamás a través del vicejefe del movimiento, Jalil Al Hayah, en declaraciones a Reuters. "Jerusalén es una línea roja (...), seguiremos con la resistencia", avisa.

La acusación contra Hamás ha sido doble, ya que el servicio de seguridad interior israelí, el Shin Bet, ha tratado de hacer más mella denunciando que el movimiento islamista, "financiado por Irán, promueve la actividad violenta y el terror" en las protestas palestinas, un dato que ha extraído en los interrogatorios hechos a varios palestinos de Gaza arrestados después de intentar entrar en Israel. La vía iraní, estos días, está de moda después de que EEUU abandonase el martes pasado el acuerdo sobre el programa nuclear de los ayatolás.

(Puedes seguir leyendo tras el vídeo...).

"En shock"

La más dolida condena por las muertes en Gaza ha venido del alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el diplomático jordano Zeid Ra'ad al Hussein, quien ha reconocido que se encuentra en "shock" porque la represión israelí de las protestas palestinas de hoy se haya saldado con "docenas de asesinados y centenares de heridos". En su cuenta de Twitter, Zeid ha pedido a las autoridades israelíes que "cejen inmediatamente el uso de munición real". "El derecho a la vida debe ser respetado", agregó, y solicitó que los responsables de "horribles violaciones de los derechos humanos rindan cuentas". También ha pedido a la comunidad internacional que "se asegure que las víctimas obtienen justicia".

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, también ha asegurado que está "profundamente preocupado" por lo que ocurre en Gaza y ha hecho un llamamiento para una "necesaria contención" ante las noticias de que se ha matado a un "número significativo" de personas. "Esta es una razón más para mí para creer que necesitamos una solución política para la cuestión de Israel y Palestina. No hay plan B a una solución de dos Estados en la que los israelíes y los palestinos puedan vivir en paz y con una seguridad mutua asegurada y con la plena cooperación de la comunidad internacional", ha señalado en un acto en Viena.

La alta representante de la política exterior de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, pidió por su parte "contención" y "coraje" a israelíes y palestinos para cesar la violencia en Gaza y "retomar el diálogo". "Esperamos que todos actúen con contención para evitar más pérdidas humanas. Israel debe respetar el derecho de protesta pacífica y el uso proporcional de la fuerza", afirmó Mogherini para, de seguido, cargar contra el gobierno de Gaza. "Hamás y los que lideran las manifestaciones en Gaza deben asegurarse de que se mantiene la no violencia", señaló en un comunicado.

Amnistía Internacional se sumó a la denuncia de la ONU de las últimas semanas, cuando ya se habían cosechado desde marzo 45 muertos en las protestas palestinas de cada viernes en Gaza, por el uso desproporcionado de la fuerza por parte de Israel. Es una "aborrecible violación de la ley internacional", ha abundado hoy. "Esto es otro ejemplo horrible de los militares israelíes usando fuerza excesiva y munición real de forma totalmente deplorable. Es una violación de los estándares internacionales, en algunos casos cometiendo lo que parecen ser asesinatos intencionados que constituyen crímenes de guerra", señaló en un comunicado Philip Luther, director de investigación de la organización para la región.

Palestina ha reclamado formalmente al Consejo de Seguridad de la ONU que dé protección internacional para los civiles palestinos tras esta "masacre". Su embajador ante Naciones Unidas, Riyad Mansur, entiende que este organismo debe "asumir su responsabilidad" y actuar para que Israel detenga la violencia y haya rendición de cuentas. "Demandamos que esta acción se detenga inmediatamente y queremos que los responsables en el lado israelí sean llevados ante la Justicia", recalcó Mansur, que trasladó su postura al Consejo en una carta a la Presidencia. Según el diplomático, Palestina quiere además "protección internacional para la población civil", dado que Israel "ha abdicado su responsabilidad" de garantizar la seguridad de los palestinos.

Kuwait anunció, además, que está estudiando con otros países árabes solicitar una sesión urgente del Consejo de Seguridad para analizar la situación. "Hoy o mañana podríamos pedir una reunión de emergencia", confía Mansur Al Otaibi.

El único paso concreto destinado a mostrar su descontento con lo ocurrido en Gaza ha sido el de Sudáfrica, que ha decidido retirar a su embajador en Israel para mostrar su condena frente al "último acto de agresión violenta" llevado a cabo por las Fuerzas Armadas israelíes en la Franja. Palestina y los movimientos antiapartheid mantienen unos intensos lazos actualmente.

La nueva embajada, el detonante

A los 70 años de éxodo y ocupación, los palestinos sumaban hoy un motivo más para desatar su rabia: la apertura en Jerusalén de la embajada de EEUU en Israel. El traslado de la legación desde Tel Aviv fue una promesa del presidente Donald Trump que hoy ha cristalizado en un edificio provisional en el sureste de la ciudad.

(Puedes seguir leyendo tras el vídeo...).

"En nombre del 45 presidente de los Estados Unidos de América (Donald Trump), os damos la bienvenida oficialmente, por primera vez, a la Embajada de Estados Unidos, aquí en Jerusalén, la capital de Israel", declaró la hija del mandatario, Ivanka Trump, al descubrir la placa en la que hasta ahora fue sede consular estadounidense. "Gracias, Trump, por tener el coraje de cumplir tus promesas", agradeció el primer ministro israelí, Netanyahu. "Presidente Trump, con reconocer la realidad usted ha hecho historia", afirmó el jefe del Gobierno israelí, quien destacó la amistad entre los dos países: "No tenemos amigos mejores en el mundo, ustedes defienden Israel y defienden Jerusalén. Gracias", dijo.

Estados Unidos se ha convertido en el primer país en tener actualmente embajada en Jerusalén. Fue en los años 80 cuando la ciudad fue proclamada unilateralmente capital de Israel, pero el grueso de la comunidad internacional mantiene que la capital real es Tel Aviv. El estatus de Jerusalén, con el este ocupado desde 1967 en la Guerra de los Seis Días, es precisamente el último punto que se deberá tratar en un hipotético proceso de paz entre israelíes y palestinos, cuando todo lo demás (fronteras, seguridad, refugiados...) esté aclarado, tal es la volatilidad del problema. Que EEUU apueste por Jerusalén inclina la balanza claramente a favor de Israel.

La delegación estadounidense estuvo integrada por el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin; el subsecretario de Estado, John Sullivan; la hija de Trump, Ivanka, y su esposo, Jared Kushner, que presidieron la ceremonia inaugural, a la que asistieron cientos de invitados. Donald Trump participó en el acto en una videoconferencia en la que defendió a Israel como "una nación soberana con el derecho a determinar su propia capital" y aseguró que EEUU "falló durante años en reconocer lo obvio".

El presidente estadounidense insistió en que sigue comprometido con un acuerdo duradero entre israelíes y palestinos, pese a que la decisión de trasladar la embajada a Jerusalén llevó a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) a descartarle como mediador neutral y equilibrado. "Nuestra mayor esperanza es por la paz, y EEUU está comprometido en la paz en Oriente Medio, y en respetar el statu quo en Jerusalén" declaró.

"Cuando haya paz en esta región, recordaremos este día y veremos que el camino hacia ella empezó con el reconocimiento estadounidense de la verdad", afirmó Kushner, asesor presidencial de Trump, encargado de liderar el equipo de la Casa Blanca para impulsar la vuelta a las negociaciones, judío él mismo y miembro de una familia con importantes intereses en las colonias en Cisjordania y Jerusalén Oriental en las que ya residen ilegalmente casi 600.000 israelíes.

El paso dado por EEUU, pese a esa oposición general, va a ser seguido por Guatemala y Paraguay, que en este mes también abrirán sus legaciones en Jerusalén. Sin embargo, hoy han vuelto a llegar mensajes preocupados desde las Naciones Unidas, la UE, Francia o Alemania, lamentando el traslado de la embajada norteamericana y emplazando movimientos tan simbólicos y determinantes al (deseado y no logrado) avance de un proceso negociador.

CÓMO SE VE EN ESPAÑA

El ministro de Exteriores español, Alfonso Dastis, ha insistido en que España se alinea con la UE y mantendrá su embajada en Tel Aviv, pues entiende que es contraproducente el paso dado por Trump y que puede encender los ánimos en el mundo árabe.

Por su parte, diputados del PSOE, Unidos Podemos, y Compromís han expresado hoy su "más rotundo rechazo" al traslado de la embajada de Estados Unidos a Jerusalén, una medida que supone "desafiar el consenso internacional y quebrar los avances" logrados para alcanzar la paz y la estabilidad en la región. Los diputados, integrantes del Intergrupo del Congreso por Palestina, han subrayado que Trump va en contra del Derecho Internacional, las resoluciones de la ONU y la postura de la Unión Europea.

70 años

El conflicto palestino-israelí parece el cuento de nunca acabar, un choque que protagonizó la historia del siglo XX y que, en el XXI, sigue sin resolverse. El llamado Plan de Partición de 1947 fijó, con el aval de la ONU, la creación de dos estados, uno palestino y uno israelí. Planteaba así una solución al abandono que Reino Unido dejó en la zona, antigua colonia, y a la presencia creciente de judíos, muchos de ellos llegados escapando del Holocausto. Pero justo hace hoy siete décadas, David Ben Gurión proclamó la independencia unilateral de Israel. Al día siguiente, las naciones árabes vecinas declararon la guerra. Y hasta hoy.

(Puedes seguir leyendo tras las fotos...).

  David Ben Gurion, leyendo la declaración de independencia de Israel.GPO via Getty Images
  Una madre palestina y su hijo, separados de su casa por la Línea Verde, en 1949.getty

En este día de dolor y ceremonias, los israelíes celebran el momento en el que comenzó a forjarse el sueño de una patria en paz, que nació como abierta e inclusiva y que, con los años, ha devenido en la exigencia de que sea un "estado judío", como defiende Netanyahu. Aquella salvadora independencia, por contra, sacó de sus casas a 700.000 palestinos, refugiados que escapaban de la guerra, que se alojaron en países cercanos o en zonas bajo dominio egipcio (Gaza) o jordano (Cisjordania). Hoy se calcula que, con sus descendientes, son cinco millones los refugiados, el mayor colectivo del mundo en la diáspora. La alegría de los 70 años de Israel es la pena de los 70 años de Nakba o catástrofe palestina, de un pueblo sin país que hoy es estado observador de la ONU y que tiene tres territorios sin continuidad: Jerusalén Este, Gaza y Cisjordania.

El año que viene, en Jerusalén

Y mientras Gaza entierra a sus últimos muertos, en Tel Aviv la fiesta se adueña de la Plaza Isaac Rabin, donde asesinaron al que fuera primer ministro de Israel. Allí canta esta noche Netta Barzilai, la ganadora de Eurovisión 2018, que aterrizó la madrugada del lunes en el aeropuerto Ben Gurión. "Quiero felicitar a Israel por recibir la oportunidad de acoger Eurovisión el año próximo en Jerusalén. Es una locura, es muy divertido saber que un evento como el de Eurovisión tendrá lugar en Israel", enfatizó al bajarse del avión.

Ya lo había avanzado desde el escenario de Lisboa, en el que venció: "El año que viene, en Jerusalén", dijo, una frase que se pronuncia en la fiesta de Pesaj, pero que este año cobra otro sentido, el de reivindicación política, justo cuando EEUU también avala esa idea. Su canción, Toy, ha sido erigida en un ejemplo de lucha contra el acoso y la discriminación, pero también está siendo denunciada por grupos propalestinos por ser una cortina de humo que tapa crímenes como los de hoy. ¿De qué se hablará más en los próximos días, de los enésimos muertos de Gaza, del cambio del statu quo de Jerusalén o del efecto gallina que venció a Chipre?