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18/05/2018 08:20 CEST | Actualizado 18/05/2018 08:20 CEST

Nueve tradiciones de las bodas reales británicas que seguro que desconoces

A no ser que seas un experto en asuntos de la realeza...

El gran día del príncipe Enrique y Meghan Markle está cada vez más cerca, lo cual nos lleva a repasar la cantidad de tradiciones propias de las bodas británicas que se llevarán a cabo (o no) el próximo 19 de mayo.

Casi todo el mundo ya sabe que a las invitadas les apasionan los sombreros y los tocados para la ceremonia (una costumbre británica en todo tipo de bodas). No obstante, otras tradiciones son mucho menos conocidas. Estas son las más curiosas:

1. La novia siempre lleva mirto en el ramo

Dan Kitwood via Getty Images
Catalina de Cambridge con el ramo de novia, que lleva mirto.

Esta tradición se remonta al siglo XIX, cuando la abuela del príncipe Alberto le dio a la reina Victoria un trozo de mirto (símbolo de la buena suerte en el amor y en el matrimonio) y Victoria lo plantó en su jardín en el Castillo de Osborne en la isla de Wight. Cuando su hija mayor, la princesa Victoria, contrajo matrimonio en 1858, la reina cortó un trocito de la planta para dárselo. Desde entonces, la reina Isabel II, la princesa Diana y Catalina han llevado un ramo con mirto del jardín de Victoria, dado que esa planta sigue ahí.

"Cuidamos mucho de ella", cuenta un portavoz del Castillo de Osborne a People en referencia a la planta.

2. Las alianzas están hechas con oro de Gales

Andrew Milligan/PA Images via Getty Images
El príncipe Guillermo coloca la alianza a Catalina el día de su boda, el 29 de abril de 2011.

El 1923, la reina madre (por entonces Isabel Bowes Lyon) eligió el oro de Gales como material para su anillo en la boda con el rey Jorge VI. Según The Telegraph, la pepita de oro empleada para ese anillo, procedente de la mina Clogau St. David's en Gales del Norte, fue un regalo a la familia real y se usó más adelante para fabricar alianzas de otras novias, entre ellas la reina, la princesa Margarita y Diana. Desde entonces, ese pedazo de oro se ha agotado prácticamente por completo. Por ese motivo, en 2011, Catalina recibió una alianza fabricada a partir de otra pepita de la colección de oro galés de la familia real.

3. Los recién casados sirven pastel de frutas en la recepción

Princess Diana Archive via Getty Images
David Avery, pastelero jefe de la Royal Naval Cooking School, muestra la tarta de fruta de la boda de Carlos y Diana en 1981.

Ya hace muchos años que la familia real británica elige servir pastel de frutas. Todos, desde Victoria y Alberto, pasando por Carlos y Diana, el príncipe Andrés y Sarah Ferguson hasta Guillermo y Catalina, han optado por este pastel para su boda.

"Originariamente, el pastel de frutas era un símbolo de riqueza y prosperidad por sus valiosos ingredientes: frutas desecadas, alcohol y especias", cuenta el chef pastelero Chris Dodd a Vogue. "Además, el pastel, de alguna forma, pretendía reflejar la grandeza del imperio británico, pues usaba ingredientes de lugares muy remotos del planeta. Las bodas eran, y a día de hoy siguen siendo, un momento para celebrar y por tanto la tarta debe estar a la altura", añade.

Sin embargo, el príncipe Harry y Meghan Markle van a hacer algo distinto. En marzo, el Palacio de Kensington anunció que la pareja se había decidido por pastel de flor de sauco y limón cubierto de mantequilla, una creación de Claire Ptak, de la pastelería Violet de Londres. Asimismo, es posible que la tarta sea algo más pequeña que la de sus padres, como ocurrió en la boda del príncipe Guillermo.

4. Después del banquete, los invitados reciben una porción de tarta por correo

Gracias a sus ingredientes (alcohol, frutas desecadas y frutos secos), el pastel de frutas tarda mucho más tiempo en echarse a perder. Por tanto, se convirtió en tradición que los recién casados enviaran a sus invitados un pedazo de tarta por correo, junto con una nota de agradecimiento. Como el príncipe Harry y Meghan no van a seguir con la tradición del pastel de frutas, es poco probable que envíen una porción a sus invitados, pero el tiempo dirá...

5. La novia deja el ramo en la tumba del soldado desconocido en la Abadía de Westminster

Peter Macdiarmid via Getty Images
El ramo de novia de Catalina sobre la tumba del soldado desconocido en la Abadía de Westminster.

Esta tradición comenzó en 1923, cuando la reina madre quiso honrar a su difunto hermano el Capitán Fergus Bowes-Lyon, fallecido durante la Primera Guerra Mundial.

Desde entonces, otras novias de la realeza, incluso las que no se han casado en la Abadía de Westminster, envían su ramo de flores para que alguien lo coloque en su nombre.

6. La reina debe dar permiso a la pareja para contraer matrimonio

CHRIS JACKSON via Getty Images
La reina tiene que aprobar el matrimonio de las primeras seis personas en la línea de sucesión.

Según la ley de sucesión al trono aprobada en 2013, los seis primeros miembros el la línea de sucesión deben contar con el consentimiento de la corona para contraer matrimonio si ellos (y sus descendientes) pueden optar al trono. Con el nacimiento del tercer hijo de Guillermo y Catalina, Luis, en abril, el príncipe Enrique pasó a ser sexto en la línea de sucesión. El príncipe Andrés, la princesa Beatriz y la princesa Eugenia (ahora séptimo, octava y novena, respectivamente) no requerirían el beneplácito de la reina para casarse.

El 14 de marzo, dos meses antes de la boda de Enrique y Meghan, la reina dio su bendición formal para la boda en una carta oficial: "Declaro mi consentimiento para que se establezca un contrato de matrimonio entre mi querido nieto el príncipe Enrique Carlos Alberto David de Gales y Rachel Meghan Markle".

7. El novio lleva vestimenta militar a la ceremonia

Princess Diana Archive via Getty Images
Carlos llevó un uniforme militar en su boda en julio de 1981.

Alberto fue el primer novio de la realeza en lucir uniforme militar el día de su boda en 1840. La reina Isabel, su marido, Felipe, sus hijos Carlos, Eduardo y Andrés, y sus nietos Guillermo y Harry han hecho el servicio militar. Tanto Carlos como Guillermo llevaron traje militar el día de su boda. Hay quien especula que Enrique hará lo mismo, aunque es posible que lleve una indumentaria de mañana (un chaqué, un chaleco y pantalón a rayas).

"Esto se debe a que Enrique no se encuentra en la línea directa de sucesión al trono", apunta el experto en realeza Alastair Bruce en la revista Town & Country. "Es miembro de la familia real. Esto es una boda que tiene lugar dentro del Castillo, mucho menos visual".

Si finalmente lleva atuendo militar, es probable que Enrique se lo quite más tarde, como hizo su hermano Guillermo en su boda en 2011.

8. La familia real posa para retratos formales de boda

Hugo Burnand/Clarence House via Reuters
Guillermo y Catalina posan para un retrato oficial con sus familias el 29 de abril de 2011.

La tradición dicta que la novia y el novio han de posar para un retrato oficial en su gran día junto a la familia más directa y los miembros de la fiesta nupcial.

El fotógrafo Alexi Lubomirski, que tomó las fotos de compromiso de Enrique y Meghan, ha sido nombrado fotógrafo oficial de la boda.

9. Tras la ceremonia suele haber dos recepciones

La ceremonia suele empezar a mediodía y le sigue un "desayuno", o almuerzo. Por la noche hay una recepción más íntima.

Este artículo fue publicado originalmente en el 'HuffPost' Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por María Ginés Grao.

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