POLÍTICA
14/06/2018 14:06 CEST | Actualizado 14/06/2018 15:01 CEST

Calvo, sobre el Aquarius: "Es una obligación ofrecer un puerto seguro antes de que llegue la tragedia"

Calvo ha explicado el procedimiento que se seguirá cuando llegue el barco.

CAPTURA

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo y el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig han dado detalles del operativo que se pondrá en marcha para la llegada del Aquarius, un buque en el que viajan 629 personas que ha quedado a la deriva en el Mar Mediterráneo y que han sido rechazados por los Gobiernos de Malta e Italia. Pedro Sánchez anunció hace unos días que España acogería al barco y que llegarían este fin de semana al puerto de Valencia.

"Lo primero, sin duda, son las personas que van a bordo. Eso es lo que nos importa, que puedan tener un destino y un proyecto de vida. Trata de sacarles de la incertidumbre en la que estaban y gracias al Gobierno, el domingo probablemente tendrán una posibilidad de trazar un nuevo futuro", ha dicho Puig antes de agradecer su actuación a la vicepresidenta Carmen Calvo y a las ONG y entidades que han estado volcadas.

Carmen Calvo, por su parte, ha agradecido a Puig que "desde el primer momento" le dijese que sí, "que Valencia estaba dispuesta a arrimar el hombro". Ha señalado que Sánchez le dio instrucciones "muy prontas" para poder afrontar la situación. "Se trata de una crisis humanitaria, de responder ante nuestras obligaciones internacionales y a los que nos obliga nuestra Constitución. Se trata de más de 600 personas que no tenían posibilidad de llegar a un puerto seguro", ha dicho. "Frente a eso, la decisión fue rápida", ha asegurado. Ha señalado también que la coordinación ha sido "eficiente" y rápida.

Calvo ha recordado que "somos una democracia garantista" y un país con políticas sociales, "de refugio y de ayuda". Para ella, esta decisión "refleja la parte más luminosa de este país".

Llegarán de manera escalonada

Ha explicado que los tres barcos "llegarán de manera escalonada", para hacerlo "de manera respetuosa, acogedora y con una respuesta buena". Así, dará tiempo a la respuesta sanitaria y jurídica. Ha agradecido la coordinación del gobierno y ha dicho que posiblemente se desembarcará "en la zona de cruceros". Atenderán "de manera individual" a todas las personas que llegan.

"Nos preocupan los menores. Sobre todo, los menores que vienen solos. Y los posibles problemas que puedan traer algunas mujeres que hayan sido objeto de trata y de tráfico con fines de explotación sexual", ha dicho Calvo. Además, la Sanidad valenciana "está preparada desde el minuto uno para atenderlos".

Tendrán que ver si reúnen las condiciones de asilo en este país y ha señalado que habrá que coordinarse porque "son muchas las Comunidades Autónomas las que se han puesto en contacto con el Gobierno para ayudar".

Ha llamado al "respeto y a la solidaridad". Y ha señalado que actuarán con los protocolos que tienen establecidos: "Estaremos atentos a qué personas piden asilo, a las condiciones e incluso tendremos en cuenta la figura de protección especial".

Algunos irán a CIES y otros, a centros de ayuda humanitaria

Calvo ha señalado que el estado de derecho les obliga a mandarlos a centros de extranjeros o a centros de ayuda humanitaria en el caso de mujeres embarazadas o personas en estado crítico.

Durante las primeras semanas, pondrán en marcha un plan nacional de ayuda: "Los menores se quedan todos en Valencia porque tendremos que identificarlos y conocer la edad que tienen. Eso es un partícular capítulo de aclaramiento". Además, "a través del Ministerio de Trabajo llegan ofertas de otras Comunidades Autónomas para acogerlos".

Ha pedido una recepción "respetuosa" y "sin políticos"

"Hemos de recibirlos con el respeto y la tranquilidad que se merecen, son los expertos los que tienen que decidir lo que se hace con cada uno de ellos", ha dicho. Puig ha añadido que hay que "respetar la identidad de las personas, tanto políticos como medios como personas".

Ambos han señalado que España va a cumplir con sus obligaciones. "Entendemos que la seguridad de las fronteras no puede estar reñida con el respeto a los derechos humanos", ha señalado."Es una obligación ofrecer un puerto seguro antes de que llegue la tragedia". Además, en cuanto a los que están por llegar ha dicho que se resolverá dependiendo de cada caso y de las condiciones.