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29/06/2018 19:14 CEST | Actualizado 29/06/2018 19:24 CEST

La cadena de comida rápida Hooters, expedientada por el uniforme de sus camareras

Una Inspección de Trabajo ha concluido que el restaurante de Castelldefels (Barcelona) incurre en una infracción relativa a la "dignidad de las trabajadoras".

Camareras de la cadena en un local de Netanya (Israel).
Gil Cohen Magen / Reuters
Camareras de la cadena en un local de Netanya (Israel).

La Inspección de Trabajo ha concluido que el restaurante Hooters de Castelldefels (Barcelona) incurre en una infracción relativa a la "dignidad de las trabajadoras" en el desarrollo de su trabajo por su vestuario: una camiseta ajustada, con tirantes y escote y minishort que deja ver parte de los glúteos.

La inspección apunta que ofrecer a las camareras un vestuario de trabajo que implique enseñar gran parte del cuerpo y, en particular, zonas especialmente íntimas, como el escote o los glúteos, es una "falta de consideración debida a la dignidad profesional de las trabajadoras".

Considera que, en esta situación, se presenta a estas camareras como un "reclamo sexualizado" y no únicamente como una persona que está ejecutando una relación laboral. En el local, mientras las mujeres vestían este tipo de ropa, los hombre usaban una camiseta naranja de manga corta con el logo de la marca y pantalón largo.

En su informe, la Inspección de Trabajo asegura que no está "debidamente justificada" la selección del vestuario utilizado por las trabajadoras, ya que el puesto de camarero exige la atención al público, el conocimiento de los menús disponibles, servir y recoger mesas, tomar los pedidos, preparar algunas bebidas o cobrar a los clientes, entre otras cosas. Además, considera la situación como "una infracción muy grave en materia de relaciones laborales" y ha extendido acta a la empresa.

El sindicato CCOO, que interpuso una denuncia a la empresa Hooters de Castelldefels por las condiciones laborales de las trabajadoras, ha asegurado que la cadena es muy conocida en Estados Unidos con el sobrenombre de breastaurant o "restaurante de las tetas".

CCOO valora "muy positivamente esta resolución", porque favorece la acción sindical para erradicar esta práctica "discriminatoria y vejatoria" contra las mujeres trabajadoras al "cosificarlas".

En el transcurso de las actuaciones de investigación de la Inspección de Trabajo, la empresa comunicó que dejó de operar bajo la marca Hooters y que el establecimiento sería sustituido por otra marca de restauración.

Antes de abrir el local, Hooters ya fue objeto de polémica por su llegada a España y la cosificación que sufrían las camareras que trabajaban allí, vestidas con atuendos provocativos y usadas como reclamo machista.

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