INTERNACIONAL
03/07/2018 12:43 CEST | Actualizado 03/07/2018 12:44 CEST

El triunfo de las atletas italianas negras deja en ridículo la xenofobia del ministro Salvini

"La Italia multicultural nacida del sueño republicano no será detenida", escribe Roberto Saviano.

Se llaman Raphaela Lukudo, Maria Benedicta Chigbolu, Libania Grenot y Ayomide Folorunso. Sus apellidos no suenan mucho a italiano y el color de su piel es más oscuro que el de los tradicionales oriundos del país de la bota, pero es esa bandera, la de Italia, la que han defendido en los Juegos Mediterráneos que se han disputado en Tarragona. Y con victoria: las cuatro atletas se han impuesto en la prueba de 4x400 de relevos, desafiando con su gesta el racismo que destila el nuevo ejecutivo de Roma y, en especial, su ministro del Interior, Matteo Salvini.

Según informa La Gazzetta dello Sport, Lukudo nació en Caserta (Campania) y es descendiente de sudaneses; Benedicta Chigbolu es romana (de madre italiana y padre nigeriano), Grenot nació en Cuba y se nacionalizó tras casarse con un italiano y Folorunso nació en Nigeria y se mudó a Italia con sus padres cuando tenía apenas siete años.

Chigbolu subió la foto a su cuenta de Instagram y ha corrido como la pólvora en redes sociales, donde muchas personas han utilizado la imagen para reivindicar la Italia multicultural. Lo han hecho utilizando de forma crítica el eslogan de campaña de la Liga, el partido xenófobo que encabeza Salvini: "Los italianos primero". En las redes, las etiquetas #PrimeroLasItalianas, o #LasItalianasPrimero se viralizó.

Sin embargo, más allá de esa oleada de apoyo a las deportistas, también se desató un cruce de acusaciones de racismo, entre exponentes de la cultura y la política. Como informa la agencia ANSA, El Partido Democrático (PD), de centroizquierda, y el escritor Roberto Saviano (autor de libros como Gomorray a quien Salvini ha amenazado con quitarle la escolta que lo protege de la mafia) elogiaron a las atletas difundiendo la imagen de las cuatro, felices.

En su cuenta de Twitter, Saviano escribió: "En los #JuegosdelMediterráneo oro italiano en la 4x400 gracias a Libania Grenot, Maria Benedicta Chigbolu, Ayomide Folorunso, Raphaela Lukudo". "Sus sonrisas son la respuesta a la Italia racista de Pontida (la ciudad de Lombardía donde se realizó el domingo el multitudinario encuentro anual de la Liga Norte, NDR). La Italia multicultural nacida del sueño republicano no será detenida", agregó.

El expremier del PD, Matteo Renzi, escribió, por su parte: "La noticia más hermosa de ayer, entretanto, llega de los Juegos del Mediterráneo, no de Pontida. Gana la Italia que no tiene miedo: #PrimeroLasItalianas". El propio Salvini, sin embargo, no ahorró un elogio para las atletas, a las que definió como "bravissime" (buenísimas), "me gustaría encontrarme con ellas y abrazarlas".

"Yo soy italiana al 1000 por ciento y para mí es un honor hacer ondear la bandera tricolor. ¿Salvini? No excluyo nada, estoy disponible para reunirme con él pero después de los europeos de Berlín. Ahora tengo que entrenar", dijo a ANSA Libania Grenot, la más conocida de las cuatro atletas ganadoras en los juegos.

Pero el ministro de Agricultura Gianmarco Centinaio (de la xenófoba Liga Norte) no tardó en polemizar, acusando a los defensores de las atletas negras de ser los verdaderos racistas y definiéndolos como "politiqueros de salón". "Ganadas 156 medallas en los Juegos del Mediterráneo y Saviano y el PD solo se acuerdan de las ganadas por las atletas de color. ¿Quién es el racista? Bravo a TODOS los atletas italianos. La verdadera respuesta a los politiqueros de salón".

"Los verdaderos racistas -agregó en otro tuit- son los que se olvidan de todos los demás atletas que ganaron medallas", concluyendo el mensaje con el hashtag #savianoveatrabajar.

Italia multicultural

El título multicultural de hecho no es una novedad para el deporte italiano. Ya en el año 2000 en los Juegos Olímpicos de Sydney el abanderado italiano fue el basquetbolista negro Carlton Myers. Y luego hubo otros atletas negros con la camiseta "azzurra", desde Fiona May a Mario Balotelli. Pero las cuatro muchachas de los Juegos del Mediterráneo -además de Grenot, Benedicta Chigbolu es romana de padre nigeriano; Ayomide Folorunso tiene origen nigeriano y Raphaela Lukudu padres sudaneses- despertaron una tormenta política.

Sin embargo, Grenot dijo a ANSA que "no habla de política". "Prefiero concentrarme en los entrenamientos, estoy muy feliz por el oro que ganamos, es el modo en que el deporte mantiene alto el nombre de Italia. Por mi parte lo considero un honor, estoy orgullosa de representar a nuestro país. Traer un oro a la nación de la que me siento profundamente parte siempre es una excelente noticia".

Grenot nació en Santiago de Cuba el 12 de julio de 1983. Desde 2006 se mudó a Italia por amor: la ciudadanía le llegó en 2008 y con ella una aventura con la selección, que la llevó al podio varias veces.

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