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17/07/2018 08:14 CEST | Actualizado 17/07/2018 08:57 CEST

El niño de 5 años que escribió su propio obituario

Quería "celebrar la vida" y un funeral con castillos hinchables.

hamiltonsfuneralhome.com

Esta historia conmueve desde el momento en el que uno lee el titular. Pese a lo duro de su contenido, encierra también toda una lección de vida ha querido dar Garrett Michael Matthias. A sus 5 años ha muerto el pasado 7 de junio víctima de un tipo raro de cáncer, el rabdomiosarcoma negativo alveolar. Después de nueve meses luchando contra la enfermedad, el pequeño se ha despedido de su familia dejando un legado en forma de obituario con todo aquello que le gustaría que recordasen de él.

"Él es quien habla, esas son sus palabras al pie de la letra", ha dicho su padre, Ryan Matthias, en una entrevista con WHO de la que se ha hecho eco la cadena BBC. El hombre ha reconocido que ni él ni su esposa Emilie habían hablado directamente con el pequeño sobre su funeral o su muerte, pero sí de lo que le gustaría que se hiciera cuando ya no estuviese.

Todo comenzó cuando los padres de Garrett supieron que el estado de su hijo era terminal. Entonces le propusieron que respondiera a una serie de preguntas [que puedes leer íntegras aquí, en inglés] para de esta manera dejara un bonito legado y, de paso, una feliz despedida. El niño no sólo lo hizo, sino que ha regalado al mundo un texto que ha dado la vuelta.

Así, respondió a cuál era su color favorito, el azul, hasta su pasión por Iron Man, Hulk, Cyborg o, su superhéroe favorito, Batman. El amor por sus padres, su hermana, sus tíos, abuelos y primos también está recogido. Le gustaba "jugar" con su hermana, "mi conejito azul, Lego, mis amigos". En cambio, Garrett odiaba "los pantalones, el cáncer sucio y estúpido, y las agujas".

Quería ser incinerado para convertirse en un árbol

Consciente de su situación, el pequeño dijo abiertamente que, como los funerales son muy tristes, que en el suyo tendría que haber castillos hinchables y otros juegos. También dijo que prefería ser incinerado, "como cuando murió la mamá de Thor y convertirme en un árbol para poder vivir en él cuando me convierta en gorila". Garrett soñaba con convertirse en simio al morir. Si hubiese podido vivir más le hubiese gustado ser boxeador profesional de mayor.

Este sábado cuando sus padres harán la "celebración de vida" de Garrett y se despedirán de él con fuegos artificiales al atardecer.