INTERNACIONAL
19/07/2018 05:13 CEST | Actualizado 19/07/2018 05:13 CEST

Reino Unido condecora a Ignacio Echeverría por su "gran valentía" en los atentados de Londres

El español, conocido como "el héroe del monopatín", murió salvando la vida a un policía.

AOL

Ignacio Echeverría, el español que murió en los atentados de Londres de 2017, ha sido condecorado a título póstumo con la medalla de Jorge (George Medal), una distinción que otorga la reina Isabel II por actos de "gran valentía".

El Gobierno británico ha publicado la lista de Valentía Civil de 2018 (Civilian Gallantry), en la que se reconocen los actos de coraje llevados a cabo por 20 ciudadanos para tratar de salvar vidas, muchas de ellas durante ataques terroristas.

En este marco, el español Ignacio Echeverría ha sido condecorado junto con la australiana Kirsty Boden. Ambos murieron al tratar de ayudar a los heridos en el puente de Londres donde ocurrió la tragedia.

Echeverría, de 39 años, "evitó indudablemente más pérdidas al correr hacia los terroristas para permitir que otros escaparan", ha destacado el Comité de la Cruz de Jorge en una nota.

También han sido condecorados dos policías que se enfrentaron a los atacantes, un agente que se encontraba fuera de servicio, dos ciudadanos que ayudaron a salvar la vida a este último, dos miembros de la Policía de Transporte y un panadero que lanzó dos cajas de pan contra los terroristas.

Esta distinción, que se otorga desde 1940 en el Reino Unido, también ha sido concedida a otros ciudadanos como Hassan Zubier, quien recibió la medalla tras resultar herido al intentar ayudar a las víctimas de un acuchillamiento en Finlandia en 2017.

Echevarría, nacido en Ferrol pero criado en Madrid, perdió la vida al tratar de salvar a un policía en el ataque terrorista de Londres del 3 de julio de 2017, que dejó ocho muertos y 48 heridos.

El español, que trabajaba como analista en el banco HSBC, fue calificado por medios internacionales como el "héroe del monopatín" por agredir con él a un terrorista que intentaba apuñalar a un policía, lo que le costó la vida.