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01/08/2018 07:16 CEST | Actualizado 24/06/2019 16:46 CEST

Esto es lo que provoca una ola de calor en tu piel

Es importante adaptar la rutina de cuidado de la piel al tiempo que hace.

Parecía que este verano nos estaba dando una tregua, pero, finalmente, este miércoles comienza la primera (y temida) ola de calor de la temporada. ¿Qué consecuencias puede tener esto sobre la piel? Responden los expertos.

Al sudar, salen más granos por todo el cuerpo y, junto con los rayos ultravioleta del sol y la exposición al aire contaminado, forman el caldo de cultivo perfecto para dañar las células de la piel. Pero eso no es todo, porque la deshidratación hace que la piel y los labios se vuelvan más ásperos.

Bunlue Nantaprom / EyeEm via Getty Images

A continuación se desgranan los motivos por los que las épocas más calurosas son tan dañinas para la piel.

Para empezar, está el aire acondicionado de la oficina, del coche o de las tiendas. Aunque te mantenga fresco el cuerpo, no le hace ningún favor a tu cutis. “El aire acondicionado disminuye la humedad, lo que tiene un efecto de secado muy intenso, ya que reduce la humedad natural de la piel y de las membranas mucosas (ojos, labios y el revestimiento de la nariz)”, advierte la doctora Emma Wedgeworth, asesora de dermatología y representante de la British Skin Foundation.

Añade sudor a la ecuación y tendrás la mezcla perfecta para sufrir un desastre. La doctora Justine Hextall, dermatóloga asesora de The Harley Medical Group, asegura que el sudor agrava los brotes de granos. Además, la combinación de cremas solares, maquillaje y sudor suele provocar la aparición de espinillas en la cara y el cuerpo.

Y está también el problema de la contaminación atmosférica. La doctora Wedgeworth explica que el aumento en la sudoración incrementa las probabilidades de que las pequeñas partículas en suspensión se adhieran a la piel y generen daños considerables. Y añade: “Quizás más importante es la combinación del aumento de la exposición a los rayos ultravioleta y a la contaminación atmosférica, circunstancias que se dan especialmente durante los meses de verano. Se sabe que los rayos ultravioleta y la contaminación pueden actuar de forma sinérgica en la piel, provocando daños a nivel celular”.

Algunas personas sufren además brotes de eczema y psoriasis, ya que las altas temperaturas hacen que aumente el flujo de sangre que va a la piel, lo que puede exacerbar las enfermedades inflamatorias cutáneas.

¿Cómo se puede aliviar el problema?

Es importante adaptar la rutina de cuidado de la piel al tiempo que hace, señala la doctora Wedgeworth. “En verano es más probable que los ungüentos oleosos y los aceites bloqueen las glándulas sudoríparas, de modo que escoge lociones acuosas más ligeras”, recomienda.

También es una buena opción lavarse la cara con más cuidado. “No hay que olvidarse de la protección solar junto con una dosis suficiente de antioxidantes, tanto en los productos de cuidado facial como en la dieta”, añade.

La doctora Hextall también aconseja utilizar cremas y algún sérum con antioxidantes, como la vitamina C, para reparar la piel, ya que, según explica, “ayuda a neutralizar el daño causado por los radicales libres que se aprecia a causa de la exposición al sol, de una dieta pobre, del estrés y de la contaminación atmosférica”.

Asimismo, Hextall recomienda comer mucha verdura de hoja verde en verano, ya sea brócoli, espinacas, col rizada, repollo y berros, puesto que estos alimentos son “los mejores depuradores”.

“Las grasas saludables forman membranas celulares cutáneas más fuertes y una barrera para retener la humedad y suavizar el aspecto de la piel, así que no escatimes a la hora de tomar grasas saludables. El aguacate está repleto de vitamina E, que protege la piel de los daños, y es también una fuente estupenda de grasas esenciales para alimentar y aliviar la piel. Otras fuentes buenas de grasas saludables son los frutos secos, las semillas, los pescados grasos y el aceite de oliva”, recuerda la experta.

A esto habría que sumar las precauciones habituales que se deben tomar para evitar los estragos de las olas de calor: trata de mantenerte fresco buscando la sombra y evita salir durante las horas más calurosas del día, date duchas de agua tibia o fresca y bebe mucha agua para no deshidratarte.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Reino Unido y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.