INTERNACIONAL
02/08/2018 12:49 CEST | Actualizado 02/08/2018 15:57 CEST

El superviviente español cuenta su experiencia en el accidente aéreo de México

Todos los pasajeros -99 pasajeros y 4 tripulantes- han sobrevivido.

"No creo en los milagros sino en la pericia de los pilotos. El piloto aterrizó de tal forma que el avión no se partió. Y, lo segundo, creo en la solidaridad de todos: gente que ayudó a otra gente".

Estos son algunos de los recuerdos que le van a quedar al español José Manuel Pulgar Hidalgo del accidente de avión al que sobrevivió este martes. Es el único español que viajaba a bordo del aparato de Aeroméxico que, con destino a la capital México DF, hizo la maniobra de despegue en condiciones meteorológicas adversas y cayó de forma milagrosa.

El viento les hizo descender bruscamente hasta tocar tierra con el ala izquierda y se perdieron dos motores. Minutos más tarde la nave se incendió, pero todos los pasajeros lograron salir. Los 103 ocupantes -99 pasajeros y 4 tripulantes- han sobrevivido.

Después del accidente, Pulgar ha sido trasladado a un hospital donde espera que le den el alta. Sus lesiones son leves y le atienden "como rey", aunque le han explicado que debe estar todavía en observación.

El español llegó a Durango para asistir a la boda del hermano de su esposa. El asturiano explica que viajaba solo de regreso a España porque el 1 de agosto tenía que presentarse en su trabajo. En México se quedaban unos días más su esposa y sus dos hijos, de cuatro y ocho años de edad.

"Iba todo puntual, todo correcto, apenas comenzaba a llover, no se veía un diluvio, pero luego me explicaron que se juntaron dos tormentas y hubo un viento arrachado", narra Pulgar mientras se queja de un dolor en el costado izquierdo.

Recuerda que cuando el avión despegó, sintió un primer golpe muy leve, después uno más fuerte y un tercero que fue el que causó que todas las maletas se salieran de los compartimentos y que la aeronave, comenzara a desarmarse. "Fue un golpe bestial" relata.

Señala que al mismo tiempo que veía que el avión ya se deslizaba sobre el terreno, comenzó a sentir calor en la espalda y después se dio cuenta de que había fuego, motivo por el cual de inmediato localizó una salida y se desabrochó el cinturón para intentar salir.

No creo en los milagros. Creo en la pericia de los pilotos. El piloto lo aterrizó de tal forma que no se partió. Y lo segundo, la solidaridad de todos: gente que ayudó a otra gente.

No obstante, Pulgar explicó a Efe que cuando estaba en la puerta del avión, "algo" le dijo que tenía que volver a por su compañera de asiento, que no podía salir por sí misma. Ayudó a una anciana y a otro hombre a sacar a sus hijos y su esposa. "Tal vez el hecho de ver a los niños y recordar que tengo hijos me hizo ayudarlo", comenta.

"Nos ayudamos unos a otros. El capitán estaba atrapado también. Otro chico y yo lo trasladamos hasta donde pudimos porque le dolía la espalda y desde ahí vimos cómo se quemaba el avión", ha contado a la Cadena SER.

"No creo en los milagros. Creo en la pericia de los pilotos. El piloto lo aterrizó de tal forma que no se partió. Y lo segundo, la solidaridad de todos: gente que ayudó a otra gente. Había un señor que protegió a su hija con su cuerpo porque no tenía asiento. Y no me explico cómo pudo sujetarla con sus brazos porque el movimiento del avión era increíble." ha explicado.

Además de este asturiano, una veintena de personas siguen bajo cuidado médico por las lesiones sufridas en el accidente y el resto ha recibido ya el alta, según las autoridades.

"Había una posibilidad muy pequeña de sobrevivir"

Ezequiel Sánchez, un sacerdote que volvía de celebrar su cumpleaños en su ciudad natal, ha revelado al diario El País que todavía no se explica cómo siguen vivos: "Había una posibilidad muy pequeña de sobrevivir".

"Yo intenté sacar a toda la gente que pude. Pero no sabía si había todavía alguien más ahí quemándose y en ese momento ni te podías acercar porque solo respirar ese aire te quemaba los pulmones", ha explicado. "Fue un milagro, claro que sí. Pero yo no me considero un privilegiado, porque hay gente que tiene accidentes y no sale.

"Descubrí que tenía más fuerza, que a lo mejor soy más veloz de lo que pensaba"

Una profesora e investigadora, Delia Arrieta, ha explicado a El País que aquello fue más obra de los pies del hombre que de Dios. Reconoce que lo que los salvó de las llamas fue huir desesperadamente.

Cuando vio el fuego, saltó hacia un ala del avión que estaba cubierta por las llamas y no ha sufrido ninguna quemadura."Descubrí que tenía más fuerza, que a lo mejor soy más veloz de lo que pensaba", cuenta.

EFE

"El único momento en que sentí pánico fue cuando comencé a ver que la gente gritaba, trataba de encontrar un lugar a la fuerza y empujaba por hallar un hueco en la puerta de emergencia. Además, no se veía nada. Supe que tenía que salir como fuera de ahí".

Las personas que han logrado impedir una tragedia mayor

El piloto Carlos Galván Mayrán, el primer oficial Daniel Dardon y las sobrecargos Samantha Hernández y Brenda Zavala, son las personas que han logrado impedir una tragedia mayor.

Mayrán consiguió mantener el avión en posición horizontal que, al parecer, es lo que evitó que hubiera muertos tras el fuerte impacto contra el suelo. Las sobrecargos dieron las instrucciones a los pasajeros y fueron las últimas en salir del avión.

El piloto que ha sufrido una lesión en la columna ha sido operado y se encuentra recuperándose. "La operación ha sido exitosa pero nos dicen que la recuperación será lenta", ha explicado el gobernador de Durango.

Las autoridades mexicanas han recuperado las dos cajas negras. "Ya se recuperaron las dos cajas negras del avión. Están en perfectas condiciones", ha dicho el director general de Aeroméxico, Andrés Conesa.

En relación con las causas del accidente, ha subrayado que no se sabrán hasta que las cajas negras sean analizadas en lo que ha augurado que será "un largo proceso".

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