INTERNACIONAL
07/08/2018 07:45 CEST | Actualizado 17/08/2018 14:47 CEST

Steve Bannon, el cerebro de Trump, desembarca en Europa para ayudar a la extrema derecha

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Si alguien ha nutrido de ideas la cabeza de Donald Trump para volver loca la política de su país y hacer temblar al resto del mundo, ése es Steve Bannon, su jefe de campaña y jefe de estrategia después en la Casa Blanca. Bannon, ahora alejado de Trump, hace las maletas porque tiene otros planes fuera de Estados Unidos: trasladar la revolución de Trump a Europa.

"Steve Bannon cree que la victoria de Trump ha servido como palanca para que otros partidos populistas ganen ahora en Europa", explicaba recientemente Anthony Gardner, exembajador norteamericano ante la UE, a El HuffPost. "Tenemos un embajador norteamericano en Alemania que va por ahí diciendo que su trabajo consiste en fortalecer la extrema derecha", proseguía Gardner.

Partidos populistas y de extrema derecha gobiernan actualmente en Hungría, Polonia, Austria e Italia. La influencia y perspectivas electorales de estos grupos crecen en casi todo el continente. Más allá de la inspiración que Trump les ofrece y sus esfuerzos por dividir a la UE, Bannon tiene un plan concreto con dinero de por medio: crear The Movement, una fundación con sede en Bruselas para ayudarles a conquistar el Parlamento Europeo en las elecciones de mayo de 2019.

Los servicios de Bannon incluirán investigación académica, análisis demoscópico y tratamiento de datos y su uso electoral, asuntos que Bannon conoce bien. El exasesor de Trump era miembro directivo de Cambridge Analytica, la empresa acusada de haber utilizado datos privados de millones de usuarios de Facebook de forma ilegal para beneficiar el Brexit y la victoria de Trump. Un exempleado de la compañía, Christopher Wylie, asegura que el exgurú de Trump aprobó estas decisiones.

En una visita reciente a Londres, Bannon adelantó sus planes a The Daily Beast: "Todo el mundo está de acuerdo en que el próximo mayo será enormemente importante, será realmente el primer enfrentamiento de escala continental entre el populismo y el partido de Davos. Será un momento enormemente importante para Europa". Bannon aprovechó su visita para verse con Boris Johnson, exministro de Exteriores británico y fervoroso partidario delBrexit, un encuentro que ha provocado múltiples especulaciones sobre sus planes para Reino Unido.

La inmigración, la obsesión de Bannon

La inmigración marca la agenda europea desde 2015 y ha propulsado la crecida de la extrema derecha en Europa. Este es precisamente el tema que obsesiona a Bannon. Cuenta el periodista Michael Wolf en su libro Fuego y Furia que, al entrar el primer día a la Casa Blanca, Bannon llegó con las ordenes ejecutivas de Trump sobre la inmigración debajo del brazo, incluyendo la regulación que prohibió la entrada en Estados Unidos a los ciudadanos de siete países musulmanes.

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Activistas protestan contra Donald Trump y contra la visita de Steve Bannon a Hong Kong el 12 de septiembre de 2017

"Bannon no quería verse como un burócrata. Tenía una misión más alta y un orden moral más alto. Era un vengador... Hay un orden moral que debe alinear lenguaje y acción – si dices que vas a hacer algo, lo haces", cuenta Wolf sobre el carácter sin escrúpulos de Bannon y su obsesión con ser ejecutivo y pasar de la palabra a la acción. Pero, ¿puede The Movement realmente facilitar que los ultras dominen el Parlamento Europeo?

Los liberales europeos quieren vetar a Bannon

A juzgar por la alarma creada en medios y las reacciones de destacados líderes europeos, su plan representa un verdadero peligro. Guy Verhofstadt, jefe de los liberales europeos, advertía en su cuenta de Twitter: "La visión de extrema derecha de Steve Bannon y su intento de importar las políticas de odio de Trump en nuestro continente serán rechazados por los europeos decentes. Sabemos lo que la pesadilla del nacionalismo hizo a nuestros países en el pasado. Debemos vetar a Bannon. ¡La Generación Europa debe frenarle!". Los liberales han comenzado una campaña de recogida de firmas para impulsar su veto.

El estridente Nigel Farage, una de las caras más conocida del Brexit, está convencido de que Bannon ayudará a los antieuropeos a ser al menos la segunda fuerza o "incluso la primera con un poco de viento favorable", explicaba Farage a The Guardian.

La división de los partidos populistas en Europa

Pero no está claro que Bannon vaya a tener el éxito que unos celebran y otros temen y no precisamente porque las elecciones al Parlamento Europeo se les den mal a los populistas y xenófobos. En las pasadas elecciones de 2014 el diverso conglomerado de partidos anti-europeos conquistó alrededor del 20% de los escaños de la Eurocámara, pero su influencia ha sido escasa sobre todo por su división.

Tras aquellas elecciones, Marine Le Pen trató de formar un solo grupo en la Eurocámara para maximizar su influencia, pero no logró ponerse de acuerdo con otros ultras encabezados por Farage. Finalmente quedaron divididos: el Grupo Europa de la Libertad y de la Democracia Directa, que lidera Farage con 43 escaños y el Grupo Europa de las Naciones y de las Libertades que lideró Le Pen con 35 escaños. La Eurocámara cuenta actualmente con 751 escaños y tiene eurodiputados eurófobos también en otros grupos. Su coordinación les ha resultado imposible hasta ahora.

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Mientas Bannon es próximo ideológicamente al partido de Marine Le Pen en Francia, la Liga de Matteo Salvini en Italia o las posturas de Viktor Orbán en Hungría, sus planteamientos están más alejados de los de otros partidos ultra europeos, explicaba recientemente el experto en populismo, Cas Mudde, en The Guardian.

"Su visión moral del capitalismo como vehículo de valores judeo-cristianos no encaja bien con las posiciones intervencionistas del Partido Popular Danés o del Rassemblement National [el nuevo partido de Le Pen]. Por no mencionar su visión centrada en Estados Unidos sobre la política exterior, lo que hará sonar las alarmas en la derecha anti-americana en el sur de Europa", concluía Mudde.