INTERNACIONAL
21/08/2018 12:41 CEST | Actualizado 21/08/2018 13:03 CEST

Tsipras celebra el comienzo de un "nuevo día" para Grecia tras la larga odisea del rescate

El primer ministro griego se dirige a sus ciudadanos desde la isla de Ítaca, patria de Ulíses, para dar un hondo simbolismo a sus palabras.

Costas Baltas / Reuters
Alexis Tsipras, esperando al presidente de India Ram Nath Kovind, el pasado 18 de junio, en Atenas.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, celebró hoy desde la mitológica isla de Ítaca, patria de Ulíses, el comienzo de un "nuevo día" para Grecia tras vivir una variante moderna de la "Odisea" que ha durado ocho años.

"Hoy es un día histórico. Los programas de austeridad, recesión y desolación social finalmente han llegado a su fin. Nuestro país recupera su derecho a definir su destino y su futuro", dijo Tsipras en una breve declaración para dar la bienvenida a una nueva etapa tras la salida ayer del tercer rescate.

Hoy es un día histórico. Los programas de austeridad, recesión y desolación social finalmente han llegado a su fin. Nuestro país recupera su derecho a definir su destino y su futuro

El primer ministro hizo repetidas alusiones a la tortuosa odisea de Ulises y comparó los últimos años vividos en Grecia con esa travesía homérica.

"Desde 2010 Grecia ha vivido una Odisea moderna. En cinco años (antes de su triunfo electoral en 2015) pasaron cosas impensables para un país en tiempos de paz: Perdió el 25 % de su PIB; una de cada tres personas perdió su trabajo; la democracia fue restringida; banqueros se convirtieron en primeros ministros y ministros en banqueros, y las bandas fascistas reaparecieron en la calle tras 60 años", señaló.

Ahora, añadió, el país recupera el derecho decidir su futuro, como todo país europeo, sin más obligaciones impuestas desde afuera, sin más sacrificios para el pueblo.

Tsipras recordó que durante los primeros dos programas de rescate, bajo los Gobiernos de Yorgos Papandreu (Pasok) y Andonis Samarás (Nueva Democracia) se aplicaron en Grecia medidas de austeridad por un total de 65.000 millones de euros.

No mencionó, en cambio, la cuantía de los sacrificios que trajo el tercer programa, firmado por él a los pocos meses de asumir el Gobierno en 2015.

El líder de Syriza no dio pistas sobre sus próximos planes políticos, aunque adelantó que en la nueva planificación del país habrá que actuar con "prudencia", para evitar los males del pasado y no caer nuevamente en déficit excesivos y en el riesgo de ir a la quiebra.