TENDENCIAS
07/09/2018 13:41 CEST | Actualizado 07/09/2018 13:41 CEST

Andreu Buenafuente: "Nada es tan grave y todo es parodiable"

El presentador se pone al frente de la cuarta temporada de 'Late Motiv' y adelanta el tema de uno de sus primeros monólogos.

Getty Images

Fin de las vacaciones y vuelta a plató. Andreu Buenafuente (re)arranca este lunes 10 de septiembre Late motiv, que estrena ya su cuarta temporada en #0 de Movistar. Se ha convertido en uno de los platos fuertes de la cadena, de ahí que el barcelonés fuese el encargado (junto a David Broncano) de presentar en el FesTVal de Vitoria toda la programación cómica del canal.

No mostró pelos en la lengua en el acto, como tampoco lo hizo en la charla distendida que mantuvo con El HuffPost. Buenafuente, que gana (y mucho) en las distancias cortas, opinó sobre cómo la actualidad afecta al humor y, en especial a día de hoy, cómo el humor revoluciona la actualidad. Sobre todo tras la reciente polémica a raíz de un monólogo sobre los gitanos por el que Rober Bodegas acabó pidiendo perdón.

Empiezas la cuarta temporada en un momento calentito...

Todos los momentos son intensos si pones un poco el zoom en las cosas y te fijas en la sociedad, siempre está en ebullición. Aunque sí, hay algunos temas que parecen muy ruidosos. Aunque llevo el suficiente tiempo en esto como para ver que nada es tan grave y que todo es parodiable. Y hay que hacer un programa cada día.

¿Por qué molesta el humor? ¿Es que sólo nos hacen gracia los chistes cuando hablan de los demás?

Ese tema [el monólogo sobre los gitanos de Bodegas] ha sido un poco cansino porque provoca muchas reacciones. No me he pronunciado, pero lo haré en el programa porque el humor debe comentarse con humor, no con grandes tesis. Uno de los grandes decía que no hay nada más aburrido que hablar en serio del humor.

Uno de los grandes decía que no hay nada más aburrido que hablar en serio del humor.

¿Los humoristas buscáis hacer ruido con este tipo de chistes o monólogos?

No puedo hablar por todos. Yo intento aplicar mi sentido común a la comedia y eso también es muy abstracto porque el sentido común es muy conservador y la comedia muy loca. El cómico también tiene su responsabilidad, que es leer la sociedad en la que está y los cambios. Sobre esos cambios desarrollas tu color de comedia. Pero cuidado, porque la sociedad es cambiante y va evolucionando (va a mejor, esperemos), y luego aplicas tu sentido del humor ahí. Unas veces te sale bien, otras veces te sale mal. A mi equipo y a mí nos lleva mucho trabajo revisar el guión y a veces cortar algo con lo que no estoy cómodo o potenciar otra cosa que me parece suave. A veces también la cago.

¿Has aprovechado alguna vez tu trabajo para criticar algo y excusarte diciendo que se trataba de un chiste?

No tengo esa sensación, no he aprovechado la herramienta para eso. Yo comento la vida y la deformo, ya está. En eso, que parece muy fácil, hay muchos colores, pero nunca he tenido una pulsión interior de 'os vais a enterar'. La posición del cómico es intentar hacer bromas de lo que tenemos todos en la cabeza, aunque el cómico es a veces muy pretencioso (también) con eso.

¿Tenéis alguna responsabilidad en este mal ambiente que se está generando?

Hablo por mí. Tenemos un estilo muy elegante, a veces incisivo, de comedia y en eso estoy: por mantenerlo, por que crezca.

Siempre se ha asociado el sentido del humor a la inteligencia. ¿Os sentís superiores, intelectualmente hablando, a quienes se ofenden por un monólogo?

El humor inteligente caducó hace tiempo. Yo no soy tan inteligente, no soy un gran pensador. Considerarnos inteligentes es muy pretencioso. Creemos que el espectador es tan inteligente como nosotros o más, y así lo tratamos. Es verdad que a veces lo puedes expresar con cierta altivez, pero no está buscada, es complicidad. Nunca hablamos sentando cátedra.

El humor inteligente caducó hace tiempo. Yo no soy tan inteligente, no soy un gran pensador.

Alguna vez has lanzado alguna pullita a programas de otras cadenas... ¿Crees que son programas peores?

No soy nadie para decir que no deberían existir, cada vez me pronuncio menos sobre eso. Son programas que no sabría hacer, no lo sé gestionar. Ahora, el derecho al critiqueo sí, relaja mucho.

¿Qué habrá de nuevo en la gala de los Goya?

Nos ponemos a trabajar ya con casi seis meses. Eso para alguien que hace un programa diario es surrealista. El espíritu es pasarlo bien y retomar ese punto que teníamos antes en los Goya.

Se ha publicado recientemente que tu productora arrastra una deuda de 10 millones de euros. ¿Es cierto?

Solo pido a quienes informan de la situación económica que lo hagan bien, porque están dando información de balances antiguos. Es muy gratuito y muy peligroso publicar información no contrastada. Nadie ha llamado nunca a nuestros despachos. Estamos en muy buen momento y nos pasó lo que a tantos en la crisis en 2012.