ECONOMÍA
07/09/2018 09:20 CEST | Actualizado 07/09/2018 09:20 CEST

British Airways sufre un robo masivo de datos informáticos de clientes

Unos 380.000 pagos con tarjeta se han visto afectados por el robo de "información personal y financiera" de los clientes.

Hannah Mckay / Reuters

Unos 380.000 pagos con tarjeta se han visto afectados por el robo de "información personal y financiera" que ha sufrido la aerolínea británica British Airways (BA) y que investiga como una "actividad criminal".

La compañía, que forma junto con las españolas Iberia y Vueling y la irlandesa Aer Lingus el grupo International Airline Group (IAG), ha informado del suceso a la policía, mientras que el Centro Nacional de Seguridad Cibernética (NCSC) ha confirmado que se encuentra evaluando los hechos.

BA ha señalado en un comunicado que los pagos afectados se efectuaron a través su página web y aplicación móvil entre las 21.58 GMT del pasado 21 de agosto hasta las 20.45 GMT del 5 de septiembre y ha recomendado a las víctimas contactar con sus bancos o proveedores de tarjetas de crédito.

Las redes sociales han sido testigo de la frustración de algunos de los afectados que han expresado su malestar por lo ocurrido.

Es el caso de Mat Thomas, que realizó una reserva en la página web de BA el 27 de agosto, y lamenta a través de Twitter que la compañía no se ha puesto con en contacto con él y que se ha enterado de lo sucedido a través "de las noticias".

Otros como Gema Theobald han indicado que no han tenido "más remedio" que cancelar su tarjeta de crédito ante el gran volumen de reclamaciones que estaba sufriendo su entidad bancaria.

No es la primera vez

No es la primera vez en lo que va de año que la aerolínea se enfrenta a las quejas de sus usuarios por problemas relacionados con sus servicio.

El pasado mes de junio BA canceló la reserva de más de 2000 vuelos que vendió, erróneamente, mucho más baratos de su precio habitual, un error que calificó de "excepcionalmente raro".

Además, en mayo y en julio cientos de vuelos desde los aeropuertos londinense de Heathrow y Gatwick fueron cancelados por problemas informáticos.