INTERNACIONAL
11/09/2018 14:52 CEST | Actualizado 11/09/2018 17:19 CEST

Orbán: "Los húngaros han decidido no convertirse en un país de inmigración"

Precede a la votación del miércoles, que en última instancia podría llevar a que el país pierda su derecho a voto en las decisiones comunitarias.

AFP

La Eurocámara discute este martes con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, sobre si sus políticas suponen "un riesgo claro de violación grave" de los valores europeos, en un debate que se anuncia duro a unos ocho meses de los comicios europeos. Por primera vez, el Parlamento Europeo se plantea activar el artículo 7 del Tratado de la Unión Europea. Este mecanismo permite suspender el voto de un país en asuntos comunitarios por no respetar los derechos fundamentales.

Orbán ha señalado que se trata de un ataque contra "el pueblo húngaro", que ha decidido "no convertirse en un país de inmigración". Ha dicho que se dispone a "defender" a los húngaros frente a las "mentiras".

[Lee aquí lo que está en juego con este debate y posterior votación]

Orbán, un dirigente de 55 años euroescéptico, antiinmigración y de estilo autoritario, encarna la ola populista que progresa en el bloque. A finales de agosto, ya escogió incluso su adversario principal en las elecciones europeas de mayo: el presidente francés, Emmanuel Macron.

El debate sobre Hungría sobrepasa así las fronteras de este país de la ex órbita comunista, ya que, a juicio del eurodiputado liberal Guy Verhofstadt, se trata de "apoyar la libertad y valores de la UE" o "capitular ante los populistas de extrema derecha".

No tendrá en cuenta la opinión del Parlamento

Durante su intervención, Orbán ha asegurado que no tendrá en cuenta la opinión del Parlamento Europeo (PE) sobre el Estado de derecho y la democracia en su país y que no piensa "ceder al chantaje".

"Se quiere condenar a Hungría porque los húngaros decidieron que nuestra patria no iba a ser un país de migrantes", ha indicado Orbán ante los eurodiputados reunidos en Estrasburgo (noreste de Francia). 'Hungría no va a ceder al chantaje', ha agregado.

La iniciativa se vota el miércoles

La iniciativa de la Eurocámara, que se votará el miércoles, no logra la unanimidad de los 751 eurodiputados. Los grupos nacionalistas (CRE, conservadores) y de extrema derecha rechazan la resolución, que apoyan socialdemócratas, liberales, Verdes e izquierda radical. El ministro del Interior italiano, el ultraderechista Matteo Salvini, ha anunciado a través de su portavoz que votarán en defensa de su aliado Orban. "La Eurocámara no puede juzgar a los pueblos y a los gobiernos electos", agregó.

Los focos y la presión se centran así en el Partido Popular Europeo (PPE), grupo al que pertenece el Fidesz de Orban y cuyo jefe de filas en la Eurocámara, el alemán Manfred Weber, anunció días atrás su voluntad de aspirar a la presidencia de la Comisión.

El sentido del voto de los 218 eurodiputados del PPE, que acoge a 12 aliados de Orban, se anuncia clave. La resolución para lanzar este procedimiento debe contar con el apoyo de al menos dos tercios de los eurodiputados presentes el día de la votación.

El canciller austríaco, Sebastian Kurz, que gobierna en coalición con la ultraderecha, ya indicó el lunes que los parlamentarios de su partido en el seno del PPE votarán a favor de la propuesta. "Los valores básicos deben protegerse", dijo a la televisión ORF 2 TV.

Independientemente del resultado, el debate puede avivar los meses previos a las elecciones europeas de mayo, que se celebrarán en un momento de auge de las fuerzas populistas y de ultraderecha en la UE, como en Italia, Austria o, recientemente, Suecia.

Oenegés como Amnistía Internacional y Human Right Watch llamaron a lanzar el procedimiento contra Budapest, ya que, según Hugh Williamson, responsable de HRW, "votar sí es un voto por Hungría y por el futuro de Europa".