INTERNACIONAL
17/09/2018 08:11 CEST | Actualizado 17/09/2018 08:20 CEST

España reclama un capítulo sobre Gibraltar en el acuerdo del Brexit

El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, afirma que España no reclamará la soberanía del Peñón.

REUTERS
Imagen de archivo del Peñón.

Cada vez hay menos tiempo y cada parte quiere que sus objetivos no sólo se cumplan, sino que queden bien atados. Por eso la reunión de este lunes en Madrid del negociador jefe de la UE para el Brexit, Michel Barnier, con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y con los ministros de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Josep Borrell, y de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, resulta tan relevante.

El viaje, que fuentes comunitarias enmarcan en los contactos habituales de Barnier con las capitales, se produce en vísperas de la Cumbre de Salzburgo, en la que los jefes de Estado y Gobierno quieren dar un nuevo impulso a las negociaciones para cumplir el cada vez más difícil objetivo de alcanzar un acuerdo en octubre.

Ese era el plazo que se habían dado los Gobiernos europeos para dar tiempo a que el acuerdo sea ratificado en todos los países antes de la fecha de salida, que será el 29 de marzo de 2019. Ahora, sin embargo, no se descarta alguna cumbre extraordinaria en noviembre.

El nuevo negociador británico, Dominic Raab, ya ha viajado dos veces a Bruselas en lo que va de mes y este viernes Barnier y él han vuelto a hablar. Según el político francés, se ha tratado un diálogo útil sobre los progresos que han logrado sus equipos, aunque quedan "diferencias sustanciales" sobre asuntos como la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte, las indicaciones geográficas protegidas o la competencia el Tribunal de Justicia de la UE.

Gibraltar

Para España, además, está pendiente un acuerdo entre el Gobierno español y el británico para que el periodo transitorio tras el Brexit y la relación futura entre el bloque europeo y Reino Unido se aplique también a Gibraltar.

Sobre este asunto, Borrell ha dejado claro que no quiere que la cuestión de Gibraltar sea un obstáculo para alcanzar un acuerdo sobre el Brexit, sino más bien que se pueda "despejar", incluso que "sea el primer paso hacia un acuerdo" y, además, que sirva para avanzar en la resolución de los problemas.

De hecho, ha subrayado que en este momento le preocupan más las condiciones socioeconómicas del Campo que la reivindicación de soberanía porque, aunque no renuncia a ella, no es objeto de las negociaciones con Londres. Así, según informa el diario El País, el Gobierno presiona para que el acuerdo de retirada de Reino Unido incluya "un capítulo específico sobre la colonia británica". Exteriores quiere, según este medio, aprovechar ese momento excepcional para lograr "arreglos fiscales, medioambientales y anticontrabando", a los que las autoridades británicas siempre se han resistido. El negociador jefe de la UE para el Brexit.

Lo que ahora le preocupa Borrell, según él mismo ha precisado, son cuestiones como el aeropuerto, el tabaco, la pesca, el tránsito de trabajadores, la aduana y el régimen de funcionamiento de la Verja, cosas que condicionan la vida de miles de personas. Además, un día después de reunirse con Barnier, Borrell recibirá en el Ministerio a los siete alcaldes del Campo de Gibraltar.