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18/09/2018 13:55 CEST | Actualizado 18/09/2018 13:58 CEST

Los casos de acoso escolar bajan a la mitad, pero se recrudece su virulencia

Los hechos perpetrados fueron más crueles y los agresores más perseverantes en 2017, según un estudio de ANAR y la Fundación Mutua Madrileña.

Catalin205 via Getty Images

Los casos de acoso escolar registrados descendieron a la mitad en 2017 debido a la mayor implicación del profesorado y las administraciones, pero fueron más graves, violentos y frecuentes.

El III estudio sobre acoso escolar y ciberbullying según los afectados, elaborado por la Fundación ANAR y Fundación Mutua Madrileña y presentado hoy en Madrid, destaca que permanece el acoso de intensidad media y grave: los hechos perpetrados fueron más crueles y los agresores más perseverantes en 2017.

Las conclusiones del estudio parten del análisis de las 36.616 llamadas recibidas por el teléfono ANAR y los 590 casos de acoso contrastados y gestionados en 2017 (frente a los 1.207 del año anterior).

Aún, la tercera parte de los menores acosados no cuenta el problema ni a padres ni a profesores; el resto tarda entre 13 y 15 meses en pedir ayuda.

Por tipología, la cuarta parte del acoso se produce en redes sociales, sobre todo a través de mensajes de WhatsApp y en forma de insultos y amenazas.

Mientras el perfil de la víctima de acoso escolar tiene una media de 10,9 años y lo sufren casi de igual manera chicos que chicas (53,2% ellos, 46,8% ellas), el ciberacoso comienza más tarde (la media es de 13,5 años) y son más las adolescentes víctimas: el 65,6%.

Nueve de cada diez afectados padece problemas psicológicos como ansiedad, depresión o miedo permanente, y el 14% tiene que cambiar de centro escolar como consecuencia del acoso.

En cuanto al perfil del agresor, suele ser un varón de 11,3 años en el acoso escolar y de 13,9 años en el ciberbullying. El número de chicas agresoras bajó del 25,7% de 2016 hasta el 18,3% en 2017, mientras que el de varones se mantuvo.

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