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24/09/2018 07:33 CEST | Actualizado 24/09/2018 07:34 CEST

Siete hábitos tóxicos de parejas emocionalmente abusivas

A veces cuesta mucho identificar el maltrato emocional.

Mixmike via Getty Images

Puede que las cicatrices que deja el abuso emocional no sean visibles, pero eso no significa que sean menos dolorosas.

Mientras que el maltrato físico es fácilmente reconocible, el emocional puede ser menos obvio. Por eso es muy importante saber qué indicios buscar para identificarlo, ya seas víctima o familiar o amigo de alguien que lo está sufriendo.

"Un abuso emocional a lo largo de meses o años puede hacer que desconfíes de tus percepciones e incluso de tu cordura", explica a la edición estadounidense del HuffPostBeverly Engel, psicoterapeuta y autora de The Emotionally Abusive Relationship. "Como el abuso normalmente tiene lugar en privado, no hay testigos que validen tu experiencia".

Entre el abuso emocional se incluyen críticas, insultos, culpas, humillación, falta de cariño, amenazas, engaños para hacer enloquecer a la otra persona o evasivas para obtener y mantener el poder y el control en la relación. Una pareja abusiva también puede ejercer control sobre tu dinero, sobre los sitios a los que vas, la ropa que llevas o con quién pasas el tiempo.

Aunque sea difícil, admitir que estás atrapado en una relación emocionalmente abusiva es el primer paso, y es imprescindible darlo.

"Puede ser desafiante y temible aceptar por completo la verdad de estar en una relación con una pareja abusiva", reconoce Lisa Ferentz, trabajadora social y educadora especializada en el trauma. "Cuando has invertido tu tiempo y tu corazón en una relación y gran parte de tu mundo gira en torno a esa persona, puede parecer más fácil o más seguro poner excusas o querer minimizar el impacto del comportamiento de la pareja".

Deberías hablarlo con un psicólogo, unirte a un grupo de apoyo y sincerarte con un amigo o familiar de confianza que pueda ayudarte a dar los pasos necesarios para poner fin a la relación de forma segura.

La edición estadounidense del HuffPost se ha puesto en contacto con varios expertos para descubrir los hábitos tóxicos de parejas emocionalmente abusivas y así identificar estas dinámicas dañinas en una relación.

1. Se niegan a responsabilizarse de sus acciones y encuentran la forma de culparte por cualquier cosa que vaya mal

"Es muy poco frecuente que una pareja emocionalmente abusiva se responsabilice de su comportamiento. Su táctica consiste en proyectar la responsabilidad o la culpa en su pareja. Tratarán de falsear la realidad, distorsionar la verdad o mentir directamente para que parezca que la culpa es de su pareja. La cuestión de la disputa se vuelve irrelevante cuando la pareja emocionalmente abusiva evita la responsabilidad a toda costa". ― Carol A. Lambert, psicoterapeuta y autora de 'Women With Controlling Partners'

2. Al principio, tratarán de parecer cariñosos y atentos para engancharte, pero eso no suele durar mucho

"El abusador sabe usar su encanto y 'preparar' [a la víctima] con regalos y cariño para ganársela al principio. Entonces la manipula para hacerle creer que controlarla con mensajes excesivos, querer pasar cada vez más tiempo solos y desincentivar la independencia es sinónimo de 'estar profundamente enamorado'. Lo que al principio podría interpretarse como 'celos' rápidamente se convierte en un intento abusivo por controlar, hacer dudar de uno mismo y socavar la autoestima y la confianza en uno mismo". ― Ferentz

3. Quitan importancia a tus puntos fuertes y minimizan tus logros

"Por ejemplo, digamos que has ganado un premio al mejor ensayo en un concurso de escritura pero en vez de felicitarte dice: 'Vaya, qué hazaña. Sólo había otros 10 concursantes...'. Los abusadores emocionales tienden a invalidar tus sentimientos con comentarios como '¿por qué haces una montaña de un grano de arena?' o 'vaya, pobre, he herido tus sentimientos'. Te acusan de ser 'demasiado sensible' o de 'estar chiflado'. También se niegan a reconocer o aceptar tus opiniones o ideas como válidas y, en cambio, se burlan de ellas o las desacreditan con comentarios como 'no sabes de lo que estás hablando'. Sugieren que tus percepciones son erróneas diciendo 'estás sacando esto de contexto' o 'exageras". ― Engel

4. Te atacan cuando no estás de acuerdo con ellos

"Las personas emocionalmente abusivas no pueden tolerar las discrepancias de su pareja. Entienden que cualquier tipo de oposición es un ataque personal. Al sentirse como víctimas, reaccionan con rabia e intimidación. Las personas emocionalmente abusivas creen que su pareja es en realidad la abusiva". ― Lambert

5. Ponen excusas a su comportamiento destructivo

"Contextualizan su comportamiento abusivo, y de ese modo lo excusan diciendo 'estaba estresado, cansado, agobiado, exageré, bebí demasiado', etcétera. Esto permite a su cerebro repetir el comportamiento la próxima vez que se produzca ese contexto, es decir, cuando el abusador quiera adrenalina para conseguir una energía y confianza pasajeras". ― Steven Stosny, psicólogo y autor de 'Empowered Love'

6. Te aíslan de tu familia y amigos para que seas completamente dependiente

"Una persona emocionalmente abusiva intentará sistemática e intencionadamente separar a la víctima de su red de apoyo externa: amigos, familia, compañeros de trabajo. De este modo hará sentir a la víctima totalmente dependiente del abusador y reducirá las posibilidades de que otras personas sean testigos de su abuso. Cuanto más aislada está la víctima, más le cuesta conectar con los recursos necesarios para escapar de la relación". ― Ferentz

7. Ponen expectativas poco realistas para ti y la relación

"Ponen unas exigencias desmesuradas a su pareja, insistiendo en que tiene que pasar más tiempo con él o ella, esperando que deje todo a un lado para cumplir sus expectativas. Se sienten insatisfechos por mucho que tú te esfuerces, y te critican por no completar las tareas de acuerdo con sus parámetros. Normalmente esperan que su pareja comparta sus mismas opiniones y se enfadan si se atreve a contradecir algo". ― Engel

Este artículo fue publicado originalmente en el 'HuffPost' EEUU y ha sido traducido del inglés por Marina Velasco Serrano