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27/09/2018 11:52 CEST | Actualizado 27/09/2018 11:56 CEST

El parricida de Castellón a su ex: "Me voy a cargar lo que más quieres, ya puedes ir despidiéndote de las niñas"

La jueza no consideró las amenazas de muerte directas contra las menores cuando rechazó la orden de protección pedida por la madre.

Domenech Castelló / EFE
Concentración en Castellón en repulsa por el asesinato de las dos niñas a manos de su padre.

Cada detalle que se conoce del asesinato de dos niñas a manos de su padre en Castellón, hace dos días, es más terrible que el anterior. Primero se supo que los tribunales habían negado la orden de alejamiento que la madre de las menores había solicitado por los malos tratos de su pareja. En el Juzgado de Violencia sobre la Mujer constan dos procedimientos: uno abierto por denuncia por amenazas interpuesta por su expareja y madre de las menores (de seis y tres años de edad), y otro abierto tras recibir un parte médico. Ambos se archivaron a petición del fiscal y de la propia víctima.

"La diligencia policial de valoración de riesgo de la víctima arrojó un resultado de riesgo bajo. El investigado, ahora fallecido, no tenía antecedentes penales ni le constaban episodios previos de violencia doméstica", sostiene el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.

Ahora se han hecho públicas las amenazas de muerte que el asesino -que se suicidó tras el crimen- profirió contra las crías, amedrentando a su madre. El diario Levante ha contado en exclusiva el contenido del atestado policial, en el que quedan muy claras las intenciones del parricida: "Ya te puedes ir despidiendo de las niñas, "Si es eso lo que quieres, terminarás haciéndole daño a las niñas. ¿Entiendes lo que te digo?", "Tú sabes lo que haces: ya estás sentenciada", "Me voy a cargar lo que más quieres", "Te vas a quedar sola. Yo no te voy a dar ni un puto duro. De aquí yo voy a acabar en la cárcel y todos muertos". Esas son las frases con las que la mujer se encontraba diariamente y que denunció en febrero pasado.

"Pese a la contundencia del relato y de que la madre dijo hasta en dos ocasiones a la policía con una claridad absoluta que 'temía represalias del agresor por el mero hecho de denunciarle, estando segura de que reaccionará de manera violenta, temiendo por sus hijas' y que 'le preocupaba el hecho de que Ricardo repitiese de manera habitual expresiones como que se despida de las niñas', la magistrada especializada en causas de violencia de género decidió negar la orden de alejamiento para no conculcar los derechos de Ricardo. Y lo hizo argumentando que, a su juicio, la madre 'no ha dado una explicación razonable al miedo que dice sentir'", sostiene el citado diario.

Levante va más allá en su información y detalla que se rechazó la demanda de la mujer porque, según la juez, "existe una importante distancia espacial entre las primeras expresiones que imputa a su marido, en julio de 2017, hasta la actualidad". No obstante, el diario enumera que la violencia machista en ese hogar fue sostenida: empezó durante el segundo embarazo de la mujer y desembocó en objetos y muebles rotos, amenazas físicas para las pequeñas y "acoso constante".