POLÍTICA
10/10/2018 12:56 CEST | Actualizado 10/10/2018 13:01 CEST

Pedro Quevedo: "No voy a tolerar que la comisión se convierta en un circo, no lo voy a permitir"

Las confesiones del presidente de la polémica comisión de investigación sobre la financiación irregular del PP en el Congreso.

PEDRO QUEVEDO

"Acepté la presidencia de la Comisión a rastras. Siempre he tenido prevención con este tipo de investigaciones porque sé lo que ocurre. Me presionó el Hemiciclo, no puede mirar a otro lado. Tenía las mismas ganas como de que me operaran tres veces seguidas de apendicitis".

Esta confesión la hace el diputado Pedro Quevedo (Nueva Canarias) en una conversación con El HuffPost un día después de la polémica en el seno de la comisión de investigación sobre la supuesta financiación irregular del PP en el Congreso de los Diputados que él preside. "¡No me guiñes el ojo, imbécil!", le espetó la vicepresidenta de este órgano, la popular Beatriz Escudero, al diputado de ERC Gabriel Rufián.

Y es que esa comisión se ha convertido en un epicentro de titulares, polémicas, rifirrafes, insultos reproducidos en todos los telediarios. Quevedo dirige este órgano y quiere luchar para que no se convierta en un auténtico circo, como pasó este martes durante la comparecencia del exministro de Fomento Francisco Álvarez-Cascos y hace poco menos de un mes con el expresidente José María Aznar.

El diputado de Nueva Canarias ha recibido duras críticas por parte del Partido Popular por no cortar, en su opinión, las comparecencias de otros grupos, especialmente las de Rufián y los miembros de Podemos.

Quevedo subraya que ya con el título de la comisión preveía lo que iba a ocurrir: "El PP va a intentar colaborar lo mínimo, considerando que es una comisión ilegítima a pesar de que la votaron. Primero intentaron acotar su dinámica y ahora intentan desacreditarla".

Rufián tiene una actitud provocadora y busca titulares

"Puedo entender que esto está en el guión", indica el diputado canario, pero se queja de que "luego hay determinadas personas que tienen un comportamiento que no es el adecuado, pero es el suyo y hay que evitar que condicionen todo". "Intento intervenir lo mínimo posible, lo que hay que hacer es ponerse por encima de ese nivel y no acabar todos gritando. Imagine que acabo ayer dando un puñetazo en la mesa, también sé hablar más alto que los otros... pero entonces el circo es absoluto, cada cual se va retratando".

¿Qué le parece la actitud de Rufián? Quevedo contesta: "Tiene su estilo de intervenir en política que vive en buena manera de la provocación porque debe considerar que le viene bien para su público". "A parte de eso, de que me parezca peor o mejor, no es mi estilo. Y tienes sus límites, he tenido que intervenir en alguna ocasión y decir hasta aquí hemos llegado".

Pero precisa que al final "el señor Rufián se pliega". "Cuando ayer le pedí que retirara el término palmera a la vicepresidenta de la Mesa, lo retiró", ilustra.

Todo ello lo cuenta Quevedo con la preocupación de que no quiere que la comisión se convierta en el "hazmerreír de media humanidad": "Siempre me pongo en el lugar de los que están viendo la tele, es la posición en la que hay que ponerse".

El parlamentario profundiza en lo que sucedió ayer entre Escudero y Rufián: "Hubo una situación absurda cuando dijo lo de la bandera del pollo. Se refiere a la bandera preconstitucional, yo también utilizaba la expresión en mis tiempos". "La señora Escudero tiene la obligación de no intervenir ni establecer diálogo con los comparecientes. Entonces salta y dice que no va tolerar que ofenda la bandera de todos los españoles, estaba más interesada en tener un rifirrafe con Rufián que atender a lo que estaba diciendo, porque no es la bandera de todos los españoles".

El PP busca desacreditar la comisión

Y luego vino el "incidente" del supuesto guiño de Rufián a Escudero, que llevó a esta a llamarlo "imbécil" y abandonar la sala del Congreso. Quevedo hace su relato: "Yo no lo vi, ni lo ha visto nadie. No sé si puede ver o no". "Por supuesto, voy a intentar averiguar si el señor Rufián en efecto guiñó el ojo de forma despectiva, lo que sería inaceptable. Para eso he dado instrucciones, no sé si hay cámaras, no estoy diciendo que no me lo creo, pero lo tengo que objetivar", añade el diputado de NC: "Nadie lo vio, también es normal porque cada uno estaba mirando lo que estaba mirando".

Toca otra consideración: "Ahora bien, una vez dicho esto, si no se es capaz de estar en la Mesa manteniendo la actitud que corresponde, eso lo tenemos que corregir". A la vez, rememora que ya va quedando claro en este órgano a quien hay que corregir y quien le obliga a intervenir: Rufián y algunos representantes del Partido Popular.

EFE

"Lo que busca Rufián es mantener una actitud provocadora y generar titulares, y lo consigue. El PP se excede en algunas intervenciones", apostilla Quevedo, quien contrapone la actitud a representantes del PSOE, Cs, Bildu, Podemos o PNV. Acto seguido, comenta: "Ayer el señor Rufián retiró el término de palmera, estaría bien que Escudero retirase el término de imbécil".

¿Se ha convertido en un circo esta comisión? Quevedo responde así: "No, no, hay algunas personas que tienen la tendencia a que se preste a eso, pero la mayoría de intervinientes hacen su trabajo y se trata seriamente de indagar. Hay comparecientes más colaboradores que otros. El empresario que estuvo ayer no dijo ni una palabra, me parece lamentable". "Pero no puedo tolerar en que se convierta un circo, no lo voy a permitir", sostiene con firmeza.

Confiesa además que ayer no fue el momento más tenso vivido durante los últimos meses en la comisión, por la que han pasado, entre otros, Cristina Cifuentes, María Dolores de Cospedal o Javier Arenas. Precisamente, cita momentos en los que intervinieron estos dirigentes del PP y lo molesto que era porque había "grupitos de diputados" que aplaudían y otros "silbaban".

"No se puede convertir en la versión bis del Hemiciclo", concluye.

TERRITORIO PARADORES