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17/10/2018 07:24 CEST | Actualizado 17/10/2018 07:24 CEST

Estas son las principales peticiones al Gobierno para reducir la pobreza en España

Una renta básica universal, un sistema fiscal justo, un plan especial para la infancia y más mejoras educativas son claves, pero todo empieza por la voluntad política.

Manifestantes en una protesta convocada por UGT y CCOO contra la pobreza y celebrada en Madrid en diciembre de 2016.
JAVIER SORIANO / AFP / Getty Images
Manifestantes en una protesta convocada por UGT y CCOO contra la pobreza y celebrada en Madrid en diciembre de 2016.

En la antesala de este Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se celebra hoy, hemos sabido por un informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN) que en este país hay un 26,6% de personas en riesgo de pobreza o exclusión social, 12,3 millones de ciudadanos. Una cifra mejor que un año antes, pero aún desoladora.

La pobreza es un problema viejo de décadas en España. La crisis económica ha servido para acentuar un drama que ya existía, ha sido un catalizador, pero no su origen. Por eso, porque no es un fenómeno pasajero ni coyuntural, porque ya suma demasiados años, es imposible resolverlo con un chasquido de dedos. Es difícil, es arduo, pero es obligado buscarle soluciones.

¿Qué hacemos, entonces, para acabar con ella? ONG, partidos y sindicatos hacen propuestas al Gobierno que deben ser abordadas, dicen, a la mayor brevedad. No es una cuestión de cumplir con compromisos internacionales (con la UE, con la ONU, que también), sino de dar respuestas a personas que malviven en el primerísimo mundo. La pobreza tiene que estar en la parte alta de la agenda, porque sólo con voluntad política se puede reducir.

Estas son algunos de las ideas-exigencias para el ahora presidente, Pedro Sánchez, que llegan por parte de entidades como Podemos, Equo, CCOO, Cruz Roja, Aldeas Infantiles, Cáritas, Oxfam Intermón y hasta el Banco Mundial.

Renta básica

Para las fuerzas progresistas españolas y para las principales ONG, es esencial reforzar un sistema de rentas mínimas adecuadas en todo el país, que asegure unos ingresos mínimos para los hogares sin ingresos. Se debe crear una Renta Básica Universal para garantizar derechos esenciales -comida digna, techo, electricidad- e impedir que existan familias que no cobran ni 609 euros al mes, que es donde está estipulado el umbral de la pobreza. Algunas entidades hablan de un paquete, un "sistema de garantías mínimas", que Cáritas llegó a cifrar en unos 2.600 millones de euros en 2014.

En paralelo, se reclama un incremento sustancial del salario mínimo. De momento, en este punto, puede haber avances si se aprueba el proyecto de Presupuestos Generales del Estado mandado por La Moncloa hoy mismo a Bruselas, que contempla una subida hasta los 1.000 euros en 2020.

Se plantea una reforma de la ley de reordenación integral del sistema de prestaciones de la Seguridad Social, para mejorar la cobertura de estas personas en riesgo. Por ejemplo, se apuesta por la ampliación de la cobertura de la actual deducción fiscal reembolsable para familias numerosas, personas con discapacidad a cargo o por ascendiente con dos hijos. Como constata el informe conocido ayer, tener hijos aumenta el riesgo de pobreza y exclusión.

Obviamente, es esencial también la creación de más empleo. Ahora mismo en España la tasa de paro es del 15,2%, una cifra que se duplica en el caso de los menores de 25 años y que es 3,5 puntos superior en el caso de las mujeres. De ahí que las políticas activas deban centrarse en jóvenes y mujeres, con especial atención también a quienes sostengan familias monoparentales. Ya hay un 14,1% de personas empleadas que están en riesgo, que son trabajadores pobres, en un país en el que la mitad de los ciudadanos confiesa que llega con problemas a fin de mes. "Generar empleo de calidad es, quizás, el mayor reto al que nos enfrentamos", reconoce la EAPN.

Reforma fiscal

También es esencial una reforma más justa del sistema fiscal para estos colectivos. Se pretende garantizar que las grandes empresas contribuyan, además, de manera justa a la recaudación, que pueda garantizar así una mayor inversión en política sociales. Esa vía fiscal, forzosamente, tiene que apretar las tuercas a los defraudadores y destinar igualmente esos fondos a quien más los necesita. A más transparencia y más rendición de cuentas, más beneficio social.

Hasta el Banco Mundial hace una recomendación general para que haya una tributación progresiva. "Los impuestos progresivos equitativos permiten financiar las políticas y los programas estatales que son necesarios para equiparar las condiciones y transferir recursos a los habitantes más pobres. También se pueden diseñar sistemas tributarios que permitan reducir la desigualdad y, a la vez, mantener el coste de eficiencia en un nivel bajo", indica.

Atención a la mujer

Tras seis años de tendencia cambiante, la mujer vuelve a ser la más afectada por el riesgo de pobreza y exclusión (6,4 millones de mujeres frente a 5,9 millones de hombres, medio millón de diferencia). Por eso, las ONG reclaman actuaciones que acaben con la brecha salarial (ellas cobran un 30% menos y soportan más precariedad) y más políticas activas de igualdad.

La infancia, para que todo cambie

Todo lo anterior ha venir acompañado de un sistema de prestaciones universales destinadas a los hogares con hijos y a la infancia, que ponga freno a la reproducción de la discriminación social y que aporten estabilidad y continuidad. Que la historia no se vuelva a repetir de una generación a otra.

Aldeas Infantiles SOS apuesta por "aumentar la inversión y desarrollar sistemas de protección social" para poner fin a ese ciclo de pobreza y desigualdad intergeneracional. Cuando uno de cada tres niños se encuentra en riesgo de pobreza en España -2,5 millones de menores de 16 años-, es obligado desarrollar un Plan Nacional de Lucha contra la Pobreza Infantil "con objetivos e indicadores específicos y medibles, y con el suficiente respaldo económico".

Se plantea también incrementar la cuantía y la cobertura de la prestación por hijo a cargo, elevar la dotación actual del Fondo Extraordinario para combatir la pobreza infantil, establecer un Pacto de Estado por la Infancia y aumentar las plazas públicas en la educación 0-3 años. El acceso universal a la educación de calidad es otra de las mayores herramientas para acabar con la brecha social.

Agenda, agenda y agenda

Cada propuesta, cada reclamación, cae en saco roto si en la agenda política no aparece la pobreza. CCOO urge, por ello, al Ejecutivo a "colocar a la gente y al planeta en el centro de la Agenda 2030" y a hacer efectivo el compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, "situando la educación como eje central en la lucha contra la pobreza y la exclusión social", priorizando la enseñanza inclusiva, equitativa y de calidad, indica EFE. Para ello, el sindicato subraya la necesidad de revertir los recortes (terribles en los años del PP) y fortalecer la inversión social.

Resolver el problema debe ser prioridad para el Consejo de Ministros y para el Congreso, pero no sólo para ellos. Como ciudadanos, tenemos la obligación de exigir que así sea, para que no se olvide. La batalla comienza por nosotros mismos.

8º Informe anual sobre el estado de la pobreza y la exclusión social en España (AROPE 2018) by Anonymous VEU9TMsZzD on Scribd

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