TENDENCIAS
25/10/2018 08:41 CEST | Actualizado 25/10/2018 16:36 CEST

Mario Casas: "¿Por qué un guapo tiene que ser gilipollas?"

El actor estrena 'El Fotógrafo de Mauthausen', la película que cuenta la historia de Francisco Boix.

Filmax

Hay gente que sigue viendo a Mario Casas como a aquel actor que hizo Tres metros sobre el cielo con 24 años. O incluso como el personaje al que daba vida, Hache. Sin embargo, ha llovido mucho desde entonces. Ahora el gallego tiene 32, pero nunca fue como "ese" de la película. Aun así, le encantaría saber qué percepción tiene la gente de él, porque todavía se sorprende cuando comprueba que algunos siguen pensando que su personalidad es idéntica a la del protagonista de la historia escrita por Federico Moccia: "No voy en moto ni voy vacilando".

Para bien o para mal, su nombre y su trabajo como actor no deja indiferente a nadie. Con él no hay grises: o gusta o se le rechaza. De hecho, Mario Casas puede entender a esa parte que vio Tres metros sobre el cielo, Los hombres de Paco o El barco, dijo 'este chico no me gusta como actor y no quiero saber nada más de él' y ahí se quedó. Escuchar al actor ayuda a curar este tipo de prejuicios.

Mira el futuro con miedo y se vuelve más obsesivo y exigente. Cada vez que ve sus películas solo ve sus fallos. Él es su espectador más crítico. Por eso si acude al estreno de El Fotógrafo de Mauthausen, la película sobre el Holocausto en la que da vida a Francisco Boix, lo hace por la gente que está allí y que espera verlo aparecer, según confiesa en una entrevista con El HuffPost. El resto de espectadores podrá verla este 26 de octubre en los cines españoles.

En El Fotógrafo de Mauthausen interpretas un papel muy diferente a lo que has hecho hasta ahora y con peso histórico. ¿Crees que puede ser un punto de inflexión en tu carrera?

No. Puedo entender que me voy haciendo mayor, hay una evolución y me dan personajes con más bagaje o le puedo otorgar muchos más matices. Cuando me planteo mi camino es el mismo que cuando hice La Mula o Tres metros sobre el cielo y me sigo viendo igual. Voy hacia el miedo y me convierto en alguien más inseguro porque creo que me exijo más, conozco más el medio y también hace que trabaje más, me vuelvo más obsesivo.

Puedo entender que hay gente que vio Tres metros sobre el cielo, Los hombres de Paco o El barco y dijeron 'este chico no me gusta como actor y no quiero saber nada más de él'

Contigo no hay término medio. La gente o te ama o te rechaza. ¿Te sientes estigmatizado como actor?

No. Puedo entender que hay gente que vio Tres metros sobre el cielo, Los hombres de Paco o El barco y dijeron 'este chico no me gusta como actor y no quiero saber nada más de él'. Se quedaron ahí y ese tipo de gente sigue opinando y se dice lo que se dice. Pero si tú me has seguido, puedes seguir criticándome de una manera constructiva y desde el respeto, entonces creo que se dice otra cosa. De verdad, soy muy feliz, me siguen dando trabajo, siguen confiando en mí y si sigo aquí es porque hay gente que está confiando en mi trabajo y me apoya. Son muchos años ya. Yo también digo en mi casa que hay actores que no me gustan. También hay amigos a los que les digo que voy al cine a ver una película de 'tal' y me dicen 'pero si eso es horrible, cómo te puede gustar ese actor o esa actriz'. Para gustos los colores. Pero es verdad que con mi nombre no hay un término medio. O es no o es sí, aunque noto mucho más el 'sí'.

Lo cierto es que siempre generas algo en el espectador, para bien o para mal.

Al final tengo 32 años y empecé con 18 o 19, cuando estaba haciendo El camino de los ingleses. He tenido la suerte de seguir trabajando porque el público me acepta y me está dando la oportunidad. Sólo puedo trabajar, mejorar y dejarme la vida. No estancarme, evolucionar también como hombre para darle más matices a los personajes.

¿Qué opinión tienes de ti mismo como actor?

(Ríe) Mala. Soy exigente, cada vez más, tengo que mirármelo. No es que sufra, pero no acabo de disfrutarlo. Siempre veo la película con mi familia para que me den una opinión real. Ahora, si la veo en el estreno, lo haré por la gente que está allí y que me quiere ver, si no no la vería más.

¿Por qué?

Porque me voy a analizar. Si lo veo ahora sé que lo habría hecho diferente, voy a ver los fallos todo el tiempo, no voy a disfrutar, lo haría distinto. Intento esforzarme para llegar a la gente, para llegar a los que me aceptan y a los que no lo hacen, para conseguir llegarles.

Me gustaría saber realmente la percepción que doy, porque creo que hay gente todavía que cree que soy el de 'Tres metros sobre el cielo'

Pero al final, se tiene que notar una evolución con los años de trabajo.

Me gustaría saber realmente la percepción que doy, porque creo que hay gente todavía que cree que soy el de Tres metros sobre el cielo. Yo no voy con moto, ni voy vacilando, hay una construcción también de personaje. Yo no soy ese. Muchas veces me ha sorprendido que creen que soy así por cómo se me ha catalogado en muchos sitios. No soy Hache. Generacionalmente es una película que pegó y todavía veo a gente que la vio en su día y me conoce y se sorprende. Es una película que marcó mucho, para bien y para mal.

Quizás también tiene que ver con esa percepción de que los guapos son sólo guapos, y algo gilipollas, como hablabas con Pablo Motos en El Hormiguero.

Es una manera de juzgar. Yo no me veo así. Al final lo que uno ve de sí mismo también son las inseguridades y no lo que la gente ve. No sé cómo me ve la gente. Pero si me pongo a juzgar también hay feos gilipollas. ¿Por qué un guapo tiene que ser gilipollas? Hay gilipollas de todo tipo. Tenemos la manía de juzgar. Ese es el problema.

¿Ese miedo del que hablas y el miedo a no dar la talla como actor tiene que ver con todo esto?

Me daría miedo estancarme, no llegarle al público, no seguir creciendo como actor, que no me den personajes con los que pueda seguir evolucionando. En el fondo, no llegar al público es lo que me da miedo, porque trabajamos para empatizar con ellos.

¿Tienes ya asimilado que cuando protagonizas una película tendrás que poner la voz en off? En todas eres narrador.

(Ríe). Sí, es cierto, yo también lo he pensado más de una vez. El off lo habría quitado, se lo dije a Mar Targarona, pero ella quería dejarlo para ser más didáctica y situar a la gente desde el principio en el momento histórico.Yo no la habría puesto.

¿Cuál es tu meta después de tantos proyectos?

Todavía no he hecho nada. Cada proyecto que hago es como si no hubiese hecho ninguno. La realidad es que, aunque sea un tópico, cualquier personaje que llega es diferente porque cada ser humano es distinto. Sea el que sea te llena sólo por eso.

¿Por qué crees que eres uno de los actores que más trabaja en España?

No lo sé.

¿No tienes ninguna teoría?

Lo que hago es trabajar mucho. Si a uno les parezco mejor o peor es imposible de analizar. Trabajo mucho porque sé que el público es exigente. Como espectador cuando veo a Jake Gyllenhaal, Joaquin Phoenix o Tom Hardy sé que hay un trabajo de fondo, se nota, y ya que me gusta verlo como espectador, lo intento hacer como actor.

¿Entiendes que interese tu vida personal?

Lo entiendo. No me gusta porque sufro y soy reacio a mis cosas, a mi vida personal, pero entiendo que hay una parte de la sociedad que consume ese tipo de cosas, incluso yo mismo a veces me meto y cotilleo, pero no lo compro, no estoy exigiendo ver algo así. Entiendo que hay una parte que quiere saber qué hacen los actores a los que van a ver al cine. Es parte de esta industria.

¿Nos da miedo tratar el Holocausto en el cine español?

Si lo ha habido, no lo he sentido así. Con El Fotógrafo de Mauthausen se quita ese cliché, si alguien lo piensa. Es una película dura y ese es nuestro miedo, por eso hemos intentado ofrecer un protagonista que te lleve por el campo de concentración de la manera más dulce. Cada vez tenemos menos miedo a la hora de crear. Las plataformas ofrecen todo tipo de películas y series y hay tanta demanda que cada vez hay menos miedo. Movistar está arriesgando, Netflix, HBO... Sólo hay que ver Gigantes o Arde Madrid... ofrecen algo distinto. Nos estamos quitando clichés. Hay mucho talento en este país.

Con el tiempo nos daremos cuenta de que por mucho que cojas a un actor que tiene muchos seguidores el público es el que decide, no tu número de seguidores en redes.

Se dice que hay quien consigue papeles por tener muchos seguidores en Instagram. ¿Hay algo de cierto en esto?

@mario_casas... (bromea). No puedo hablar al 100%, a lo mejor sí. Puedo entender que hay celebridades que tienen muchos seguidores y si vas a promocionar una película y saben que tienes 8 millones de seguidores, un productor puede pensar que se le va a promocionar más. Aunque dudo que funcione. Yo he podido estrenar una película y tengo muchos seguidores, la he promocionado y no ha funcionado. ¿Hasta qué punto es real? A lo mejor tampoco es tan de verdad. Me parece que hace falta un recorrido más amplio, que pase algo más de tiempo para ver hasta dónde llega todo esto de las redes sociales. Creo que eso funciona más para que te llamen marcas, para hacer post o stories y ganar un dinero. Nos daremos cuenta de que por mucho que cojas a un actor que tiene muchos seguidores el público es el que decide, no tu número de seguidores en redes.

ESPACIO ECO