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07/11/2018 02:03 CET | Actualizado 07/11/2018 02:25 CET

El posible ovni-asteroide del que todo el mundo habla

Científicos de Harvard especulan con que el Oumuamua podría ser una nave extraterrestre.

Un asteroide está desatando el cachondeo en redes sociales porque se especula con que pueda ser parte de una nave alienígena.

Astrónomos del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica creen que la forma alargada del primer asteroide interestelar conocido, Oumuamua, opera como una vela que explica su inesperada aceleración. Esto podría suponer que se trata, entre otras opciones, de tecnología extraterrestre.

Los científicos especulan con un origen artificial del objeto, diseñado para un viaje de reconocimiento interestelar por una civilización avanzada, pero cuya misión ya ha terminado y se ha convertido en el desecho de un naufragio.

El estudio "¿Podría la presión de la radiación solar explicar la aceleración peculiar de Oumuamua?", publicado en arXiv, fue realizado por Shmuel Bialy, investigador postdoctoral en el Instituto de Teoría y Computación, y Abraham Loeb, director de este centro.

Oumuamua fue visto por primera vez por la encuesta Pan-STARRS-1 40 días después de su paso más cercano al Sol (el 9 de septiembre de 2017). En este punto, estaba a aproximadamente a 0,25 UA del Sol (un cuarto de la distancia entre la Tierra y el Sol), y ya estaba saliendo del Sistema Solar.

En ese momento, los astrónomos notaron que parecía tener una alta densidad (indicativa de una composición rocosa y metálica) y que estaba girando rápidamente.

Si bien no mostró signos de desgasificación al pasar cerca de nuestro Sol (lo que habría indicado que era un cometa), un equipo de investigación pudo obtener espectros que indicaban que Oumuamua estaba más helado de lo que se pensaba.

Cuando comenzó a abandonar el Sistema Solar, el Telescopio Espacial Hubble tomó algunas imágenes finales de Oumuamua que revelaron comportamientos inesperados. Otro equipo de investigación descubrió que Oumuamua había aumentado en velocidad, en lugar de disminuirla como se esperaba.

¿Por qué no experimentó desgasificación ante nuestro Sol?

La explicación más probable era que Oumuamua estaba descargando material de su superficie por el calentamiento solar (desgasificación). La liberación de este material, consistente con la forma en que se comporta un cometa, le daría al asteroide el empuje que necesitaba para lograr aumentar su velocidad.

A esto, Bialy y Loeb ofrecen una contraexplicación. Si Oumuamua era en realidad un cometa, ¿por qué entonces no experimentó desgasificación cuando estaba más cerca de nuestro Sol? Además, citan otras investigaciones que mostraron que, si la desgasificación fuera responsable de la aceleración, también habría provocado una rápida evolución en el giro de Oumuamua (que no se observó).

Básicamente, consideran la posibilidad de que Oumuamua podría ser, de hecho, una vela ligera, una forma de nave espacial que depende de la presión de radiación para generar propulsión, similar a lo que está desarrollando Breaktrough Starshot, el proyecto para enviar pequeñas naves a otros sistemas.

Así lo explica Loeb a Universe Today por correo electrónico:

"Explicamos el exceso de aceleración de Oumuamua lejos del Sol como resultado de la fuerza que la luz del Sol ejerce sobre su superficie. Para que esta fuerza explique el exceso de aceleración medida, el objeto debe ser extremadamente pequeño, del orden de una fracción de milímetro de espesor pero de decenas de metros de tamaño. Esto hace que el objeto sea liviano para su área de superficie y le permite actuar como una vela ligera. Su origen podría ser natural (en el medio interestelar o discos protoplanetarios) o artificial (como una sonda enviada para una misión de reconocimiento en la región interior del Sistema Solar)".

Basándose en esto, Bialy y Loeb calcularon la probable forma, grosor y relación masa-área que tendría un objeto tan artificial. También intentaron determinar si podría sobrevivir en el espacio interestelar, y si podría o no resistir las tensiones de tracción causadas por la rotación y las fuerzas de marea.

Lo que encontraron fue que una vela con solo una fracción de milímetro de espesor sería suficiente para que una lámina de material sólido sobreviviera el viaje a través de toda la galaxia, aunque depende en gran medida de la densidad de masa. Gruesa o delgada, esta vela podría soportar colisiones con granos de polvo y gas que impregnan el medio interestelar, así como fuerzas centrífugas y de marea.

En cuanto a lo que estaría haciendo una vela ligera extraterrestre en nuestro Sistema Solar, Bialy y Loeb ofrecen algunas explicaciones posibles para eso.

Sugieren que la sonda puede ser realmente una vela difunta que flota bajo la influencia de la gravedad y la radiación estelar, similar a los desechos de los naufragios de barcos que flotan en el océano. Esto ayudaría a explicar por qué Breakthrough Listen no encontró evidencia de transmisiones de radio.