INTERNACIONAL
14/11/2018 07:19 CET | Actualizado 14/11/2018 07:19 CET

Ansiedad, preocupación y estrés: las otras consecuencias del Brexit

"Hemos visto parejas y familias descompuestas a raíz de la votación".

Han pasado más de dos años desde que el 52% de los votantes del Reino Unido decidieran abandonar la UE y desencadenaran una ola de incertidumbre. ¿Logrará el Reino Unido llegar a un acuerdo o se irá de la UE sin alcanzarlo? ¿Qué repercusiones tendrá en el empleo? ¿Y en las propiedades? ¿Y en la economía? ¿Y para los ciudadanos europeos que viven en el Reino Unido?

A muchas personas, el constante tira y afloja del Brexit ya les ha agotado. A otras personas, ese clima de incertidumbre les está pasando factura en su salud mental y en su bienestar. Tim (que ha solicitado no revelar su apellido) lleva más de tres años viviendo con depresión y ansiedad y asegura que ha empeorado con motivo del Brexit. "Estoy muy metido en política y me quedé completamente destrozado al ver el resultado del referéndum. Mi mente ha estado los dos últimos años sufriendo por ello", comenta.

Tim, que tiene 51 años, dejó su trabajo como director de productos informáticos a comienzos de 2018. Desde entonces, ha centrado sus esfuerzos en luchar contra el Brexit. Sin embargo, se encuentra atrapado en un círculo vicioso. Siente que debe luchar, pero cuanto más se implica, mayor es el estrés mental que sufre. "Es una sensación relativamente habitual con la que me despierto en mitad de la noche y me pongo a dar vueltas a la situación desalentadora en la que nos encontramos", explica.

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Este problema no afecta solamente a quienes votaron en contra del Brexit. Sarah*, de 23 años, votó a favor en el referéndum y ahora se arrepiente. Desde el referéndum, su salud mental se ha deteriorado, según asegura: "Me he sentido con más ansiedad al ver las noticias, al ver lo desastrosamente mal que están yendo las negociaciones y la inestabilidad que están provocando nuestros propios partidos políticos. El empleo me preocupa, sobre todo porque tengo un contrato de un año y dentro de seis meses estaré desempleada. Además, las repercusiones nos van a afectar a todos, a mí también", se lamenta. También teme por sus amigos europeos y por su derecho a vivir en el Reino Unido, algo que admite que no pensó en profundidad antes del referéndum.

El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) valoró el posible impacto del Brexit sobre la salud mental en una conferencia anual celebrada casi un año después de la votación, una vez que las consecuencias de abandonar la UE empezaron a hacerse patentes. Elisabetta Zanon, directora de la Oficina Europea del NHS, que sirve de enlace entre el NHS y las políticas de la UE que podrían afectarles, reflexiona sobre la preocupación existente por los efectos que pueden provocar el Brexit y el clima de incertidumbre en la salud mental.

Además de las personas afectadas directamente por el Brexit (como es el caso de los ciudadanos de la Unión Europea), esta incertidumbre probablemente afecte también a un sector mayor de la población británica por las consecuencias que pueda suponer en su economía, según Zanon. "Un clima de desasosiego que, si se prolonga durante mucho tiempo, puede afectar a la salud física y mental de las personas, pudiendo llegar a provocar un aumento en la demanda de servicios".

Esa situación ya está causando problemas, según informa la doctora Sarah Niblock, directora ejecutiva del Consejo de Psicoterapia del Reino Unido (UKCP). Muchos de sus pacientes afirman haber sufrido un deterioro de su salud mental desde el referéndum. "Existe una creciente ansiedad en las consultas debido a la incertidumbre por el futuro", señala.

La doctora Niblock ha recibido en su consulta a pacientes que estaban a favor y en contra del Brexit y que estaban sufriendo ansiedad. "Algunos [de quienes votaron a favor] dicen sentirse culpables y otros aseguran que no habrían apoyado la escisión si hubieran sabido cómo se iba a desarrollar el proceso", indica.

Sinceramente, me siento culpable por haber votado a favor del Brexit. Quizás cambie, pero de momento veo todo demasiado fracturado.Steve Bond, 23 años

Steve Bond, que vive en Suecia, volvió a Reino Unido para votar a favor del Brexit, pero ahora se arrepiente de ello, y lo achaca a que fue "embaucado" por los políticos. El joven de 23 años sufre ansiedad y el proceso del Brexit no le está ayudando mucho. "Con todo el clima político que hay en Reino Unido y lo que está ocurriendo aquí en Suecia [el auge de la política de extrema derecha], es difícil no estar preocupado por cómo están yendo las cosas", explica. "Sinceramente, me siento culpable por haber votado eso. Quizás cambie, pero de momento veo todo demasiado fracturado".

Sin embargo, no todas las personas que votaron como él están desalentadas. Geoff Norcott, cómico de 41 años, afirma que su bienestar mental ha sufrido desde aquella votación, pero no tanto por la incertidumbre como por la reacción que la gente ha tenido hacia él: "Al hacer monólogos, mi programa estaba repleto de colegas que caracterizaban como estúpidos o racistas a personas como yo". El cómico se dio cuenta de que en algunos gigs, cuando mencionaba su postura política, perdía el respeto de su público.

Ahora que está de gira por Reino Unido, dice sentirse optimista con el Brexit: "El equilibrio de intereses establecidos en ambas partes significa que el resultado más probable será llegar un acuerdo decente". "Aunque el Brexit no sea la tierra de leche y miel que profetizaban los brexiteers más crédulos, tampoco será la pesadilla distópica de miseria que temían muchos opositores", comenta.

En cualquier caso, el optimismo no abunda entre los jóvenes. Un sondeo de 2017 de más de 4.000 personas de entre 18 y 30 años reveló que uno de cada tres había experimentado un bajón en su salud mental desde 2016, y casi la mitad citaba el Brexit como una causa. Los principales problemas que les afectaban era el coste de la vivienda y la seguridad económica.

Aunque el Brexit no sea la tierra de leche y miel que profetizaban los brexiteers más crédulos, tampoco será la pesadilla distópica de miseria que temían muchos opositores.Geoff Norcott, 41

Para los 3,4 millones de ciudadanos de la UE (más sus familias) que viven en Reino Unido, así como para los 900.000 británicos que viven en el resto de la Unión Europea, la incertidumbre les está resultando especialmente dura. Jonathan Portes, profesor de Economía en el King's College de Londres, explica: "Aunque fue muy bien recibido el acuerdo de que, en principio, la amplia mayoría de esos afectados podría obtener el estatuto de personas 'establecidas' o recibir facilidades para obtener la residencia permanente, las últimas informaciones sobre el 'no acuerdo' preocupan mucho. Los dejaría en un limbo y sin seguridad sobre su futuro".

La Existential Academy de Londres ofrece asesoramiento gratuito a los ciudadanos de la UE que vivan en Reino Unido y estén preocupados por su futuro. El psicólogo Neil Lamont, que dirige la academia de forma voluntaria, explica que la gente dispone de seis sesiones con profesionales. El servicio, que hasta la fecha ha ayudado a unas 100 personas, tiene una lista de espera de 30 personas en la actualidad.

Existe preocupación por la falta de seguridad, así como una carga considerable de tensión familiar. "Muchos de nuestros clientes están casados con británicos, o sus hijos van a la escuela aquí, así que están muy arraigados, y chocan cuando alguno de sus familiares apoya el Brexit", señala Lamont. "Hay todo tipo de problemas creados de ahí".

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El referéndum también está causando tensión en las relaciones, como atestigua la profesora Niblock. "Hemos visto parejas y familias descompuestas como consecuencia de la votación", explica. "Hay parejas que rompieron porque votaron distinto. También hay brechas generacionales, como entre abuelos y nietos que anteriormente estaban muy unidos".

Incluso para parejas que votaron lo mismo, la incertidumbre que rodea al Brexit provoca desazón. Paul*, de 55 años, con depresión diagnosticada desde 2015, afirma que su salud mental ha empeorado desde entonces. "Ha generado mucha tensión en casa", asegura. "Mi mujer siente que no puede hablar de las noticias. Mis hijos piensan que paso mucho tiempo pensando y hablando sobre el Brexit, en vez de estar con la familia".

Hay parejas que rompieron porque votaron distinto. También hay brechas generacionales, como entre abuelos y nietos que anteriormente estaban muy unidos.Sarah Niblock, psicoterapeuta

La inseguridad laboral es otro tema que preocupa a Paul, que lleva un negocio que importa mercancías. Este británico ha visto un descenso del 50% en sus ingresos desde el referéndum. "A veces ha sido abrumador, sobre todo cuando los clientes recortan sus presupuestos y dejan de trabajar con nosotros por el Brexit", explica. "Me preocupa mi firma. Estoy luchando todo lo que puedo, pero trabajo cuatro veces más por la mitad del dinero, lo cual significa que salgo tarde y a veces trabajo el fin de semana".

Peter Cook, de 60 años, cuenta que el Brexit le ha dado síntomas ligeros de depresión: "Fui al médico y lo que me sorprendió es que no se sorprendiera en absoluto al oír mi historia. Claramente, no es única".

Gemma (que prefiere no mencionar su apellido) afirma haber pasado por un "tipo de depresión" el año después del referéndum. Gemma es británica y tiene 41 años, pero lleva 15 viviendo en Alemania, donde reside con su marido y sus tres hijos.

Allí empezó a preocuparse por cuáles serían los derechos de sus hijos en el futuro y por cómo sus padres, que viven en Reino Unido, se las arreglarían: "Era muy reacia a irme de mi casa —y además sería un reto con tres niños—, así que me ponía a llorar sin motivo aparente".

Está claro que la incertidumbre política puede ser apabullante para la gente. Quienes se sienten agobiados por la situación deberían tomarse un descanso de la tecnología, desactivar las notificaciones de noticias en sus dispositivos o tomarse un tiempo lejos de las redes sociales, recomienda Rachel Boyd, directora de la organización de salud mental Mind.

"No tiene por qué ser permanente, pero aunque la pausa sea breve puede ayudarte a sentirte más descansado y capaz de seguir adelante", apunta. "Trata de reservar cada día un rato para hacer algo que te guste, como leer un libro, probar una nueva afición, hacer algo de ejercicio físico, salir para reconectar con la gente...". Si los sentimientos persisten y afectan a tu vida diaria, conviene hablarlo, ya sea con un amigo, un familiar o un médico.

*Algunos nombres han sido cambiados a petición de los participantes para proteger su identidad.

Este artículo fue publicado originalmente en el 'HuffPost' Reino Unido y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco y Marina Velasco Serrano.

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