BLOGS
14/11/2018 15:38 CET | Actualizado 15/11/2018 13:29 CET

¿Qué le pasa a Pablo Iglesias con las mujeres?

Pablo Iglesias.
BENJAMIN CREMEL via Getty Images
Pablo Iglesias.

Tania Sánchez, Carolina Bescansa, Fabiola de Meco, Gemma Ubasart, Lorena Ruiz Huerta, Laura Pérez, Lola Sánchez, Ana Carmen Sainz, Rosana Alonso, Rita Maestre... y en la cuerda floja, Sara Carreño (La Rioja) y Noemí Santana (Canarias). Son -o serán- mujeres derrotadas por Pablo Iglesias. Por ahora.

Algo le pasa al líder de Podemos con las mujeres. Ahora le toca el turno a Manuela Carmena. Rita Maestre –otra más de la lista- y los cinco concejales de Madrid recién expedientados son una excusa, porque el objetivo final está claro, tanto para quienes forman el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid como para algunos de los diputados de Podemos. "Solo está pensando cuántos fieles va a tener en el Gobierno de Carmena, para poder controlarlo y le da igual si perdemos el Ayuntamiento con tal de tener el poder sobre los que queden. Va a por ella y la cosa no acaba aquí", apunta uno de los concejales, sorprendido por la "irresponsabilidad" del líder de Podemos. La edad de Carmena también juega. Puede dejar la legislatura a medias e Iglesias quiere a fieles que rodeen a Julio Rodríguez. No se fía de Rita Maestre ni de sus compañeros.

Iglesias es implacable con quienes no le juran lealtad absoluta, a la más vieja usanza, y con quienes le cuestionan o plantan cara. Y las mujeres están entre las preferidas como destino de su cabreo. "Hay una forma femenina de hacer política que no soporta. Y además, las mujeres en Podemos somos poco manejables", explica una de las defenestradas. Con unas ha podido, otras se le resisten como Teresa Rodríguez, pero la lista es para pensársela.

Gemma Ubasart, la primera secretaria general de Podemos en Cataluña, elegida en febrero de 2015, fue una de las primeras en enfrentarse con el líder y quedar fuera de juego. "En solo ocho meses pasó de candidata oficialista a dimitir, por las presiones", dice una fuente entonces próxima a Iglesias. También por esa época, Tania Sánchez vio decaer su carrera tras echar un órdago a su ex y presentarse junto con Rita Maestre para liderar el partido en Madrid, frente al candidato oficialista y perder. De ahí, la enviaron al gallinero del hemiciclo en 2017 y la sentaron tras una columna, para que se viera que al líder no le temblaba la mano ni con alguien con quien había compartido su vida. Desde allí ha sido todo lo prudente que ha podido hasta que Íñigo Errejón se armó de valor esta primavera y anunció que Tania sería su número dos en la lista de Podemos por la Comunidad de Madrid.

Carlos Pina
Tania Sánchez.

Laura Pérez Ruano, modelo del sistema de purga. Ex secretaria general de Navarra, su caso es un clásico en el método de actuación de Podemos como partido capaz de derrocar y expulsar a las líderes díscolas y que plantan cara a Madrid y al jefe máximo.

El Comité de Garantías se ha convertido en una especie de akelarre para desprestigiar a los señaladas/os. "En el reglamento del Comité de Garantías existe la salvedad de que la última palabra la tiene el Consejo de Coordinación Estatal, es decir la Ejecutiva, a la que ya no va nadie, porque para qué, si ya sabe que solo vale la palabra de Iglesias", alerta una fuente de Podemos, consternada al ver la deriva que ha tomado el partido. El modus operandi es similar en muchos casos. Se trata de sembrar la duda sobre quién se quiere expulsar, instalando una nube negra sobre su cabeza, hasta que la elegida dimite. Aunque hay algunas que se rebelan.

"La Comisión de Garantías Democráticas Estatal ha ratificado mi expulsión de Podemos y solicita la entrega de mi acta parlamentaria", escribía Laura el pasado 3 de mayo en su cuenta de Twitter, en un hilo modelo de las formas que denuncian -aún en silencio- varias mujeres y algunos hombres en la formación.

"Se me ha juzgado sin practicar todas las pruebas y vulnerando mi derecho de defensa, la presunción de inocencia y mi dignidad. Se ha cuestionado mi palabra y presumido la veracidad de la Ejecutiva de Podemos Navarra", escribía en ese hilo Pérez Ruano, en el que denunciaba que "el acoso político, el escarnio público y maltrato al que me he visto sometida es impropio de una organización que dice defender la ética y el compañerismo".

Cinco meses después, la tristeza y el desánimo siguen presentes en Laura Pérez. "Podemos es un partido con un concepto muy patriarcal y eso influyó en mi caso, hay mucho machirulo, pero también hembristas", explica desde Navarra. En su caso, la principal correa de transmisión de las órdenes desde Madrid fue Ione Belarra. A Pérez no la dejaron realizar alegaciones ante el Comité de Garantías: "No me concedieron ni la presunción de inocencia y forzaron unas primarias cuando no tocaba". Desde que Pérez ganó en 2015, la inquietud de Madrid fue aumentando. Se negó a presentarse a las elecciones con una marca blanca (Podemos sacó unos buenos resultados en las elecciones en la comunidad foral) y exigió al Gobierno Navarro un acuerdo programático, que ha intentado que se cumpliera. Desde Madrid, forzaron un Consejo Ciudadano, para el que se envió a gente y que resultó en un empate técnico.

Carolina Bescansa, la única mujer entre los fundadores de Podemos, es otra evidencia de lo caro que sale en Podemos tener criterio propio y no comulgar siempre con los preceptos del sumo pontífice

"Solo me querían como imagen florero, nos ganaron por 28 votos y a partir de ahí, empezaron las purgas. Me quitaron de portavoz del Gobierno, me escogieron de cabeza de turco, hasta 14 acusaciones hay en mi expediente. Y siguen las represalias. Hay gente que estaba conmigo a la que se ha sancionado por escribir artículos de prensa o similar. Somos unos apestados", asegura, dispuesta a dar la batalla aún. Si puede. Que el patriarcado ha influido en su caída y que Pablo Iglesias la aceleró o consintió es un hecho para ella. A la ex secretaria general de Podemos en Navarra le pidieron que dejara de "pintarse los labios de rojo, aunque sea una anécdota". Sí, pero ilustra.

EFE
El secretario General de Podemos, Pablo Iglesias y la portavoz adjunta de Unidos Podemos en el Congreso, Ione Belarra.

A Rosana Alonso, secretaria general en Cantabria, el Comité de Garantías también la inhabilitó a principios de este mes, impidiendo así que se pudiera presentar a las primarias frente a la candidatura oficialista. Pero la damnificada Alonso recurrió a los tribunales y el proceso acaba de ser suspendido cautelarmente.

Carolina Bescansa, la única mujer entre los fundadores de Podemos, es otra evidencia de lo caro que sale en Podemos tener criterio propio y no comulgar siempre con los preceptos del sumo pontífice. En solo dos meses, Iglesias pasó de hacerse una foto en el hemiciclo con su bebé en brazos a desplazarla de su escaño para sentar a Irene Montero, que ejercía como su jefa de gabinete, allá por marzo del 2016. Desde entonces, el líder se ha encargado personalmente de relegarla. El anuncio de que se presentaba como candidata a las primarias en Galicia, provocó el hecho insólito de que Iglesias pusiera en duda, en un programa de televisión, que tuviera credibilidad su propuesta al llevar 20 años viviendo en Madrid. Unos meses antes la había acusado de alta traición por aspirar a disputar la secretaría general a Iglesias en el próximo congreso del partido, algo totalmente lícito en una organización tan democrática.

Las ganas que Pablo Iglesias y la dirección de Madrid le tienen a la coordinadora general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, es un secreto a voces

Lorena Ruíz Huerta, la hasta el pasado octubre portavoz de Podemos en la Comunidad de Madrid anunciaba su marcha –acaba de fichar por Greenpeace- e incidía en las "actitudes machistas" de su entorno. "Cuando dos elefantes se pelean, la que más sufre es la hierba. Y la hierba somos las mujeres que estamos en política", aseguró en rueda de prensa. Fabiola Meco, diputada y portavoz adjunta en el parlamento de Valencia, anunció hace un mes que no se presentará a las primarias, profundamente decepcionada con el partido, según su entorno.

Getty Images
Carolina Bescansa con su bebé en el Parlamento, junto a Errejón e Iglesias.

Lola Sánchez, la eurodiputada más premiada internacionalmente de Podemos, también ha declarado –según Público- que renuncia a participar en las primarias para volver a presentarse a las elecciones europeas. La falta de credibilidad de las primarias, las presiones y los desplantes, han logrado minar a una de las grandes bazas de Podemos en el Parlamento Europeo, que sabía que de antemano que no se contaba con ella para el próximo mandato. Una vez más, el pensamiento único y doblegarse ante el líder se valoran más que el trabajo bien hecho. "No es sumisa, tiene criterio propio, y eso se paga en este partido", concluye con desesperanza otra de las purgadas.

Teresa Rodríguez, la excepción con la que no puede. Las ganas que Pablo Iglesias y la dirección de Madrid le tienen a la coordinadora general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, es un secreto a voces. Aunque el fin de semana pasado se abrazaban en los escenarios andaluces, Iglesias y Rodríguez las han tenido -y las tienen- más que bravas.

La venganza por opinar del chalé de los Iglesias Montero, ha fulminado a otras mujeres menos poderosas

"Se pueden hacer apuestas por ver a quién le tiene más ganas Pablo, si a Kichi –alcalde de Cádiz- o a Teresa, pero es que los dos van en el mismo lote. Jamás les van a perdonar la carta del momento chalé, cuando Iglesias e Irene Montero soportaron las críticas de Kichi", afirma un diputado. El alcalde de Cádiz usó una carta a Juan Carlos Monedero -el guardián de Irene y Pablo- para subrayar las "incoherencias" del líder de la formación morada. "No nos perdonarán equivocarnos de bando", le escribió el alcalde a Monedero cuando estaba abierto el proceso de votación a las bases sobre la vivienda de la pareja madrileña.

En Andalucía defienden que la virtud de Teresa, además de su arrojo, es que siempre va por delante de Iglesias en las acciones y a menudo les pasa por la izquierda. "Pero veremos cuánto dura. Todo depende de los resultados de las elecciones de 2019. Vamos a cargar con la acción política de Pablo en Madrid, eso está claro, aunque el tirón de Kichi y Rodríguez aún es importante", reflexionan las mismas fuentes.

Teresa Rodríguez, líder de Podemos en Andalucía.

Sin embargo, la venganza por opinar del chalé de los Iglesias Montero, ha fulminado a otras mujeres menos poderosas. El desaguisado que hay en Podemos de La Rioja es tremendo, las tensiones políticas y las defenestraciones dan para varias páginas, más incluso que en Navarra.

A Ana Carmen Sainz, que fue portavoz del Grupo Parlamentario en La Rioja, le costó el cargo definitivamente declarar que la compra del chalé "fue un error". Ella y Germán Cantabrana no van en las listas para el 2019.

Las de la cuerda floja

Otros nombres que figuran en la cuerda floja y que le han dejado de gustar hace tiempo a Pablo Iglesias y su dirección son los de Noemí Santana Perera, la secretaria general de Podemos Canarias, que al parecer no está siendo todo lo bien mandada que debiera a la hora de preparar las listas (aún tiene tiempo si se vuelve obediente, apuntan medios de Madrid cercanos a la Ejecutiva) y Sara Carreño, diputada por La Rioja.

Carreño criticó, educadamente, la compra del chalé, aduciendo que no fue "la decisión más acertada" y se atrevió a añadir que la consulta a las bases no iba a solucionar "nada", mientras que podía traer "un desgaste para el conjunto de la organización".

Síguenos también en el Facebook de El HuffPost Blogs

EL HUFFPOST PARA HONEST