INTERNACIONAL
27/11/2018 13:59 CET | Actualizado 27/11/2018 14:27 CET

Una iglesia lleva un mes celebrando misa sin pausa para que no deporten a una familia

Por ley, a los agentes de policía en los Países Bajos no se les permite acceder a lugares de culto durante los servicios religiosos

Captura de Google Maps de la iglesia.

Una pequeña iglesia protestante de La Haya lleva casi un mes sin parar de celebrar misa con el objetivo de proteger a una familia de refugiados armenios de ser deportados, según informa la revista Quartz.

Por ley, a los agentes de policía en los Países Bajos no se les permite acceder a lugares de culto durante los servicios religiosos, de ahí que los reverendos de todo el país se estén turnado para celebrar servicios en la Iglesia Bethel y evitar así que los funcionarios arresten a la familia Tamrazyan, que lleva en Países Bajos nueve años.

"Al brindar hospitalidad a esta familia, le hemos podido dar tiempo para demostrar al secretario de estado la urgencia de su situación", ha afirmado Theo Hettema, presidente del Consejo General de Ministros Protestantes.

Familia con niños

Sasun y Anousche Tamrazyan y sus tres hijos, Hayarpi, Warduhi y Seyran, huyeron de su Armenia natal y buscaron asilo en Países Bajos después de que el activismo político de Sasun les amenaza de muerte. Después de varios años de procedimientos judiciales, un juez concedió asilo a la familia, pero el gobierno inició un proceso judicial y logró anular esa decisión.

Más tarde, la familia solicitó un indulto para los niños, una política que permite a las familias de refugiados con hijos que han residido en Países Bajos durante más de cinco años obtener un permiso para quedarse. Su solicitud fue denegada, lo que no es inusual: el gobierno holandés solo ha otorgado 100 de 1,360 solicitudes para el perdón de un niño desde mayo de 2013.

Los Tamrazyans habían estado viviendo en un refugio en el municipio de Katwijk durante dos años cuando se enteraron de la orden de deportación. Decidieron buscar refugio en una iglesia cercana, pero era demasiado pequeña para albergar a la familia, así que se acercaron a otras congregaciones protestantes en La Haya para pedir ayuda. El 25 de octubre, la Iglesia Bethel respondió a su llamada. La familia Tamrazyan ha estado allí desde entonces.

PULEVA PARA EL HUFFPOST