ECONOMÍA
18/12/2018 16:52 CET | Actualizado 19/12/2018 21:00 CET

Un millón de firmas para que todos los alimentos informen de su origen

La OCU y la UPA lanzan una iniciativa ciudadana europea para cambiar el reglamento de la Unión Europea sobre el etiquetado de los productos.

VLG via Getty Images
Una mujer consulta la etiqueta de un producto en un supermercado.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) han sumado sus fuerzas en una campaña europea llamada Eat Original que pretende modificar la normativa europea sobre el etiquetado para que sea obligatoria la inclusión del lugar de origen de los alimentos en las etiquetas de todos los productos.

Ambas asociaciones se han unido a otras organizaciones de agricultores de países como Italia, Grecia o Polonia para lanzar una iniciativa ciudadana europea (el equivalente a una iniciativa legislativa popular a nivel europeo) que debe reunir un millón de firmas en toda la Unión Europa procedentes de al menos siete países distintos. El objetivo de OCU y UPA en España es recolectar más de 40.000 firmas.

UPA
Logos de las diferentes asociaciones a nivel europeo que han lanzado la ICE sobre el etiquetado de los productos.

La iniciativa pretende que las instituciones europeas legislen para obligar a que todos los productos informen sobre su origen, independientemente de que sean frescos o manufacturados. "La Comisión Europea imponga con carácter obligatorio la declaración del origen de todos los productos alimenticios, con el fin de evitar fraudes, proteger la salud pública y garantizar el derecho de los consumidores a la información".

El texto de la iniciativa es muy corto, como suele ocurrir con las ICE:

  1. Hacer obligatoria la indicación del país de origen de los alimentos transformados y sin transformar que circulan en la UE, sin excepción alguna para marcas registradas ni indicaciones geográficas.
  2. En el caso de los alimentos transformados, obligatoriedad de etiquetar el origen de los ingredientes primarios cuando difiera del origen del producto final.
  3. Mejorar la coherencia de las etiquetas con información armonizada sobre los métodos de producción y transformación para garantizar la transparencia a lo largo de la cadena alimentaria.

Aunque parezca mentira, es muy habitual que los productos que se compran en el supermercado no incluyan su origen. La legislación actual solo obliga a indicar el lugar de procedencia en la etiqueta a una serie de alimentos. Se trata de la miel, el aceite de oliva, las frutas, las hortalizas, el pescado, la carne vacuna, ovina y caprina y la carne de aves de corral (carne fresca, congelada o refrigerada), según explica la web de la campaña.

El resto de los alimentos no tiene la obligación de señalar su origen, sino que únicamente aparece de manera voluntaria si a los fabricantes les interesa, a no ser que se trate de una denominación de origen. Productos tan habituales en la cesta de la compra como la harina, el azúcar o la leche no incluyen a menudo esta información.

La recogida de firmas para la ICE se inició el pasado 2 de octubre y durará 12 meses. "La campaña dura un año. Se trata de una vieja reivindicación de muchos sectores. Lo hacemos ahora porque hemos detectado una mayor sensibilidad", ha afirmado Montse Cortiñas, vicesecretaria general de la UPA.

Más de la mitad de los consumidores quiere conocer el origen

"El origen del producto es determinante en la decisión de compra", ha señalado Enrique García, portavoz de la OCU en la presentación de la campaña de recogida de firmas en Madrid. "El consumidor lo que necesita es una información veraz, que no induzca a error sobre el origen".

La OCU ha realizado una encuesta en la que ha detectado que el 59% de los consumidores considera muy importante conocer el origen de los alimentos que compra y consume. Además, un 10% estaría dispuestos a pagar hasta un 10% más por conocer este dato. "El 73% de los consumidores quiere que aparezca el país", ha asegurado García.

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