POLÍTICA
10/01/2019 21:31 CET | Actualizado 10/01/2019 21:31 CET

Ciudadanos y Vox, a tortas pocas horas después de los acuerdos de la derecha para gobernar en Andalucía

"A Vox no le va a decir Ciudadanos lo que tiene que hacer o dejar de hacer", ha dicho el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith.

REUTERS

Ni 24 horas ha durado la paz entre los protagonistas de los pactos que harán posible el cambio político en Andalucía: que, por primera vez en 36 años, al frente de la Junta haya un partido distinto al PSOE.

Este miércoles, el Partido Popular firmó con Ciudadanos un acuerdo de Gobierno para investir a su candidato, Juanma Moreno, presidente de la Junta mientras Juan Marín, de Ciudadanos, ocuparía el sillón de vicepresidente. "Un acuerdo histórico, para hacer historia", decía en Twitter Teodoro García Egea, secretario general de los populares.

Pero por mucha historia que se estuviera haciendo, con los votos en la mano, los 26 del PP y los 21 de Ciudadanos, las matemáticas no salían para desalojar al PSOE de San Telmo. Así que, este mismo miércoles horas más tarde de la firma entre los populares y los naranjas, los primeros volvían a coger el boli para firmar otro acuerdo, éste con la ultraderecha de Vox cuyos 12 escaños en el parlamento andaluz son imprescindibles para que Juanma Moreno sea el próximo presidente del otrora feudo socialista.

Sólo unos minutos tardaba Santiago Abascal, líder de Vox, en sacar pecho del acuerdo en redes sociales. Pero como tres en un matrimonio, tal y como advirtió Lady Di, son "demasiada gente", ya han empezado a surgir los primero roces de la incipiente convivencia.

Este jueves, el líder del PP, Pablo Casado, ha lanzado una pulla a Vox y su euforia por el acuerdo al asegurar que su partido es capaz de negociar "manteniendo los principios y valores del PP", sin que "nadie marque la agenda y les etiquete". Y en Ciudadanos están, aparentemente, aún más molestos con el partido de ultraderecha. Las primeras discrepancias han surgido por la creación de una Consejería de Familia y la sustitución de la Ley de Memoria Histórica.

El secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, ha acusado este jueves a Ciudadanos de estar "maniobrando" para que el acuerdo que firmaron con el PP sea "papel mojado" y, concretamente, no se cree una Consejería de Familia en el nuevo Gobierno autonómico sino que quede "integrada" en una consejería de Igualdad.

"El señor Rivera está acostumbrado a recibir instrucciones del Elíseo francés, a través de su embajador Manuel Valls. A Vox no le va a decir Ciudadanos lo que tiene que hacer o dejar de hacer", ha retado Ortega.

Juan Marín había negado hacía unas horas que se vaya a crear una Consejería que solo tenga competencias en materia de Familia en el futuro gobierno de PP y Cs. "Lo que Vox haya negociado con el PP tendrán que resolverlo ellos" le ha contestado a Ortega Smith al que ha invitado a volver a la "razón, la coherencia y las instituciones".

Marín ha recordado que fue Ciudadanos el que planteó al PP una Consejería de Políticas Sociales, Igualdad, Conciliación y Familia, un área que "está en el acuerdo de estructura de gobierno desde el primer momento", y que implica que no vaya a existir una Consejería de Familia "independiente". "No sé como explicárselo a Ortega Smith, nosotros negociamos con el PP un Gobierno y acabamos con esa estructura final en el que PP y Cs asumirán unas competencias".

Sobre el otro tema de conflicto, la medida que recoge el acuerdo PP-Vox para promover una Ley de Concordia que sustituya a la Ley de Memoria Histórica, Marín ha criticado que el partido de ultraderecha, con 12 escaños, "plantee que quiere derogar leyes". y, aunque los Reyes Magos ya han pasado a dejar sus regalos, ha pedido un deseo: que Vox "poco a poco" vaya entendiendo "cómo funciona el Parlamento y el Gobierno de la Junta".

El líder de Ciudadanos en Andalucía ha querido dejar claro que su partido no tiene intención de sumarse a ese proyecto y que PP y Vox tendrán que buscar otros votos para sacarlo adelante.

El portavoz de Vox en Andalucía, Francisco Serrano, también le ha pedido a los naranjas que no se pongan tan exquisitos con ellos, habida cuenta de que necesitan sus votos para gobernar. El acuerdo para que Moreno sea presidente es "un taburete de tres patas", les ha advertido. "Ya tendrán tiempo de conocernos, no somos lo que dicen que somos"".

Esta obsesión naranja por distanciarse de Vox no la tienen sólo sus líderes nacionales. En Europa, los liberales, grupo al que pertenece Ciudadanos en el Parlamento Europeo, tampoco quieren que la mancha de la ultraderecha aparezca en su expediente.

El líder de los liberales europeos, el exprimer ministro belga Guy Verhofstadt, ha aplaudido este jueves el pacto Ciudadanos-PP para gobernar en Andalucía, al tiempo que ha asegurado que dicho pacto se ha cerrado "sin concesiones" a Vox.

"Contento de ver a Ciudadanos en el Gobierno de Andalucía con un programa centrista y reformista y sin concesiones ni acuerdos con Vox", ha indicado Verhofstadt en un mensaje escrito en español y difundido a través de su perfil en Twitter.

"Se abre una oportunidad histórica para la regeneración y modernización de esa gran tierra, ¡Ganan los andaluces y todos los españoles!", ha añadido el eurodiputado belga.

El jefe de los liberales en la Eurocámara bendice así el acuerdo de gobierno obviando lo evidente: que para asegurarse la investidura de Moreno Bonilla, el PP ha tenido que intercambiar con Vox medidas por votos y que la política, como la vida, termina haciendo extraños compañeros de cama. Que se lo pregunten a Lady Di.

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