INTERNACIONAL
14/01/2019 10:57 CET | Actualizado 14/01/2019 11:34 CET

Por qué el cine puede ser la mejor arma para salvar Europa

Hay vida más allá de Hollywood.

Una mujer que lidia en primera persona contra el drama de la inmigración, otra que desafía a las autoridades de su país en su lucha contra la contaminación y una familia serbia que ofrece un retrato de cómo era la vida en uno de los periodos más convulsos del país. Pueden ser historias que forman parte de la realidad de cualquier ciudadano europeo, pero son también el argumento de las tres películas finalistas del Premio Lux, que concede cada año desde 2007 el Parlamento Europeo.

Con un modus operandi alejado del que se utiliza en el circuito de grandes festivales como Cannes, Venecia o Berlín, el Lux busca dar voz a pequeñas historias con un trasfondo social que de otra forma tendrían muy complicada, si no imposible, su distribución. Styx, La mujer de la montaña y The other side of everything son solo un ejemplo de los mensajes y la diversidad que buscan transmitir la decena de películas seleccionadas por el comité de expertos del premio.

La mujer de la montaña
Fotograma de 'La mujer de la montaña', ganadora del Premio Lux.

Este año, la cosecha también incluye cintas como Girl, que narra la historia de un chico transexual que sueña con convertirse en bailarina o el documental español El silencio de otros, el largometraje de Almudena Carracedo y Robert Bahar sobre el franquismo que ha removido la conciencia a todo el que lo ha visto.

"Hay que promocionar otra forma de hacer cultura y fomentar los valores europeos", explicaba María Andrés, directora de la Oficina del Parlamento Europeo en España, durante un coloquio tras la proyección en la Academia de Cine de las tres películas finalistas.

La riqueza cultural, las pequeñas historias con mensaje y la diversidad lingüística son algunos de los pilares del premio Lux, pero para Andrés lo más importante es conversar sobre la realidad europea utilizando el cine como una de sus grandes fuerzas. "Tenemos que entender que el cine es una herramienta muy poderosa para transmitir cultura y provocar debate", destacó.

¿Cómo funciona el Premio Lux?

  • Un comité de veinte expertos visiona más de setenta películas, de las que sale la selección oficial de diez cintas.
  • Se eligen tres finalistas que se subtitulan en las 24 lenguas de la Unión Europea y se proyectan en los 28 estados miembros.
  • La ganadora se da a conocer tras una votación en la que participan los diputados del Parlamento. Se adapta a los espectadores con dificultades auditivas y visuales

Las instituciones europeas, comprometidas con el cine

El premio Lux se ocupa de impulsar la distribución y la promoción, pero las instituciones europeas han puesto el foco desde años en fomentar la producción, destinando fondos para ello, y poniendo en marcha un gran abanico de proyectos y políticas culturales. "Queremos que la industria del cine a nivel europeo sea una potencia global", explica la diputada española Teresa Giménez Barbat (ALDE), miembro de la Comisión de Cultura y Educación del Parlamento Europeo.

No es tarea fácil, ya que en un panorama donde hay que tener en cuenta la presencia de las grandes majors de Hollywood, la porción más grande de la tarta se la lleva el grupo conocido como Big Five, formado por Reino Unido, Francia, España, Alemania e Italia. Estos países representan el 80% de la producción que se proyecta en las salas europeas, por lo que es importante dar voz a las industrias más humildes que pese a contar con menos recursos, tienen mucho que decir.

COLD WAR
Fotograma de 'Cold War', de Pawel Pawlikowski, ganadora del EFA a Mejor Película en 2018.

El cine europeo no es un género en sí mismo, algo que parece que se deja entrever cuando se habla de él como un producto intelectual y al alcance de muy pocos. Poco tiene que ver la polaca Cold War, que narra una complicada historia de amor con la guerra fría como telón de fondo, con Todo sobre mi madre, la comedia francesa Intocable —que recaudó millones las taquillas de medio mundo— o la italiana La gran belleza, que se llevó un Oscar. Cerrarse en banda es posiblemente fruto del desconocimiento, ya que cada fin de semana las salas de cine ofrecen películas europeas para todos los gustos. Por no hablar de plataformas de streaming como HBO, Filmin o Netflix.

Europa Creativa es el programa más ambicioso de apoyo al sector cultural, con un presupuesto de 1,5 mil millones de euros para el período 2014-2020. De esos fondos, un 60% se destinan al sector audiovisual (MEDIA), que intenta fomentar las coproducciones entre varios países. "Es importante promover un legado europeo", destaca Giménez a El HuffPost en la que apunta también la importancia de fondos estructurales para pymes e industrias creativas dentro del sector.

LA GRAN BELLEZA
Fotograma de 'La gran belleza' de Paolo Sorrentino, ganadora del Oscar a Mejor película de habla no inglesa.

Volviendo a Europa Creativa, el proyecto cuenta con distintas ramas que se centran en mejorar el acceso a películas europeas, tanto online como en salas de cine, además de a captar nuevos espectadores. Entre otras cosas, se apoya a las distribuidoras que quieran adquirir los derechos de cintas europeas de fuera del país de origen, costeando las campañas de promoción, el subtitulado y el doblaje.

Es posible que te hayas dado cuenta viendo los anuncios antes de la película en el cine, de que existe una red de cines europeos. Ayudar a las salas con campañas de promoción es otra de las vías de acción de este programa, y ya son más de 1.000 cines en 33 países diferentes. Según las estimaciones de las instituciones europeas, por cada euro invertido en la red de cines europeos se generan trece más para el sector audiovisual.

Queremos que la industria del cine a nivel europeo sea una potencia global"Teresa Giménez Barbat

Tender puentes entre países y culturas es una de las bases de la Unión Europea, por ello Europa Creativa apuesta firmemente por la cooperación y destina fondos para coproducciones entre países europeos y no europeos. Desde ayudas para el rodaje, hasta para la estrategia de distribución, todo contribuye a dar a conocer lo que se está haciendo en materia audiovisual en Europa y a potenciar la proyección de estas películas, documentales o series.

El compromiso de la UE con la cultura ha quedado patente con la ampliación del presupuesto de Europa Creativa para el período 2021-2027. Se dispondrán 1,85 mil millones de euros que servirán para continuar la senda de medidas que se están llevando acabo en la actualidad, añadiendo propuestas a nivel digital, como una red de plataformas de video on-demand o la actualización de normativas que pueden quedarse obsoletas en los próximos años.

La riqueza cultural europea frente al gigante de Hollywood

"Me he preguntado qué significa sentirse europeo. ¿Es un sentimiento de pertenecer a algo? ¿De historia compartida? ¿De heridas compartidas? En Inglaterra ahora mismo tan solo se escucha el ruido de la división. Pero a través del cine podemos celebrar nuestras diferencias y nuestra humanidad común".

Con estas palabras recogía el actor británico Ralph Fiennes el premio a toda su carrera durante la gala de los EFA el pasado 14 de diciembre en Sevilla. Y es que consumir cine europeo es consumir cultura, diversidad y un sin fin de matices que demuestran que en la realidad, al igual que en la ficción, no es todo blanco o negro. También es un espejo en el que la ciudadanía puede verse reflejada, y un vehículo para que otros países conozcan la historia de sus vecinos con los que, aunque no lo sepan, comparten algo más que un proyecto político común.

"El cine europeo aporta un valor cultural y una diversidad que no aportan los norteamericanos", explica Enrique Costa, de la distribuidora de cine independiente Avalon, que también pone en valor la diversidad lingüística europea.

VERANO 1993

Muchos comparten opinión con él, mientras que otros lo ven como un handicap para hacerse un hueco en una industria acostumbrada a funcionar en inglés. Costa pone como clara muestra de éxito Verano 1993, grabada en catalán, que ganó tres Goyas, fue la candidata española a los Oscar y consiguió una recaudación notable en Europa.

La diputada Teresa Giménez apunta que a pesar de el idioma común de la UE es el inglés, cada país debe proteger su riqueza lingüística. "En el marco de la idea de Europa, cada estado debe promocionar sus producciones y sus idiomas, porque todo eso va junto, la lengua va unida a una cultura y a sus artes".