INTERNACIONAL
18/01/2019 10:23 CET | Actualizado 18/01/2019 13:30 CET

El Parlamento sueco elige primer ministro al socialdemócrata Stefan Löfven

El país ha estado cinco meses sin gobierno por no querer pactar con la ultraderecha.

El socialdemócrata sueco Stefan Löfven.

El Parlamento sueco ha elegido este viernes primer ministro al socialdemócrata Stefan Löfven, que seguirá en el poder gobernando en minoría con los ecologistas gracias a un pacto con el centroderecha y el consentimiento de los excomunistas.

Löfven ha recibido 115 votos a favor, por 153 en contra y 77 abstenciones, con lo que se cumple la condición establecida en el sistema sueco para ser elegido primer ministro: no tener la mayoría de la Cámara en contra, fijada en 175 escaños.

Ha sido la tercera votación celebrada tras las elecciones legislativas de septiembre, en las que el bloque de izquierda de Löfven, cuyo partido fue el más votado, ha logrado 144 escaños frente a 143 de la Alianza y 62 de la ultraderecha, aislada por el resto de partidos políticos.

La elección de Löfven estaba asegurada después de que el Partido de Izquierda anunciara el miércoles que se abstendría, dos días después de forzar un aplazamiento en el proceso de nominación y votación al supeditar su apoyo a una negociación política.

Las negociaciones

Löfven había cerrado hace una semana un pacto con centristas y liberales para aislar al ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), tercera fuerza, e impulsar reformas en materia fiscal y laboral.

En el acuerdo se incluía una cláusula que dejaba de forma expresa a los excomunistas fuera de 'cualquier influencia' en la dirección política de Suecia.

El compromiso de Löfven de defender las medidas impulsadas la anterior legislatura —en la que el Partido de Izquierda fue su apoyo externo— y de abrirse a pactos en áreas no cubiertas por el acuerdo presupuestario fueron los motivos esgrimidos por los excomunistas para la abstención, junto con la necesidad de aislar al SD.

Löfven volverá el lunes al Parlamento para leer su declaración de gobierno y presentar el nuevo ejecutivo rojiverde, cerrando una parálisis política de cuatro meses y alejando la amenaza de elecciones extraordinarias, para las que hubieran sido necesarias cuatro votaciones fracasadas en la Cámara.

Pero el reducido apoyo del ejecutivo —tiene apenas un tercio de los escaños— y la fragilidad de sus apoyos auguran una legislatura complicada para Löfven, que en la anterior ya gobernó en minoría y superó dos mociones de censura y varias crisis políticas.