POLÍTICA
19/01/2019 13:43 CET | Actualizado 19/01/2019 19:25 CET

Aznar regresa por todo lo alto al PP: pide el voto para Casado y abrir la "casa común" frente a la "política estridente"

Brinda su apoyo al nuevo líder recordando a Fraga: "Sin tutelas ni tutías"

El HuffPost
José María Aznar y Pablo Casado.

José María Aznar ha vuelto. Por lo menos a las convenciones del PP. Y su voz se oye con fuerza e influye en la calle Génova. El expresidente era el plato fuerte de este segundo día de la convención del partido y no ha defraudado. Su mensaje: pide el voto para el PP para que se convierta en esa "casa común" y abrir las puertas ante el escenario fragmentado frente "a las modas de políticas estridentes" y lejos del "griterío y alboroto".

Los populares celebran hasta el domingo su convención para rearmarse ideológicamente, prometida por Pablo Casado tras ganar las primarias el pasado verano. Si el viernes estuvo dedicada al 'marianismo', este sábado toca reivindicar el 'aznarismo'.

Precisamente un alma del partido en el que se ha formado el nuevo líder Casado, criado en Faes, en ese PP de Madrid de Esperanza Aguirre conectado con un cordón umbilical a Aznar. Desde que llegó al poder, ha querido darle un lugar destacado al expresidente, que se sepa que le escucha y lo tiene como guía frente a la guerra silenciosa durante la etapa de Mariano Rajoy.

Dos vidas, la misma historia

Y Aznar ha querido hacer un paralalelismo con el congreso de refundación del partido de hace treinta años en Sevilla, cuando recibió el poder de manos de Manuel Fraga. Y parafraseándolo le ha dicho a Casado: "Sin tutelas ni tutías". Todo un espaldarazo en público, asegurando que el nuevo presidente del PP es "mucho más listo y sabe más de política" que cuando él cogió la derecha española. "Un líder como un castillo", ha ensalzado. Incluso, se ha puesto emotivo recordando a aquel joven de hace treinta años que llegó de Ávila. La historia se repite.

EFE

Este sábado es toda una oda a ese Partido Popular que quiere ser la "casa común" de la derecha, como repiten Casado y Aznar, para que vuelvan todos aquellos que se han ido a Vox y Ciudadanos. Y el expresidente ha pedido explícitamente el voto para el PP de Casado, no quería dar lugar a interpretaciones. Parecería algo obvio, pero el distanciamiento con Rajoy le hizo sentirse más cómodo y más querido en Cs o en Vox.

Abrazar la "pluralidad" y ganar en votos

Desde el atril, Aznar con su característico estilo ha apelado a no renunciar a la "pluralidad": "Abramos aún más las puertas de esta casa común, esa es la identidad del PP". Un proyecto popular, como ha recordado, en el que hay "liberales, conservadores, democristianos; mujeres y hombres; jóvenes y mayores".

Ha hecho una serie de reflexiones, sin citar literalmente a Vox. Pero a buen entendedor... Ha comentado que Andalucía ha demostrado dos cosas: el PP no ha sido suficiente solo para el cambio, pero que sin el PP el cambio no se hubiera producido.

"Sin el liderazgo fuerte el cambio no se produciría", ha aseverado: "El PP es el seguro del cambio". Y han insistido: "Un PP fuerte garantiza el cambio, no un cambio de por la mañana aquí y por la tarde allí, no un cambio de tal vez sí y tal vez no". A lo que ha añadido: "No un cambio que confunda el objetivo, hay que cambiar el Gobierno, no la Constitución".

Su receta: no hay que pedir "el voto del miedo", sino el de "la esperanza y el patriotismo".

Todo ello bajo el mensaje de Aznar de que hay que votar a los populares para responder al "desafío existencial" que vive España. "Los votos que España necesita para responder con éxito a este desafío contra nuestra continuidad histórica y nuestro futuro son los votos que deben ir al PP y que desde ahora pido para el PP", ha remarcado.

EFE

La ovación que no recibía desde hace años

Aznar vuelve a pisar con mucha fuerza el PP. Desde la entrada ya ha impuesto su estilo. Los populares han interrumpido el acto en el que hablaba el portavoz en el Parlamento Europeo, Esteban González Pons, y el presidente de la institución, Antonio Tajani, para dar realce a la llegada del expresidente al recinto de Ifema. La nueva versión épica del himno a toda potencia, y un paseíllo que ni en Las Ventas. Todos en pie, aplausos, invitados encima de las sillas para hacer fotos.

El expresidente ha estado acompañado por su mujer, Ana Botella, y ha hecho su llegada triunfal escoltado por el líder Casado y su 'número dos', Teodoro García Egea. Y mentor y pupilo han subido al escenario para recibir una gran ovación. "Bienvenido, presidente Aznar", decía la voz en off. De telonero le han puesto al secretario general del PPE, Antonio López-Istúriz. Todo simbolismo, al despedirse casi a las dos de la tarde: en directo ha tocado una banda We are the champions, de Queen.

Ahora la tarea de la victoria le toca a Casado. Aznar ha recordado que "Pabio el paso al frente" durante las primarias "con coraje y acierto". "Lo que ahora sabemos es que no dará un paso atrás en esa responsabilidad", ha enfatizado. El nuevo líder lo miraba atentamente y emocionado, como en las filas de atrás otros dirigentes del PP como Isabel García Tejerina.

Un vaticinio del futuro

Aznar ha dicho que esta convención de rearme ideológico es un "paso muy importante" y "adelante" del partido. Es más, vaticinado que "determinante para el futuro del PP". "Convencido de que cuando recordemos estos días, nos daremos cuenta", ha apostillado.

Y ha querido recordar unas palabras de Casado cuando competía en la carrera de primarias>: "Si gano, nadie pierde". Según Aznar, el partido nunca se ha construido sobre la derrota de nadie. "Y si alguien ha tenido la tentación de actuar de otra manera, el resultado ha sido un error y un fracaso".

"Nadie que merezca la pena se ha hecho restando, sino sumando. El PP ha dado un ejemplo de renovación, de integración y suma", ha añadido.

Aznar ha hablado mucho de lo interno, pero también ha tenido algunas duras palabras contra el actual Gobierno. Ha llamado a echar democráticamente al actual presidente, Pedro Sánchez, aludiendo a los motivos de sus rivales en las primarias: no se puede pactar con los independentistas.

"No aceptamos que el destino de la nación y la Constitución lo marquen los que quieren romper la Constitución y la nación española", ha dicho provocando aplausos. "¿Cuánto tenemos que esperar para que se desarticule el golpe de Estado, el golpe contra la Constitución y la democracia? ¿Cuánto tendremos que esperar para que se desarticulen sus tramas y se garantice que las instituciones de Cataluña sirvan a todos los ciudadanos?", se ha preguntando enfadado. Él lo tiene claro y ha acusado al Gobierno de "rendir la democracia" ante los independentistas.

Como traca final: ha gritado ¡Viva España!