POLÍTICA
19/01/2019 11:28 CET | Actualizado 19/01/2019 12:35 CET

La sombra de Vox recorre la convención del PP

De las palabras de Tabarnia hasta algún espontáneo en la puerta.

Convención Nacional del PP
EFE
Convención Nacional del PP

"Votar a Vox, el único partido que no se casa con la mafia hembrista". Este grito salía de un espontáneo que se acercaba a todas las cámaras a primera hora de la mañana este sábado. Y nada más y nada menos que en las puertas de la convención nacional del Partido Popular.

La dirección del Partido Popular se había conjurado para que no se hablara de los de Santiago Abascal durante los tres días de este cónclave convocado por Pablo Casado para rearmarse ideológicamente. Para recuperar las supuestas esencias perdidas durante el 'marianismo'. Y de manera paralela ha ido surgiendo el fenómeno a la derecha de Vox.

Casado y su equipo llegaban este viernes con la idea de hablar del PP. Como decía un alto cargo de Génova: "no hay que mirar las calles de al lado, es una carrera de fondo". En este intento de convención innovadora y anglosajona de Casado se ideó la fórmula de que en el escenario hubiera más independientes que cargos del partido y que aportasen ideas para los futuros programas electorales.

Tabarnia "toca los huevos"

Pues ese no control de los discursos ya les jugó un mala pasada al final de la tarde del viernes. Uno de los platos fuertes era una charla sobre Cataluña, liderada por la portavoz en el Congreso, Dolors Montserrat, que moderaba a José Rosiñol (ex presidente de Sociedad Civil Catalana), Teresa Freixes (presidenta de Concordia Cívica) y Jaume Vives (portavoz de la plataforma Tabarnia).

Y Vives les salió rana, apuntando a los de Santiago Abascal. Sugirió, a petición de usuarios de redes sociales, pedir la afiliación a Vox. Todo ello llegaba después de que Montserrat lo presentara como el héroe de esa Cataluña de los balcones y que ponía el himno a toda potencia frente a los independentistas.

Les dijo en su cara que al PP se le había "pasado el arroz" y advirtiéndoles de que tenían que picar mucha piedra si querían conseguir de nuevo el voto. "He venido a tocar los huevos", lanzaba.

Génova asume la "provocación"

Desde la dirección del Partido Popular, el vicesecretario de Organización, Javier Maroto, ha abordado esta situación y ha dicho que el propio Vives confesó que su discurso es de "provocación", como lo había hecho de forma "valiente" en las terrazas de Barcelona.

Maroto ha insistido en que es una provocación al estilo de Albert Boadella. "El concepto de Tabarnia es una broma seria", ha enfatizado. Y ha reconocido: "Quien lo traía sabía que buscaba la provocación".

Todo esto se produce a la vez que en Andalucía ha empezado una nueva etapa en la que Juanma Moreno es presidente, gracias a los votos de Vox y con la idea de Pablo Casado de que esos pactos a tres con los de Santiago Abascal y Albert Rivera (Ciudadanos) se repitan tras el 26-M (elecciones europeas, municipales y autonómicas) y le lleven a La Moncloa tras unas generales.

Y es que hay delgadas líneas entre Vox y el PP. Eso se puede ver, por ejemplo, en el think tank El Club de los Viernes, en el que conviven miembros de estos partidos. Esta organización "apartidista", según confiesa a El HuffPost Alberto Pérez, uno de los encargados de dar información en el stand instalado en la convención del PP, junto a otras fundaciones como Faes.

En este think tank conviven aquellos que defienden el "liberalismo" y hay miembros del PP, como él mismo, o de Vox, como el candidato de Vox en Asturias. Entre los folletos e informes que reparten, hay uno contra las subvenciones dadas a las asociaciones "feminazis", como las define Pérez.

"No os afiliéis a Vox"

A lo largo de la mañana del sábado, también ha hecho alusiones el portavoz en el Parlamento Europeo, Esteban González Pons, quien ha hecho un llamamiento directo a los presentes: "No os afiliéis a Vos". Y lo ha argumentado en su discurso sobre Europa y ha indicado que ni Rita Barberá ni Loyola del Palacio lo hubiera hecho.

Y también ha habido una llamada de atención de Esperanza Aguirre, que precisamente fue la que dio trabajo a Santiago Abascal en la Comunidad de Madrid después de que dejara el País Vasco. La expresidenta ha peidod realizar el rearme ideológico del partido para que vuelva a ser la "casa común" de la derecha que está "dividida en tres".

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