INTERNACIONAL
02/02/2019 16:46 CET | Actualizado 02/02/2019 16:46 CET

Ya no hay barcos de ONG para rescatar migrantes en el Mediterráneo

El 'Sea Watch 3', la embarcación de la ONG alemana Sea Watch, bloqueada por Italia en Sicilia, era la última que quedaba para salvar vidas en el mar.

Adnkronos

El bloqueo por parte de Italia de la embarcación de la ONG alemana Sea Watch en el puerto de Catania (Sicilia) deja al Mediterráneo, por el momento, sin barcos de organizaciones humanitarias que socorrían a migrantes.

La embarcación "Sea Watch 3" está paralizada en el puerto siciliano, después de que las autoridades italianas hayan detectado una serie de "irregularidades", y no podrá volver a salir al Mediterráneo hasta que no se esclarezca la situación.

La Fiscalía de Catania ha abierto una investigación, que por el momento no va dirigida contra nadie en concreto, después de que esa ONG desembarcara el 31 de enero a 47 migrantes que había asistido en el mar doce días antes.

Italia ha bloqueado el 'Sea Watch 3' por "irregularidades"

Esas personas esperaron durante casi dos semanas a que se les concediera el acceso a algún puerto, hasta que Italia indicó a la embarcación que podía dirigirse a Catania, tras haber acordado la reubicación de los salvados con otros siete países europeos.

La investigación se ha abierto con la hipótesis de supuesta asociación criminal dirigida a facilitar la inmigración ilegal y, según los medios italianos, el fiscal Carmelo Zuccaro quiere determinar si la actuación de la tripulación fue legal en todo momento e identificar a posibles traficantes de personas.

Zuccaro es conocido en el país porque ya ha sido responsable de emprender varias causas contra las ONG que operaban en el Mediterráneo central y ha acusado en el pasado a estas organizaciones de complicidad con las redes de tráfico de personas.

Para la ONG alemana, la decisión de bloquear su barco no es más que "un pretexto técnico para detener las actividades de socorro en el mar".

El barco "Sea Watch 3" era el último que quedaba hasta ahora en el Mediterráneo para salvar vidas y rescatar a los migrantes que intentan llegar a las costas europeas en barcazas inestables.

En enero, la ONG española Proactiva Open Arms denunció que las autoridades españolas impedían al barco "Open Arms" salir del puerto de Barcelona, pues la Capitanía Marítima, que depende del Ministerio de Fomento, no le concedía autorización para zarpar hacia el Mediterráneo central.

El fundador y director de esta ONG, Òscar Camps, aseguró entonces que su organización cumplía "con todos los requisitos legales" y defendió la labor fundamental que realizan las ONG en el Mediterráneo para proteger a los migrantes.

En enero, la ONG española Proactiva Open Arms denunció que las autoridades españolas impedían al barco "Open Arms" salir del puerto de Barcelona

El pasado miércoles, Camps volvió a cargar contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez con un mensaje en las redes sociales en el que decía que el Gobierno español "traza un plan para reducir un 50 % la migración abandonándolos en el pozo más grande del mundo".

"No cierra puertos, pero bloquea (el barco) Open Arms y restringe la presencia de barcos de salvamento en mar", escribió.

Por su parte, el barco de la ONG Sea Eye está realizando las acciones pertinentes para el cambio de tripulación y su puesta a punto, y tiene previsto volver a navegar en dos semanas.

Tampoco opera ya el "Aquarius", después de que en diciembre las ONG SOS Méditerranée y Médicos sin Fronteras anunciaran el fin de la misión de una embarcación que desde que zarpó por primera vez en febrero de 2016 desde el puerto de Marsella había asistido a casi 30.000 personas en aguas internacionales.

Desde junio está retenido el "Lifeline", de la homónima ONG alemana, en Malta, donde enfrenta una investigación por su situación administrativa, después de que desembarcaran en La Valeta unos 230 inmigrantes socorridos seis días antes.

Las autoridades maltesas inmovilizaron el barco y abrieron una investigación para averiguar si la tripulación pudo favorecer la inmigración ilegal y si la ONG llevaba legalmente la bandera holandesa ya que, según el Gobierno de este país, no tenía permiso para llevarla.

La pequeña ONG alemana Jugend Rettet también vio incautado su barco "Iuventa" por parte de las autoridades italianas en agosto de 2017, el mismo mes en el que la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) canceló las operaciones de "Prudence" y Save the Children hizo lo mismo con el "Vos Hestia".

Un mes después, la ONG maltesa Migrant Offshore Aid Station (MOAS) puso fin a sus actividades de socorro en el Mediterráneo por falta de "garantía de acogida de los rescatados en puertos seguros" y puso rumbo al sureste asiático para ayudar al pueblo rohinyá.

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