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05/02/2019 09:18 CET | Actualizado 05/02/2019 10:11 CET

Adrián Montero Mato, el español que puede acabar en la cárcel por un partido de la NBA

Asistía a un partido de los Heat en Miami... y ahora se enfrenta a 10 años de cárcel.

Está en libertad con cargos, pero el español Adrián Montero Mato, de 23 años, puede haber echado a perder buena parte de su vida por un partido de baloncesto de la NBA. Está acusado por la Policía del Condado de Miami de cuatro delitos: agresión a un policía, resistencia con violencia hacia un oficial, conducta desordenada y desórdenes por intoxicación. Por los dos primeros cargos, puede pasarme los próximos diez años en una cárcel norteamericana.

Todo sucedió el pasado jueves, en el American Airlines Arena, durante el encuentro de la NBA entre Miami Heat y Chicago Bulls. Adrián tuvo una intensa pelea verbal con otros dos aficionados que se sentaban en la fila situada detrás de la suya. Según varios medios, el español llamó "hijo de puta" y "valiente mamón de mierda" a uno de los dos hombres, mientras que los acompañantes de Montero Mato intentaban calmarlo y que la discusión no fuera a mayores, conscientes de la ley estadounidense.

Entre tanto, un primer policía acudió a la zona para intentar calmar al chico español pero este, en lugar de templar sus amenazas y su vocabulario, siguió insistiendo en sus insultos, lo que provocó la llamada a un segundo agente y el peor de los desenlaces para Adrián.

Ante su negativa a irse detenido, los dos policías tuvieron que reducirlo mientras los tres caían por la grada en una escena más propia del cine que de la realidad: "Desprendía olor a alcohol y tenía un discurso bastante confuso", según ha reflejado la Policía en su escrito de denuncia.

Ahora todo está en el aire. Por un lado, los dos delitos menores de los que se le acusan, que se saldarán con una multa, son los de desórdenes por intoxicación y el de conducta desordenada. Por el otro, pese a que ya está en libertad con cargos tras haber pagado una fianza de 10.000 dólares, ahora tendrá que esperar, ya en casa, la llamada a juicio.

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