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06/02/2019 14:30 CET | Actualizado 06/02/2019 14:30 CET

Cuatro cosas que cualquiera puede empezar a hacer ya para luchar contra el cambio climático

Están al alcance de todos.

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Christiana Figueres es una de las mujeres que lideran a nivel mundial la lucha contra el cambio climático, el proceso de calentamiento global generado por la actividad humana que amenaza con alterar el clima y poner en riesgo la supervivencia de la flora y fauna del planeta, incluido el ser humano. Esta antropóloga es una veterana en esta batalla: fue secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) de 2012 a 2016, participando en las negociaciones del Protocolo de Kyoto. Actualmente, es la coordinadora de la Misión 2020 que tiene el fin de invertir la tendencia en las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial.

Figueres ha estado recientemente en Madrid tras regresar de un expedición a la Antártida en el marco del programa australiano Homeward Bound, apoyado por la firma española Acciona, en la que han participado 79 mujeres de 35 nacionalidades, en su mayoría con formación en ciencias, tecnología, ingeniería, matemáticas o medicina. El objetivo de esta iniciativa es promover el rol femenino en la toma de decisiones en asuntos globales como el cambio climático y las acciones de desarrollo sostenible.

A su paso por la capital española, en un encuentro con los medios de comunicación, la antropóloga insistió en que las medidas para frenar el cambio climático son críticas y prioritarias. Además, enumeró cuatro acciones que toda la ciudadanía puede llevar a cabo para cumplir con su responsabilidad con el medio ambiente:

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Christiana Figueres

1. Dejar de comer carne

"El ganado vacuno es uno de los causantes de deforestación y, por lo tanto, de cambio climático", recuerda Figueres. Los bosques atrapan bióxido de carbono, con lo que son imprescindibles para disminuir el impacto de los gases de efecto invernadero en la atmósfera. "Sé que en la gran mayoría de los países industrializados, no así en los países en desarrollo, existe la costumbre de consumir carne. Si estás comiendo carne 7 días por semana, lo mínimo que puedes hacer si quieres tener la mínima responsabilidad en la lucha contra el cambio climático, es empezar a comer carne 6 días, y luego 5... hasta dejar de comer". "No se le exige a nadie que haga este cambio del día a la mañana, pero un cambio gradual y responsable, sinceramente, lo tenemos que hacer todos", señala, tajante. "Aquí ya no hay nadie que pueda argumentar que comer carne 7 días a la semana, y mucho menos dos veces al día, tiene algún grado de responsabilidad, es inaceptable... Eso incluye el jamón ibérico", comenta entre risas.

2. Transporte limpio

"Si todavía estamos transportando a una sola persona por vehículo con combustibles fósiles, igualmente es una práctica irresponsable", prosigue Figueres. "Especialmente en los países industrializados, pasarnos al transporte público y al transporte eléctrico me parece urgente", ya que las emisiones de los tubos de escape de coches y otros vehículos son gasolina para el cambio climático. Esta experta matiza que "no se le puede hacer esa misma exigencia a los países en vías de desarrollo", que cuentan con menos recursos e históricamente han contaminado mucho menos que los desarrollados, aunque recuerda el ejemplo de India, país en vías de desarrollo en el que "el 80% de los vehículos tienen dos ruedas", principalmente motocicletas y bicicletas. "Este país —que tiene un tremendo problema de contaminación del aire— ha fijado la fecha de 2030 para pasar todos los vehículos a motor eléctrico", expone para evidenciar que el compromiso con el clima es necesario a nivel global. España ha fijado 2040 como límite para el uso de vehículos que usen diésel.

3. Si inviertes, que no sea en empresas contaminantes

"Para aquellas personas que tienen cierto capital disponible, saber dónde está invertido ese capital es otra parte de la responsabilidad. Si tu capital está invertido en industria de combustibles fósiles, estás siendo igualmente irresponsable", indica Figueres. "Hay que sacarlo y pasarlo a las tecnologías limpias, porque el capital le permite a esas industrias seguir operando"... y contaminando.

4. Votar pensando en el medio ambiente

"En países democráticos el voto de las personas mayores de edad es absolutamente crítico porque son los gobernantes a todos los niveles los que definen las políticas". Figueres conoce bien lo que implica el voto de la gente en relación a la lucha contra el cambio climático. Fue la impulsora del Acuerdo de París, en el que casi todas las naciones se comprometieron a adoptar medidas contra las emisiones de gases de efecto invernadero... un acuerdo que se vio debilitado precisamente a consecuencia de unas elecciones: las que llevaron a Donald Trump al poder en Estados Unidos, quien decidió sacar del acuerdo a su país, que es uno de los que más contamina. Un claro ejemplo de que ir a votar con el medio ambiente en la cabeza es importante.

Figueres insiste en que la lucha contra el cambio climático es una batalla común de toda la humanidad, en la que todos y todas estamos implicados, porque las consecuencias las pagamos todos. Por ello considera que estas cuatro propuestas, que están al alcance de cualquiera, "son cosas que cada individuo no solo puede, sino que debería estar haciendo".

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